Aprobaron el plan de diseño para el “Arco de Trump” con ligeros cambios

Aprobaron el plan de diseño para el “Arco de Trump” con ligeros cambios
Aprobaron el plan de diseño para el “Arco de Trump” con ligeros cambios

La Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos, con miembros designados por el presidente Donald Trump, autorizó el diseño del arco triunfal de 250 pies (76,2 metros) que se planifica construir en uno de los accesos a Washington.

La decisión representa un avance relevante en el proyecto, sin embargo, la obra mantiene una disputa judicial, enfrenta rechazo público y todavía debe superar revisiones sobre su impacto urbano y aéreo, reportaron CBS News y The New York Times.

El diseño mantiene la estatua superior pese a pedidos para reducir la altura

La comisión, que cumple una función consultiva sobre el diseño y no tiene poder coercitivo, había sugerido en abril retirar las figuras de ángel alado y dos águilas doradas de la parte superior, lo que habría reducido la altura del arco en unos 80 pies (24.38 metros). Sin embargo, los comisionados fueron informados de que Trump consideró esa opción y “optó por no seguir adelante”, informó CBS News.

De acuerdo con The New York Times, el arquitecto del monumento, Nicolas Leo Charbonneau, explicó que el presidente rechazó esa reducción porque el arco está concebido como un monumento para los vivos, no para los muertos: “El propósito del arco es celebrar 250 años de grandeza, libertad y posteridad, por lo que solo podemos agradecer la sabiduría de nuestros fundadores y la providencia divina”.

En consecuencia, la estructura conservará su altura inicial, medida desde la base hasta la antorcha que sostiene una figura similar a la Estatua de la Libertad y mantendrá las dos águilas doradas en la parte superior. En cambio, se descartaron los cuatro leones previstos en la base y se eliminó el túnel peatonal subterráneo que iba a conducir al monumento.

El arco se ubicará en una rotonda de tránsito frente al Lincoln Memorial, sobre el Memorial Bridge, donde ya comenzaron la semana pasada estudios preliminares y pruebas del terreno, informó CBS News.

Por su parte, la Administración Federal de Aviación revisa si la estructura podría representar un riesgo aéreo. El arco quedaría aproximadamente a una milla de un helipuerto del Pentágono y a unas dos millas del Aeropuerto Nacional Reagan, uno de los centros aéreos más transitados del país.

A su vez, la Comisión Nacional de Planificación de la Capital, también controlada por aliados de Trump, analizará el proyecto el mes próximo, según The New York Times.

Se eliminaron del proyecto los cuatro leones previstos para la base del arco y el túnel peatonal subterráneo (AP Foto/Jon Elswick).

La oposición apunta al impacto sobre Arlington y a la falta de aval del Congreso

La crítica más repetida señala que el arco alteraría la visual entre el Lincoln Memorial y el Cementerio Nacional de Arlington. Los opositores sostienen que la obra dominaría el horizonte y perturbaría la perspectiva hacia el cementerio. Además, sería mucho más alta que el Lincoln Memorial, de 99 pies (30,18 metros).

El proyecto recibió cerca de 1.000 comentarios públicos y, según el secretario de la comisión, Thomas Luebke, el 100% se manifestó en contra. The New York Times informó que llegaron unos 600 mensajes nuevos y solo uno respaldó la iniciativa sin cambios de fondo.

Un grupo de veteranos y un historiador demandó al Gobierno de Trump ante un tribunal federal para bloquear la construcción, entre otros motivos, por la interferencia visual. Los demandantes alegaron que, por la Ley de Obras Conmemorativas de 1986, el presidente no puede avanzar sin autorización del Congreso.

La administración Trump respondió en documentos judiciales que decisiones del Congreso en la década de 1920, vinculadas al diseño del Puente Memorial de Arlington, ya le otorgaron base legal para levantar el arco. Trump sostuvo que no necesita permiso legislativo: “El terreno es propiedad del Departamento del Interior, no necesitamos nada del Congreso”.

La oposición crítica el impacto visual del arco sobre Arlington y denuncia la falta de autorización del Congreso según la Ley de Obras Conmemorativas (Harrison Design).

El arco forma parte de un plan más amplio de Trump para rediseñar Washington

El presidente también impulsó otras intervenciones urbanas con vistas a las celebraciones del 4 de julio por el 250 aniversario de Estados Unidos. Entre ellas figuró el recubrimiento azul del interior del estanque reflectante del Lincoln Memorial, otra iniciativa sometida a una demanda judicial.

La organización sin fines de lucro Fundación del Paisaje Cultural asevera que el gobierno avanzó sin las revisiones exigidas por las leyes federales de preservación histórica. En una demanda de 26 páginas, los abogados de la entidad escribieron: “No se ha notificado a ninguna parte consultora, ni se la ha contratado, ni se le ha dado la oportunidad de participar”.

Los abogados añadieron: “Esta última profanación del estanque reflectante forma parte de un patrón, ejemplificado sobre todo por la prisa por destruir el Ala Este de la Casa Blanca, en el que esta Administración ignora deliberadamente los límites legales establecidos por el Congreso”.