Israel registró al menos un muerto y 303 heridos en menos de 24 horas el domingo, según el último balance del Ministerio de Salud israelí, mientras Irán y las milicias libanesas de Hezbollah intensificaron su campaña de bombardeos contra territorio israelí, incluyendo un ataque con misil de racimo sobre Tel Aviv que dejó 15 heridos.
El recrudecimiento de los ataques comenzó a última hora de la tarde del sábado como represalia directa tras un bombardeo estadounidense contra el centro de enriquecimiento de uranio de Natanz, en Irán. Caída la noche, Irán respondió con un ataque a gran escala contra Dimona, ubicación de las principales instalaciones nucleares israelíes, y contra la ciudad de Arad, en el sur del país.
Los misiles iraníes impactaron en ambas localidades en lo que parece haber sido un fallo de los sistemas antiaéreos israelíes. Las Fuerzas Armadas informaron que investigan por qué las defensas no lograron interceptar el misil balístico sobre Dimona, donde hubo una respuesta defensiva pero no fue suficiente para detener el ataque.
El primer ministro Benjamin Netanyahu reconoció que fue “una tarde muy difícil” y habló con el alcalde de Arad, Yair Maayan, a quien prometió “toda la asistencia necesaria” a nivel gubernamental. “Estamos decididos a seguir atacando a nuestros enemigos en todos los frentes”, subrayó el mandatario israelí.
Ataque con bomba de racimo en Tel Aviv
Entre los incidentes más graves del domingo se registró un ataque con misil balístico sobre Tel Aviv que transportaba una ojiva de bomba de racimo, dispersando submuniciones sobre una amplia zona de la ciudad. El servicio de emergencias Magen David Adom (MDA) atendió a 15 personas heridas, la mayoría con lesiones leves.
Cuatro de los siete heridos trasladados al Hospital Tel Aviv Sourasky —Ichilov— se encontraban en condición moderada, según informó el centro médico. MDA reportó que el caso más grave correspondía a un hombre de 53 años que fue alcanzado por la onda expansiva en Tel Aviv.
Otros 14 heridos fueron trasladados a hospitales en buen estado, de acuerdo con MDA.
Alertas y ofensiva de Hezbollah
Desde las 06:00 horas del domingo, el Ejército israelí confirmó hasta cuatro declaraciones de alerta nacional por ataques de misiles iraníes contra el centro y sur del país. En paralelo, el servicio de Emergencias israelí confirmó al menos un fallecido en el norte del país durante un bombardeo de Hezbollah, que la organización terrorista libanesa afirmó haber dirigido contra posiciones militares israelíes utilizadas como base de operaciones en el sur de Líbano.
Irán anunció además ataques contra el aeropuerto Ben Gurion utilizando un nuevo modelo de dron denominado ‘Arash 2’, descrito por un portavoz militar iraní como “más avanzado y destructivo” que sus predecesores, con un alcance de 2.000 kilómetros, pequeño tamaño, fabricación rápida y capacidad para evadir radares. El Ejército de Israel no se pronunció al respecto.
Desde el inicio de las operaciones conjuntas de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, el Ministerio de Salud israelí acumula un total de 4.564 heridos hospitalizados.
Guerra de infraestructuras
En respuesta a los ataques, Israel lanzó una ofensiva contra infraestructuras esenciales iraníes. El ministro del Petróleo de Irán, Mohsen Paknejad, confirmó que los ataques tuvieron como objetivo instalaciones de transporte y plantas desalinizadoras de agua, dejando partes de la red de distribución destruidas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un ultimátum a Irán a través de su plataforma Truth Social, amenazando con destruir sus centrales eléctricas si Teherán no reanuda la libre circulación por el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.
La agencia semioficial iraní Mehr respondió publicando un mapa regional que señalaba múltiples objetivos de infraestructura eléctrica en países vecinos, entre ellos instalaciones en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, con el mensaje: “Despidanse de la electricidad”.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Ghalibaf, declaró que la infraestructura energética regional se ha convertido en un “objetivo legítimo” para Irán y advirtió que cualquier ataque a sus instalaciones provocará “un aumento prolongado de los precios del petróleo”.
El Consejo de Cooperación del Golfo reiteró su condena a los ataques iraníes y llamó a Teherán a abstenerse de golpear la infraestructura regional.
