
La vicepresidenta Karin Herrera presentó una iniciativa de ley en el Congreso de la República con el objetivo de dotar de sustento jurídico y presupuesto garantizado a los clubes de ciencia, un modelo educativo que, hasta ahora, opera bajo decisiones administrativas sujetas a cambios y a un financiamiento inestable.
El proyecto aspira a incorporar los clubes dentro del Ministerio de Educación, transformar su alcance en política de Estado y permitir su expansión a los 22 departamentos de Guatemala, según información expuesta durante el acto público, transmitido por el canal del Organismo Legislativo al que acudieron el presidente del Legislativo Luis Contreras y miembros de la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt).
Actualmente, el programa cuenta con 120 sedes activas en 19 departamentos, involucrando a más de 2,200 niñas y niños, así como adolescentes que, según declaraciones de Herrera.
“En su mayoría son niñas, en un 58%”. El desarrollo de la propuesta, según explicaron las autoridades, busca asegurar un financiamiento fijo: la ley ordena una asignación adicional para la Senacyt de al menos 25% sobre su presupuesto regular, destinada a infraestructura, equipamiento y materiales formativos para los clubes.
La iniciativa, según describió la vicepresidenta Karin Herrera en la presentación formal, “sienta las bases para un futuro con más aprendizaje, más innovación, más desarrollo integral y sostenible”.
Para Herrera, “democratizar el conocimiento científico desde la infancia fortalece competencias, impulsa el desarrollo económico y la innovación, y contribuye a reducir la migración irregular”.
Advierte sobre la desigualdad vigente: “Miles de niñas, niños y adolescentes en áreas rurales, comunidades indígenas y contextos vulnerables carecen de espacios para aprender y experimentar, lo que limita sus oportunidades”.
El programa, recalca, “ha crecido 160% en solo un año”, aunque advierte que estos avances podrían verse interrumpidos sin un marco jurídico que garantice estabilidad, continuidad y recursos.
La propuesta institucionaliza el Programa Nacional de Clubes de Ciencias, crea un registro nacional, establece ferias científicas obligatorias y formaliza la colaboración con el Ministerio de Educación, universidades públicas y privadas, así como con científicos guatemaltecos como tutores, detalló el diputado oficialista José Diego Toledo ante los legisladores.
Toledo enfatizó que la ley “no inventa algo nuevo, hace algo más importante: asegura que lo que funciona no desaparezca y funcione mejor”. El proyecto busca universalizar el acceso de la niñez y la juventud al acompañamiento científico, brindar materiales pedagógicos de calidad y promover la popularización de las ciencias, la tecnología, la ingeniería, las artes y la matemática, tanto en horario escolar como extracurricular.
El modelo actual beneficia a más de 2.200 estudiantes en 19 departamentos; la ley aspira a cubrir todo el país
Según cifras expuestas por la vicepresidenta Karin Herrera, los clubes de ciencias reúnen a más de 150 mentores especializados, de los cuales 53% son mujeres científicas y 47% hombres científicos, todos guatemaltecos, prestando servicios en diferentes regiones. El modelo, detalla Herrera, está diseñado para “acercar la ciencia a la niñez y la juventud”, abriendo escenarios “donde imaginarse como médicos, químicos, ingenieros o astronautas es una posibilidad real, no un sueño lejano”.
La propuesta llegó al Congreso respaldada por la Junta Directiva, cuyo primer vicepresidente, Nery Ramos, comprometió el “apoyo con nuestra firma y nuestro trabajo… para darle forma legal a una idea que representa un valor estratégico para nuestro país”.
Ramos señala que Guatemala ha visto migrar a numerosos talentos por falta de oportunidades institucionales y considera que “la combinación del talento humano y la ciencia es el motor de desarrollo en cualquier nación”.
La Junta Directiva y el pleno legislativo, afirma, buscarán “respaldar esta iniciativa con nuestro voto” y proveer los recursos requeridos para infraestructura y tecnología.
La institucionalización garantizará continuidad, recursos y una expansión ordenada
El riesgo de discontinuidad ha sido destacado como una amenaza principal al sostenimiento de los clubes, debido a la ausencia de un respaldo legal y a la volatilidad del financiamiento público, señala la vicepresidenta Karin Herrera ante el pleno.
El diputado José Diego Toledo resalta que la ley establece una asignación presupuestaria directa “no menor del 25% del presupuesto ordinario de Senacyt” para el programa, lo que asegurará una base operativa, la capacitación de más mentores y la dotación de materiales y tecnología en todos los departamentos.
El proyecto de ley establece la realización de una Feria Nacional de Ciencias y la conformación de un registro oficial de clubes, para estimular el intercambio científico, la difusión de la cultura y técnica y la articulación con cooperantes internacionales y la comunidad científico-académica nacional.
