El Museo del Prado bate récord de visitantes y toma una decisión inédita para proteger su legado: qué es el “Plan Host”

El Museo del Prado bate récord de visitantes y toma una decisión inédita para proteger su legado: qué es el “Plan Host”
El Museo del Prado bate récord de visitantes y toma una decisión inédita para proteger su legado: qué es el “Plan Host”

El Museo del Prado de Madrid, reconocido como el museo más grande de España, ha vivido un año sin precedentes. En 2025, la institución alcanzó la asombrosa cifra de 3,5 millones de visitantes, lo que marcó un récord histórico para sus instalaciones.

El crecimiento constante del público ha sido motivo de orgullo para la dirección, pero también ha traído consigo desafíos estructurales y de gestión que ahora han derivado en una decisión inédita: limitar el aforo para proteger tanto a los visitantes como la integridad de las colecciones.

Los pasillos del Prado, repletos de turistas y amantes del arte, se han convertido en escenarios donde los asistentes experimentan situaciones de aglomeración. Según el director Miguel Falomir, la sensación de recorrer algunas salas se asemeja a “tomar el metro en hora punta”, una imagen que evidencia el grado de saturación experimentado en el último año.

Obras emblemáticas como El jardín de las delicias de El Bosco, Las Meninas de Velázquez y El 3 de mayo de 1808 de Goya son el principal foco de atracción, y en ocasiones, el público encuentra dificultades para disfrutar de estos tesoros en condiciones óptimas.

La decisión busca evitar que los visitantes experimenten aglomeraciones similares a “la hora punta del metro”, según el director Miguel Falomir (REUTERS/Violeta Santos Moura)

Con el objetivo de revertir esta tendencia y garantizar una experiencia digna, el Museo del Prado ha presentado el ‘Plan Host’, un proyecto que limitará el número de visitantes diarios. Aunque todavía no se ha hecho público el aforo máximo que se implementará, la dirección ha dejado claro que la prioridad será “que todos tengan espacio para disfrutar adecuadamente del museo”, de acuerdo con Falomir.

El ‘Plan Host’ busca evitar la sobresaturación y preservar la calidad de la visita, protegiendo tanto la experiencia del público como la infraestructura y las obras de arte alojadas en el museo. El propio Falomir ha señalado que “el éxito de un museo puede colapsarlo”, citando el ejemplo del Louvre en París, donde algunas salas han llegado a ser prácticamente intransitables por la cantidad de gente.

La medida, según el director, también responde a la necesidad de anticiparse a posibles daños derivados de la masificación, un riesgo que enfrentan todos los grandes museos del mundo. “Lo importante es no colapsar”, declaró Falomir, subrayando la necesidad de encontrar un equilibrio entre el éxito y la sostenibilidad.

El ‘Plan Host’ del Prado establecerá un número máximo de visitantes diarios para preservar la experiencia y proteger las colecciones (EFE/ Víctor Lerena)

La protección de las obras y la mejora de la experiencia del visitante son dos objetivos centrales del nuevo plan. Algunas pinturas del Prado, como El jardín de las delicias, requieren ser observadas tanto de cerca como a distancia para captar sus detalles y conjunto. La aglomeración constante impide que los visitantes puedan realizar este recorrido visual, afectando tanto la apreciación del arte como el bienestar general durante la visita.

Además, el flujo excesivo de personas pone en riesgo la conservación de las piezas, ya que incrementa la exposición al polvo, la humedad y los cambios microclimáticos dentro de las salas. El enfoque del Prado no es un caso aislado. Otras instituciones de renombre internacional han adoptado medidas similares frente al aumento de la demanda. Por ejemplo, la Acrópolis de Atenas y el Parque Arqueológico de Pompeya han restringido el acceso para preservar el patrimonio y evitar el deterioro causado por el turismo masivo.

Sin embargo, la tendencia no es uniforme: el Louvre, pese a los problemas de saturación, ha anunciado una ambiciosa remodelación para incrementar aún más el flujo peatonal, apostando por la reorganización de espacios en lugar de limitar visitantes. Esta disparidad ilustra cómo cada museo busca soluciones adaptadas a su contexto, aunque todos comparten la preocupación por la sostenibilidad y la calidad de la experiencia museística.

La reducción del tamaño de los grupos guiados facilitará la circulación y mejorará la contemplación de las obras dentro del museo

Más allá de la gestión del aforo, el Prado se enfrenta a otro desafío: la composición de su público. En 2025, el 65% de los visitantes fueron turistas internacionales, un dato que ha motivado al museo a reforzar sus estrategias para atraer a los visitantes locales.

Entre las iniciativas contempladas en el ‘Plan Host’ figura la optimización de la compra de entradas y la reducción del tamaño de los grupos guiados. Estas medidas buscan facilitar el acceso a residentes y fomentar un vínculo más estrecho entre el museo y la ciudadanía española, equilibrando así la balanza entre turismo y público local.

La reducción del tamaño de los grupos guiados responde también al deseo de evitar la formación de aglomeraciones puntuales que puedan obstaculizar el tránsito y la contemplación de las obras. El Prado prevé que, al limitar la cantidad de personas por grupo, se mejore la circulación general dentro de las salas y se preserve el ambiente propicio para la contemplación artística.

El anuncio del ‘Plan Host’ marca un punto de inflexión en la gestión del Museo del Prado, que ahora se suma a la corriente de grandes instituciones que priorizan la calidad sobre la cantidad de visitantes. La expectativa por conocer el número exacto de visitantes permitidos se mantiene alta, ya que determinará el alcance real de los cambios en la experiencia de uno de los museos más emblemáticos de Europa.