El PJ mueve fichas: unidad, PASO y estrategia ante el avance de un frente anti peronista

El PJ mueve fichas: unidad, PASO y estrategia ante el avance de un frente anti peronista
El PJ mueve fichas: unidad, PASO y estrategia ante el avance de un frente anti peronista

Después de casi un año y medio de distancias internas, desencuentros y reuniones fallidas, el peronismo santafesino volverá a reunir este viernes a todos sus sectores en un mismo ámbito político. La convocatoria de la mesa de acción política del Partido Justicialista en la ciudad de Santa Fe aparece como mucho más que una reunión formal: es el primer intento serio de reconstruir diálogo interno en un contexto donde las fuerzas de derecha y centroderecha comienzan a explorar acuerdos amplios para evitar el regreso del PJ al poder provincial.

El encuentro se desarrollará en la sede partidaria de la capital santafesina y contará con representantes de prácticamente todas las tribus del peronismo. Senadores, kirchnerismo, perottismo, Movimiento Evita, rossismo, sectores territoriales y dirigentes vinculados a Marcelo Lewandowski volverán a sentarse en una misma mesa después de meses de fragmentación política.

Un peronismo que busca rearmarse

La reunión llega en un momento sensible para el PJ. Sin liderazgo claro, con diferencias internas profundas y con un escenario político provincial en plena reconfiguración, distintos sectores entienden que la única posibilidad real de volver a disputar el poder pasa por reconstruir algún esquema de unidad.

La lectura interna es clara: mientras Unidos y sectores vinculados a Javier Milei exploran coincidencias políticas y electorales, el peronismo necesita ordenar sus propias piezas antes de quedar definitivamente relegado.

En ese marco, el encuentro del viernes busca empezar a construir un punto de partida común. No necesariamente resolver todas las diferencias, pero sí volver a abrir canales de diálogo político.

Pirola y el mensaje hacia adentro

Uno de los dirigentes que tuvo mayor protagonismo en la previa del encuentro fue el senador Rubén Pirola, considerado desde hace años una de las figuras de mayor peso territorial y capacidad de articulación dentro del peronismo santafesino. Sus declaraciones no solo confirmaron la realización del cónclave, sino que además marcaron el tono político que intentará tener la reunión: menos confrontación interna y más discusión estratégica pensando en el futuro del PJ.

Pirola planteó que el encuentro servirá para poner sobre la mesa una evaluación profunda del contexto político nacional y provincial, pero especialmente para empezar a construir una hoja de ruta rumbo a 2027. En otras palabras, comenzar a discutir cómo vuelve el peronismo a ser competitivo en una provincia donde hoy el oficialismo intenta consolidar poder y donde los sectores de derecha exploran acuerdos cada vez más amplios.

El senador dejó entrever que el peronismo ya no puede seguir funcionando como una suma de sectores aislados. Por eso, detrás de la convocatoria aparece una idea de fondo: reconstruir volumen político, recuperar diálogo entre espacios que hace tiempo dejaron de interactuar y encontrar puntos mínimos de coincidencia para evitar que las diferencias internas terminen favoreciendo a sus adversarios.

Pero quizás una de las definiciones más fuertes de Pirola apareció cuando fue consultado por las conversaciones entre sectores de Unidos y La Libertad Avanza. Sin nombrar directamente a dirigentes oficialistas, el legislador cuestionó la lógica de construcción política basada únicamente en impedir el regreso del justicialismo al poder. “Muchas veces se privilegia una mirada antijusticialista por encima de proyectos verdaderamente pensados para la provincia o para el país”, señaló, en una frase que dentro del PJ interpretaron como una crítica directa al armado político que empieza a tomar forma entre sectores del radicalismo, el PRO y el mileísmo.

La lectura de Pirola no es aislada. En distintos sectores del peronismo existe la percepción de que el oficialismo provincial comenzó a acelerar conversaciones y posibles alianzas más por temor a un eventual reordenamiento del PJ que por coincidencias ideológicas reales. Por eso, para el senador, el desafío del justicialismo no pasa solamente por reorganizar nombres o candidaturas, sino por volver a construir una propuesta política capaz de recuperar expectativas en la sociedad santafesina.

En ese contexto, su rol dentro del encuentro del viernes aparece como central. No solo por su peso institucional dentro del Senado provincial, sino también porque es uno de los dirigentes que mejor expresa la necesidad de transformar al peronismo santafesino de una estructura fragmentada y defensiva en un espacio nuevamente competitivo para disputar el poder.

PASO, oposición y futuro

Uno de los pocos puntos donde hoy parece existir coincidencia plena dentro del PJ es la defensa de las PASO frente a la reforma electoral que se discutirá en la Legislatura. La idea que predomina es que las primarias sigan funcionando como ordenador interno para evitar fracturas mayores.

Pero el debate de fondo será otro: qué tipo de oposición quiere construir el peronismo frente al gobierno de Maximiliano Pullaro y frente al avance libertario.

Algunos sectores entienden que el oficialismo provincial empieza a mostrar fisuras internas y creen que allí puede existir una oportunidad política. Otros sostienen que, antes de pensar en los errores ajenos, el PJ debe resolver su propia crisis de representación y liderazgo.

El desafío de volver a competir

El encuentro del viernes no resolverá automáticamente las tensiones internas ni definirá candidaturas. Pero sí puede marcar el inicio de un proceso político distinto.

El peronismo santafesino parece haber entendido algo: mientras otros espacios ya empezaron a discutir alianzas para sostener el poder, el PJ todavía está intentando volver a reconocerse internamente.

Y en ese contexto, la misión central será clara: reconstruir unidad suficiente para volver a competir por el gobierno de Santa Fe.