
Las fuerzas israelíes han presentado seis objetivos críticos golpeados en su más reciente ofensiva, dirigida tanto contra el sur del Líbano como en distintos puntos estratégicos del Irán continental. Tras el operativo, voceros militares señalaron que los recientes ataques a la asociación han causado una interrupción completa y efectiva de sus actividades, en referencia a los golpes sobre activos financieros ligados a Hezbollah en Beirut.
Entre las acciones reportadas por el Estado Mayor, la incursión en el Valle de la Becá ocasionó la destrucción de aproximadamente 10 instalaciones de almacenamiento de armas que pertenecían a la milicia libanesa. En simultáneo, otras instalaciones utilizadas como depósitos y lanzaderas de misiles hacia Israel durante la semana también recibieron impactos entre los ríos Litani y Zahrani. El comando israelí afirmó que se implementaron medidas para reducir el riesgo de daños a civiles antes de estos bombardeos.
En el frente iraní, la lista de objetivos comprendió una instalación subterránea de almacenamiento y producción de misiles balísticos cerca de Shiraz, una base central de la matriz de defensa aérea y múltiples sitios dedicados a la fabricación de armas, sistemas de defensa aérea y componentes para misiles balísticos en Teherán, además de centros de mando del CGRI y un centro de mando central de las fuerzas de seguridad interna en el sector occidental de Ahvaz.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) completaron oleadas de ataques contra la infraestructura de Hezbollah: activos de la Asociación ‘Al-Quard Al-Hassan’ (entidad bancaria fundada por la milicia libanesa) e instalaciones de almacenamiento de armas”, recoge el comunicado castrense.
Israel sostiene que estos bombardeos buscan “desestabilizar aún más” al grupo libanés al que acusa de “utilizar fondos civiles para financiarse y promover sus actividades terroristas”.
“Los recientes ataques contra la asociación han interrumpido total y eficazmente sus operaciones y dañado significativamente los canales de concentración de fuerzas de la organización terrorista Hezbollah”, agregó.
Además, Israel dijo también haber atacado “varias instalaciones de almacenamiento” en la zona comprendida entre los ríos Litani y Zahrani, desde donde asegura Hezbollah realizó lanzamientos hacia territorio israelí.
“Antes de los ataques, se tomaron medidas para mitigar el riesgo de daño a la población civil, incluyendo advertencias anticipadas, el uso de munición de precisión y vigilancia aérea”, dijo.
Los ataques israelíes contra el Líbano se suceden a diario desde hace más de una semana como parte del conflicto desatado por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, que llevó al grupo chií libanés Hezbollah, proiraní, a volver a lanzar una ofensiva contra el norte del Estado israelí.
Desde el inicio del conflicto, 630 libaneses han muerto por los bombardeos israelíes.
Israel además ha anunciado este viernes la muerte de varios “terroristas” del partido-milicia chií Hezbollah, entre ellos “un comandante”, en enfrentamientos registrados recientemente en el sur de Líbano, en medio de la campaña de bombardeos e incursiones terrestres israelíes en el país vecino.
Así, ha especificado que tropas de la 146ª División de Reserva fueron desplegadas la semana pasada en la zona occidental del sur de Líbano “en una misión defensiva para destruir infraestructura terrorista y eliminar a terroristas de Hezbollah”.
“Eliminaron a varios terroristas de la organización, incluido el comandante del sistema de misiles anticarro en la zona”, ha manifestado, antes de destacar que en estas operaciones fueron alcanzados “cerca de 400 objetivos”, sin dar más detalles al respecto.
“Estos ataques se suman a otros previos contra la asociación, profundizando los daños a la organización terrorista y sus recursos. Estos recientes ataques contra la asociación han detenido totalmente sus actividades”, ha explicado, antes de apuntar que también bombardeó “depósitos de armas” de Hezbollah en el valle de la Becá y cerca del río Litani.
Israel ya había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbollah y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto las autoridades libanesas como el grupo se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.
