
La ciudad de Minneapolis enfrenta nuevamente el escrutinio público tras la dimisión de Brian O’Hara como jefe de la Policía.
La salida del funcionario se produjo luego de que una investigación oficial concluyera que interfirió en un expediente sobre su propia conducta, un hecho que el alcalde Jacob Frey consideró incompatible con la continuidad de O’Hara al mando, según reportó NBC News.
Investigación interna, acusaciones y ruptura de confianza
El episodio comenzó con una denuncia anónima recibida el año pasado en la oficina del alcalde. La queja acusaba a O’Hara de mantener relaciones sexuales con empleadas municipales.
Un proceso externo descartó la veracidad de esas acusaciones, pero la situación cambió cuando una segunda pesquisa se centró en el comportamiento del jefe policial durante la investigación.
De acuerdo con Fox News, se determinó que O’Hara borró intencionalmente un contacto de su teléfono oficial y que, pese a restricciones explícitas, habló sobre el caso con otro empleado de la ciudad.
“Cuando se sirve como jefe del Departamento de Policía de Minneapolis, la confianza no es secundaria al trabajo; es el trabajo”, declaró el alcalde en una rueda de prensa citada por NBC News. Ese quiebre en la relación de confianza llevó a comunicarle a O’Hara que enfrentaría sanciones disciplinarias que podían incluir su despido. Finalmente, el propio jefe policial presentó su renuncia, como confirmó también AP News.
La investigación interna reveló que O’Hara eliminó la tarjeta de contacto de una empleada de su dispositivo institucional entre el 1 y el 7 de mayo de 2025. El documento, obtenido por NBC News, indica que los investigadores no encontraron explicación técnica para esa eliminación y que el jefe negó en entrevistas haber borrado el registro.
El hecho de compartir información sobre la pesquisa, después de haber recibido la orden de no hacerlo, sumó gravedad al expediente, de acuerdo con CBS News.
Denuncias en curso y reacción institucional
A la fecha de la renuncia, la ciudad contabilizaba 17 denuncias abiertas adicionales contra O’Hara, todas independientes del proceso que derivó en su salida, como detalló la vocera del alcalde, Jennifer Lor, en declaraciones recogidas por AP News.
El contenido de esas quejas se mantiene bajo reserva. La administración municipal recalcó que la interferencia de O’Hara no alteró el resultado de la investigación inicial sobre las supuestas relaciones con empleadas, pero sí comprometió la integridad del proceso y la credibilidad de la institución.
En la carta formal de reprimenda, el alcalde escribió: “Aunque los investigadores concluyeron que las acusaciones subyacentes de la investigación original siguen sin estar sustentadas, su interferencia con la investigación puso en riesgo la integridad de la investigación y constituye una ruptura importante de la confianza”, según reprodujo CBS News.
El comisionado de la Oficina de Seguridad Comunitaria de Minneapolis, Todd Barnette, agradeció públicamente los servicios de O’Hara y subrayó los avances logrados en los últimos años: “El jefe O’Hara ayudó a impulsar los esfuerzos de reforma policial, a recomponer la dotación de agentes juramentados y a guiar al departamento a través de algunos de los momentos más difíciles de la ciudad”, citó NBC News.
Trayectoria y contexto de gestión
Brian O’Hara asumió la jefatura en 2022, cuando el departamento atravesaba una crisis de legitimidad tras el asesinato de George Floyd. El caso Floyd, ocurrido dos años antes, detonó protestas globales bajo el movimiento Black Lives Matter y generó presiones para reformar los cuerpos policiales, recordó AP News.
Durante la gestión de O’Hara, Minneapolis firmó un acuerdo con el gobierno federal para modificar la capacitación de los agentes y las políticas de uso de la fuerza. Ese convenio fue cancelado meses después por el Departamento de Justicia bajo la presidencia de Donald Trump.
En el periodo más reciente, la policía local debió responder a incidentes de alto impacto, como el tiroteo en la Annunciation Catholic School en agosto pasado. Además, O’Hara criticó públicamente el accionar de agentes federales tras un operativo de control migratorio en el que una mujer fue sometida con la rodilla en la espalda, según consignó AP News.
El operativo, conocido como Metro Surge, generó tensiones entre diferentes niveles de gobierno y sectores sociales, como explicó CBS News.
Declaración pública tras la renuncia y futuro de la policía
Un día después de su dimisión, O’Hara difundió un mensaje a través de su abogado en el que afirmó: “Las circunstancias no deberían definir su servicio” y expresó gratitud hacia los agentes y socios comunitarios que colaboraron durante su gestión, tal como retomó CBS News.
La declaración evitó hacer referencia directa a las acusaciones o los hallazgos de la investigación. En cambio, subrayó la reducción de los delitos violentos, el crecimiento en el tamaño del cuerpo y el fortalecimiento de la confianza comunitaria. El comunicado también indicó que O’Hara retornará a su familia en Nueva Jersey, aunque sin detallar fechas.
Tras la salida del jefe policial, Katie Blackwell, quien ocupaba el cargo de subjefa, quedó designada al frente del departamento de manera inmediata. La ciudad sigue en proceso de búsqueda de una nueva conducción para la Policía de Minneapolis, mientras se mantienen abiertas las investigaciones sobre el exjefe.
