Las exportaciones panameñas avícolas vienen ganando dinamismo y continúan fortaleciendo su posicionamiento en el Caribe, una región que supera los 40 millones de habitantes.
Eric Dormoi, director nacional de Exportaciones del Ministerio de Comercio e Industrias, informó que la última exportación hacia ese mercado fue de un contenedor con 931 cajas de huevos producidos por la empresa agroindustrial Granja Emita, ubicada en Panamá Oeste.
Este despacho representa un avance en la consolidación de mercados internacionales, en línea con los esfuerzos por posicionar la producción panameña en esa región, dijo.
Desde hace meses la industria avícola panameña en su conjunto viene trabajando para mejorar sus procesos y obtener la certificación FSSC 22000 (Food Safety System Certification), estándar internacional que integra múltiples normas ISO en materia de inocuidad alimentaria.
Esta certificación tiene como objetivo ampliar las exportaciones de huevos fértiles y carne de pollo con valor agregado añadido, como filetes, que ya se comercializan en mercados caribeños de Guyana y Trinidad y Tobago.
Una de las empresas que participan de esta actividad, el Grupo Melo, ya cuenta con la certificación FSSC 22000 y en su desarrollo ha expandido su franquicia de productos para mascotas en Costa Rica.
La empresa exportadora en esta ocasión trabaja bajo normas de optimización del consumo energético, gestión del agua y aprovechamiento de residuos, como parte de una estrategia orientada a la sostenibilidadoperativa.
También cuenta con un sistema de paneles solares que contribuye a la generación de energía limpia dentro de sus instalaciones, infraestructura que le permite reducir la dependencia de fuentes energéticas tradicionales, optimizar el consumo eléctrico y avanzar hacia una operación más eficiente y sostenible.
Esto, alineado con las nuevas exigencias ambientales de la industria, permite que el uso de energía solar forme parte de una visión a largo plazo que busca integrar innovación y responsabilidad en cada proceso productivo.
En sus ocho años de trayectoria la granja exportadora ha desarrollado una operación integrada que abarca desde la producción hasta la comercialización de huevos para consumo humano. Actualmente, su volumen diario supera las 1,100 cajas, con perspectivas de crecimiento en los próximos años.
La compañía cuenta con más de 500 mil aves en producción, lo que le permite sostener una actividad a gran escala, respaldada por 350 empleos directos.
Este crecimiento ha estado acompañado por el cumplimiento de estándares internacionales en materia de calidad, inocuidad y trazabilidad, evidenciados en certificaciones como Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (SSOP) y el sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP).
El director nacional de Exportaciones sostuvo que este resultado no solo afianza la presencia exportadora panameña, sino que también evidencia el potencial del sector avícola para seguir expandiéndose, generar empleo y ampliar su alcance internacional.
El impacto de la avicultura en la economía panameña representa en términos generales cerca de un 25% del Producto Interno Bruto, generando un valor de más de $350 millones, según cifras de la Asociación Nacional de Avicultores (Anavip).
Su crecimiento ha estado sostenido a través de los años y tan solo en 2025 se situó en 25%, generando unos 9,400 empleos directos permanentes y 75,200 indirectos, sobre todo en las áreas rurales.
Desde la Anavip los avicultores panameños insisten en que el principal riesgo para la avicultura panameña son las importaciones de muslo encuentro (cuartos traseros de pollo) estadounidenses, que ingresan al país por debajo de su costo real, afectando la competitividad de la industria nacional, a pesar de que esta cuenta con tecnología de punta y altos niveles de eficiencia.
En el 2024, Panamá importó 14.3 millones de kilogramos de carne de pollo, lo que representó un aumento del 15,3 %, respecto a los 12.4 millones de kilogramos importados en el 2023.
