
Era el martes 11 de septiembre de 2001. En menos de dos horas, cuatro aviones comerciales se convirtieron en armas. Las Torres Gemelas de Nueva York se derrumbaron. El Pentágono ardió. Un cuarto avión se estrelló en un campo de Pensilvania tras la rebelión de sus pasajeros. Cerca de 3.000 personas murieron aquel día. 25 años después, los hombres acusados de planear esa masacre aún no han sido juzgados.
Un juez militar fijó el 5 de junio de 2028 como fecha de inicio del juicio oral en Guantánamo. Si el calendario se cumple, el proceso comenzará casi 27 años después de los atentados y 16 años después de que los acusados fueran formalmente imputados.
El teniente coronel de la Fuerza Aérea Michael Schrama —el quinto magistrado en presidir la causa desde 2012— rechazó la petición de la fiscalía de arrancar en enero de 2027 y concedió 18 meses adicionales para resolver un largo listado de mociones pendientes, según informó CBS News.
Los cuatro acusados que enfrentan la pena de muerte en el juicio del 11 de septiembre de 2028
Estos son los cuatro hombres que aguardan juicio:
Khalid Sheikh Mohammed (KSM)
La fiscalía lo acusa de idear los atentados, planeando secuestrar aviones comerciales para estrellarlos contra las Torres Gemelas y el Pentágono. Fue capturado en Pakistán en 2003, estuvo años en centros clandestinos de la CIA, donde sufrió waterboarding —simulación de ahogamiento con el rostro cubierto— y otras técnicas coercitivas, antes de ser trasladado a Guantánamo en 2006.
Sus propias declaraciones, durante años consideradas la pieza central de la acusación, fueron excluidas del proceso en agosto pasado: el tribunal determinó que el gobierno no pudo acreditar que las confesiones entregadas al FBI en 2007 fueran voluntarias, dado el historial de coerción previo.
Walid bin Attash
Acusado de reclutar y entrenar a varios de los 19 secuestradores. Detenido en Pakistán en 2003 y trasladado a Guantánamo en 2006.
Ammar al-Baluchi
También identificado como Ali Abdul Aziz Ali, sobrino de Mohammed, señalado por la fiscalía como coordinador logístico y financiero de la operación. Transfirió fondos a los secuestradores en los meses previos a los ataques.
Mustafa al-Hawsawi
Acusado de ayudar a los secuestradores a obtener documentos, dinero y tarjetas de crédito desde Dubái.
Los cuatro enfrentan cargos de conspiración, asesinato en violación de las leyes de guerra, terrorismo y secuestro aéreo. La fiscalía solicita la pena de muerte para todos. Un quinto acusado, Ramzi bin al-Shibh, quedó fuera del juicio oral tras una determinación de incapacidad mental.
El acuerdo que duró días: Austin revocó en 2024 la salida negociada
Uno de los episodios más notorios del proceso ocurrió en julio de 2024, cuando Mohammed y dos coacusados alcanzaron un acuerdo con los fiscales militares: declararían culpabilidad por todos los cargos —incluido el asesinato de 2.976 personas— a cambio de que se retirara la posibilidad de la pena capital. Habrían purgado cadena perpetua en Guantánamo.
Días después, el entonces secretario de Defensa Lloyd Austin anuló el pacto. Según informó ABC7 News, Austin argumentó que una decisión de esa magnitud debía recaer en él como autoridad superior bajo la Ley de Comisiones Militares de 2009.
La administración Biden llevó el caso a los tribunales federales para sostener la revocación. En julio de 2025 un tribunal de apelaciones en Washington D.C. falló por dos votos contra uno que Austin había actuado dentro de sus atribuciones, lo que dejó el proceso sin acuerdo y de regreso al camino del juicio oral.
La confesión excluida y lo que queda de la acusación
La fiscalía decidió no apelar la exclusión de las confesiones de Mohammed para no poner en riesgo la fecha de junio de 2028. Gordon Felt, presidente de Families of Flight 93 y hermano de Edward Felt, apoyó esa decisión en CBS News: “Creo que fue una buena decisión, porque apelar habría retrasado las cosas de forma considerable. Creo que tienen pruebas suficientes para lograr una condena sin la confesión que estaba en cuestión”.
El exfiscal de Guantánamo Michael Lebowitz, quien estuvo casi diez años en el caso, dijo: “He revisado cada prueba, clasificada y no clasificada y confío en que hay suficiente para condenar a KSM y los otros conspiradores sin esas confesiones”. Admitió que la exclusión “complica un poco más conectar los puntos sin las confesiones”.
La acusación deberá basarse en pruebas documentales y de comunicaciones que vinculan a los acusados con la trama.
Las familias llevan 25 años sin veredicto y el dolor se renueva cada aniversario
Para quienes perdieron a sus seres queridos el 11 de septiembre, cada nuevo aplazamiento reabre una herida sin cierre. John Ryan, exjefe operativo del Departamento de Policía de la Autoridad Portuaria que pasó nueve meses en las labores de recuperación en Ground Zero, lo describió sin rodeos a Fox News Digital: “Es como una llaga abierta y esa llaga duele aún más cuando llegan los aniversarios”.
Sean Passananti, cuyo padre murió en el piso 100 de la Torre Norte, señaló al mismo medio: “Se siente como una zona crepuscular. Es inexplicable que tengamos que luchar por justicia por el peor ataque terrorista que jamás ocurrió en nuestro suelo”. Dennis McGinley, cuyo hermano trabajaba en el piso 89 de la Torre Sur, añadió: “Es como si la herida nunca hubiera sanado y cada año nos echan sal en ella”.
Felt, más cauteloso, advirtió que la fecha no está garantizada: “Han fijado fechas antes. Creo que hay 90 decisiones que el juez debe tomar antes de que podamos avanzar, así que lo creeré cuando lo vea”.
Lebowitz señaló en CBS News la dimensión más desgarradora de la demora: muchos familiares de víctimas “eran mayores y muchos simplemente esperaban poder vivir lo suficiente para ver a un tribunal determinar oficialmente que KSM y sus conspiradores son culpables”.
Si el calendario actual se sostiene, el 5 de junio de 2028 comenzará la selección del jurado en Guantánamo, con las 90 mociones pendientes como único obstáculo que separa a las familias de la sala de juicio.
