
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este martes una demanda civil contra la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) por supuestas violaciones a los derechos civiles de estudiantes judíos durante las protestas ocurridas en el campus tras el ataque de Hamas contra Israel del 7 de octubre de 2023.
La acusación, presentada ante un tribunal federal de California, sostiene que la universidad permitió un “ambiente educativo hostil” y actuó con “indiferencia deliberada” frente a episodios de antisemitismo registrados durante las manifestaciones y campamentos instalados en la sede universitaria en 2024.
Según el documento judicial, la UCLA habría incumplido el Título VI de la legislación federal estadounidense, que prohíbe la discriminación por origen nacional, raza o color en instituciones que reciben financiamiento público.
“Las universidades tienen la obligación de mantener campus seguros e inclusivos para todos los estudiantes”, afirmó Bill Essayli, fiscal federal adjunto para el Distrito Central de California.
“Las universidades que incumplen reiteradamente las leyes de derechos civiles al no proteger a estudiantes judíos frente al antisemitismo deberán rendir cuentas”, agregó.
La demanda representa una nueva ofensiva de la administración de Donald Trump contra universidades estadounidenses acusadas de tolerar expresiones antisemitas después del inicio de la guerra entre Israel y Hamas.
El expediente judicial de 53 páginas se centra especialmente en el campamento pro palestino instalado en UCLA durante abril de 2024. Según la acusación, estudiantes judíos fueron agredidos físicamente y sufrieron hostigamiento dentro del campus.
El Departamento de Justicia afirmó que manifestantes encapuchados “golpearon, patearon y atacaron con gas pimienta” a estudiantes judíos mientras las autoridades universitarias demoraban su intervención.
La presentación sostiene además que los responsables de la universidad “no tomaron medidas serias” hasta el 2 de mayo de 2024, cuando la policía desmanteló el campamento tras varios episodios de violencia.
El gobierno federal también acusó a la UCLA de no haber corregido la situación durante los meses posteriores. El texto menciona protestas y actos organizados por grupos vinculados a Students for Justice in Palestine (Estudiantes por la Justicia en Palestina), organización estudiantil que perdió reconocimiento formal dentro de la universidad pero cuyos integrantes continuaron realizando manifestaciones.
La demanda solicita sanciones de alto impacto financiero y administrativo. Entre ellas, el reintegro de fondos federales otorgados a UCLA durante más de dos años, la suspensión de nuevos contratos públicos y la designación de un supervisor independiente designado por la Justicia para monitorear el cumplimiento de las normas antidiscriminatorias.
Además, el Departamento de Justicia pidió reformas obligatorias en los mecanismos internos utilizados por la universidad para procesar denuncias vinculadas con discriminación y acoso.
Harmeet Dhillon, responsable de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, señaló que el gobierno ya había impulsado acciones legales previas relacionadas con denuncias de antisemitismo dentro del sistema universitario de California.
“Ahora el Departamento de Justicia exige responsabilidades por tolerar un ambiente educativo igualmente hostil contra estudiantes judíos e israelíes”, declaró.
Las autoridades de la UCLA rechazaron las acusaciones. El rector Julio Frenk sostuvo que la universidad sí adoptó medidas para combatir el antisemitismo y proteger a los estudiantes.
“La sugerencia de que UCLA actuó con pasividad frente al antisemitismo es simplemente incorrecta”, afirmó Frenk en un comunicado. “Combatir el antisemitismo es un imperativo moral”, añadió.
El rector detalló que la universidad reorganizó su oficina de derechos civiles, nombró nuevos responsables de seguridad y reforzó políticas internas orientadas tanto a la libertad de expresión como a la protección de la comunidad universitaria.
Las protestas estudiantiles relacionadas con la guerra en Gaza se multiplicaron durante 2024 en universidades de Estados Unidos y Europa. En varios campus se registraron ocupaciones de edificios, campamentos y enfrentamientos entre grupos de manifestantes.
El conflicto comenzó después del ataque lanzado por Hamas contra Israel el 7 de octubre de 2023, que dejó más de 1.200 muertos.
(Con información de Reuters)
