El periodismo nicaragüense en el exilio enfrenta precarización y amenazas, según Maryorit Guevara

El periodismo nicaragüense en el exilio enfrenta precarización y amenazas, según Maryorit Guevara
El periodismo nicaragüense en el exilio enfrenta precarización y amenazas, según Maryorit Guevara

La periodista nicaragüense Maryorit Guevara denunció en España la precarización y el alto costo personal y profesional de ejercer el periodismo en el exilio tras haber huido de Nicaragua por amenazas y persecución política. Según relató en una entrevista difundida por EFE, Guevara explicó que el exilio “rompió la vida que conocía totalmente”, tanto para ella como para su hijo, y que la decisión de abandonar su país no fue voluntaria, sino forzada por el contexto represivo.

De acuerdo con EFE, Guevara abandonó Nicaragua el 25 de diciembre de 2018, tras recibir amenazas de muerte y la divulgación de la dirección de su domicilio en redes sociales, donde se incitaba a atacarla junto a su hijo. La periodista señaló que la detención de los comunicadores Lucía Pineda y Miguel Mora, reconocidos como presos políticos del régimen de Daniel Ortega, marcó un punto de inflexión en el nivel de riesgo y persecución contra la prensa independiente.

En España, Guevara fundó el medio digital La Lupa Feminista el 1 de marzo de 2019, con el propósito de visibilizar las luchas de las mujeres desde Extremadura. Sin embargo, la sostenibilidad económica del proyecto se ha visto comprometida. “Los medios en el exilio necesitamos sostenibilidad económica para poder seguir informando y romper la censura”, afirmó Guevara, en declaraciones recogidas por EFE. Advirtió que la falta de apoyo convierte la libertad de prensa en una aspiración inviable para quienes ejercen la profesión fuera de su país.

La periodista explicó que muchas colegas exiliadas carecen de contratos o perciben salarios insuficientes para las condiciones de los países receptores, lo que ha derivado en una mayor precarización y abandono de la actividad periodística. Guevara compagina actualmente su labor periodística con otro empleo, al que dedica las mañanas, y solicita un compromiso activo de la comunidad internacional y los medios de comunicación para garantizar la continuidad informativa.

La salida forzada de Guevara el 25 de diciembre de 2018 estuvo motivada por amenazas de muerte y divulgación de su domicilio en redes sociales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La distancia y la fragmentación de la información” representan los principales desafíos para informar sobre Nicaragua desde el extranjero, subrayó Guevara. La periodista destacó que mantener las redes y proteger a las fuentes adquiere una complejidad añadida, dado que muchas activistas y defensoras de derechos humanos han dejado de identificarse en los reportajes o han tenido que abandonar el país, según el reporte de EFE.

Más de 5,000 organizaciones de la sociedad civil, en su mayoría lideradas por mujeres, han sido despojadas de su personalidad jurídica y criminalizadas en Nicaragua, recordó Guevara. Además, afirmó que el periodismo feminista en contextos autoritarios enfrenta dificultades adicionales por la persecución de sus fuentes y la dispersión de las redes de apoyo.

Sobre el costo emocional, Guevara describió la experiencia de llegar a España “con dos maletas y un hijo” y tener que reconstruirse desde cero a nivel laboral y personal. “Contar lo que pasa es importante, pero no puedo romantizarlo, porque el precio ha sido alto”, reconoció, señalando afectaciones económicas, emocionales y físicas, así como el desarraigo y el miedo persistente.

A pesar de las dificultades, Guevara sostiene que ser periodista en el exilio implica resistir y mantener viva la memoria de lo ocurrido en Nicaragua para evitar la repetición de la historia, aunque sea con menos recursos y enfrentando nuevas realidades.