
La “demonización” de los hidratos es cada día más frecuente, sobre todo en redes sociales, ya que algunos afirman que son perjudiciales para la salud. Sin embargo, existen múltiples estudios que explican que no son enemigos, sino un componente imprescindible de una alimentación saludable.
De acuerdo con un nuevo informe científico elaborado por la Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC) y el grupo de investigación InnograinLab de la Universidad de Valladolid, se reveló que existe mucha desinformación acerca del papel que juegan los hidratos de carbono en la dieta. “El objetivo es frenar la creciente demonización de los hidratos de carbono en redes sociales y en algunos discursos mediáticos”, señala el informe.
Este nuevo informe desmiente que los hidratos de carbono engorden o que, para perder peso, las personas deban eliminar alimentos como el pan, la pasta o el arroz. También aclara que la fruta no es perjudicial y que, consumida entera, su fructosa no provoca aumento de peso.
De acuerdo con los científicos, estos macronutrientes son esenciales para el organismo, ya que constituyen la principal fuente de energía, especialmente para el cerebro y los músculos. Además, desempeñan un papel fundamental en la función intestinal, la saciedad, el control de la glucosa en sangre y la salud cardiometabólica.
El informe científico también insiste en que no todos los hidratos de carbono son iguales y que, en la dieta, se pueden distinguir tres grandes grupos, cada uno con efectos diferentes para el cuerpo.
- Azúcares simples: están presentes de forma natural en frutas, verduras y lácteos, pero también añadidos en forma refinada a numerosos productos ultraprocesados.
- Almidón: el principal carbohidrato energético, presente en cereales, legumbres y tubérculos.
- Fibra dietética: un hidrato de carbono no digerible clave para la salud intestinal, la saciedad y la regulación de la glucosa y el colesterol.
“La clave no es eliminarlos, sino elegirlos bien”, dice el comunicado, ya que cuando se integran de manera natural en una dieta equilibrada, son compatibles con el control del peso, la prevención de la diabetes tipo 2 y la reducción del riesgo cardiovascular.
“La naturaleza de los hidratos de carbono es tan relevante como la cantidad consumida. Factores como el contenido en azúcares añadidos, en fibra, el grado de refinado, la matriz alimentaria y el nivel de procesado determinan su impacto metabólico y su contribución a la salud”, dice el informe.
La investigación concluye que el problema no reside en los hidratos de carbono, sino en el exceso calórico, la baja calidad de la dieta, el sedentarismo, el consumo elevado de azúcares libres y productos ultraprocesados. Por ello, los científicos recomiendan priorizar el consumo de cereales integrales, legumbres y tubérculos.
Por Wendys Pitre Ariza
