
Mientras el Gobierno de Santa Fe presentó modificaciones al denominado “premio económico por asistencia laboral”, el clima previo a la paritaria docente volvió a tensarse. Desde AMSAFE reclamaron un cambio profundo en la política salarial, con más diálogo y menos imposiciones, y desde SADOP Rosario respondieron con un mensaje irónico que rápidamente se viralizó en redes sociales: “Ellos no se esfuerzan”, una publicación que expone testimonios de docentes que atravesaron situaciones de salud, accidentes o hechos traumáticos y que, por esas ausencias, quedaron excluidos del incentivo.
La escena deja al descubierto un conflicto que va más allá del presentismo: la discusión de fondo vuelve a ser el salario docente, las condiciones laborales y el modelo de negociación que impulsa la Casa Gris.
Paritaria docente: a días del llamado, el Gobierno arranca diciendo que no hay plata
Amsafe pide un giro en la política paritaria
En la antesala de una nueva convocatoria salarial, el secretario general de Amsafe, Rodrigo Alonso, fue categórico al exigir un cambio real en la dinámica de la paritaria. El dirigente sostuvo que el espacio no puede seguir funcionando como una instancia de decisiones unilaterales del Ejecutivo, sino como un ámbito efectivo de negociación colectiva.
Desde el gremio plantean cuatro ejes centrales: recomposición salarial tras dos años de pérdida del poder adquisitivo, cláusula de actualización automática frente a la inflación, mejoras para los jubilados —que hoy cobran los aumentos con demoras de hasta 60 días— y el cumplimiento de concursos y traslados pendientes, acordados en actas paritarias que, según denuncian, no fueron respetadas por el Gobierno.
En ese marco, Alonso cuestionó el relato oficial sobre la evolución de los salarios y advirtió que, desde el inicio de la actual gestión, los docentes acumulan una caída significativa de ingresos reales. También apuntó contra el esquema de presentismo: para Amsafe, el incentivo no resuelve el problema estructural de la docencia y termina funcionando como un parche frente a sueldos que, aseguran, quedaron muy por debajo del costo de vida.
“El kit escolar o los premios no reemplazan salarios dignos”, remarcan desde el sindicato, que además volvió a poner sobre la mesa el impacto del ajuste en la calidad educativa y en las condiciones de enseñanza.
Sadop Rosario ironiza y denuncia “extorsión salarial”
La respuesta más dura llegó desde Sadop Rosario, que publicó en sus redes sociales el contenido titulado “Ellos no se esfuerzan”. Allí, el sindicato recopiló mensajes de maestras y maestros que relataron accidentes, internaciones, cuadros de estrés o situaciones familiares graves que les impidieron asistir a clases y que, como consecuencia, quedaron afuera del beneficio económico.
El secretario general del gremio, Martín Lucero, fue directo:
“Achicar los sueldos docentes para luego aplicar el presentismo y que funcione la extorsión es una decisión política clara del gobierno provincial. En las próximas paritarias esperamos una discusión seria y real respecto de los salarios”.
Para Sadop, el esquema de asistencia perfecta consolida una lógica que castiga la enfermedad y transforma el derecho al salario en un sistema de premios y castigos. En ese sentido, el gremio advierte que el incentivo no reconoce trayectorias ni contextos personales, y termina profundizando el malestar en las escuelas.
El Gobierno insiste con los incentivos
Del lado oficial, el Ministerio de Educación presentó los cambios en el programa Asistencia Perfecta, ampliando el universo de beneficiarios y habilitando pagos retroactivos para quienes tuvieron una o dos inasistencias durante el año. Según datos oficiales, más de 23 mil docentes accederán a algún tipo de reconocimiento económico, con una inversión superior a los 5 mil millones de pesos.
La gestión provincial sostiene que el programa permitió reducir el ausentismo y fortalecer la continuidad pedagógica. Sin embargo, para los gremios el debate no pasa por las estadísticas sino por el salario de base y la forma en que se discute la política educativa.
Austeridad oficial, bronca en las bases y un interrogante clave: ¿se viene un paro general?
Una paritaria que arranca con ruido
Con la convocatoria paritaria a la vuelta de la esquina, el escenario aparece marcado por un fuerte contraste de miradas. El Ejecutivo apuesta a sostener el esquema de incentivos y a mostrar mejoras en los indicadores de asistencia. Los sindicatos, en cambio, reclaman recomposición salarial, actualización automática y un cambio en la lógica de negociación.
Entre premios por presentismo, posteos irónicos y reclamos de fondo, la docencia llega a la mesa salarial con un mensaje claro: sin salarios que recuperen lo perdido y sin diálogo real, el conflicto seguirá abierto. Y esta vez, advierten desde ambos gremios, la discusión no será solo técnica: será profundamente política.
