Este lunes por la mañana comenzará el bloqueo de Estados Unidos sobre el estrecho de Ormuz, tal como anunció el presidente Donald Trump luego de las fallidas negociaciones bilaterales con Irán. La medida rige a partir de las 10 (hora del este; 11 en la Argentina), cuando la Armada estadounidense impida el paso de los buques que entren o salgan de los puertos iraníes.
“En algún momento llegaremos a un acuerdo en el que todos podrán entrar y salir libremente, pero Irán no lo ha permitido”, dijo el primer mandatario estadounidense el domingo en un posteo en su cuenta de Truth Social.
El mandatario advirtió además que evalúa otras medidas de presión, incluido el ataque a infraestructura crítica iraní. “Cualquier iraní que nos dispare a nosotros o a embarcaciones pacíficas será volado al infierno”, sostuvo en relación con la navegación por la vía marítima por donde transita un quinto del suministro global de crudo y convertida en un eje crucial en el conflicto bélico.
El líder republicano justificó su decisión con que Irán colocó minas y explosivos en distintos puntos del estrecho que imposibilitan la libre circulación. “Se limitaron a decir: ‘Puede que haya una mina por ahí’, de la que nadie más sabe. Esto es extorsión internacional, y los líderes de los países, especialmente los de Estados Unidos, jamás se dejarán extorsionar”, amplió.
La decisión también se inscribe en un contexto de creciente tensión tras el fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, desarrolladas en Pakistán, que se extendieron durante 21 horas sin alcanzar un acuerdo. Con esto, Washington busca debilitar la capacidad de presión de Teherán sobre una vía clave del comercio energético global, por donde antes del conflicto circulaba cerca del 20% del petróleo mundial.
Durante esas conversaciones, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, planteó la necesidad de un compromiso explícito de Irán para no avanzar en el desarrollo de armas nucleares. Según fuentes estadounidenses, Teherán rechazó las condiciones, que incluían el fin del enriquecimiento de uranio, el desmantelamiento de instalaciones nucleares y el cese del financiamiento a grupos armados como Hamas, Hezbollah y los hutíes.
El bloqueo de Estados Unidos se vincula con el ultimátum previo de Trump, que había condicionado una tregua de dos semanas a la reapertura del estrecho de Ormuz. El control iraní sobre esa vía estratégica impulsó una suba de más del 50% en los precios internacionales del petróleo desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que el estrecho de Ormuz continúa bajo su “control absoluto” y que permanece abierto a embarcaciones no militares. En cambio, advirtió que cualquier presencia militar extranjera será respondida con una “respuesta contundente”, según reportaron agencias semioficiales iraníes.
Trump también señaló que le ordenó a la Armada que “busque e intercepte a todos los buques en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán”, y advirtió que “nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar”. Además, sostuvo que las fuerzas estadounidenses comenzarán a “destruir las minas que los iraníes colocaron” en el estrecho de Ormuz, una de las estrategias del régimen para reforzar su control sobre la vía marítima.
Desde el anuncio del alto el fuego el martes, pocos barcos han logrado cruzar por el estrecho de Ormuz, cuyo control es considerado como una herramienta crucial de negociación por los líderes iraníes.
