“Dato mata relato”: la frase de Coudannes que desató una dura respuesta peronista

“Dato mata relato”: la frase de Coudannes que desató una dura respuesta peronista
“Dato mata relato”: la frase de Coudannes que desató una dura respuesta peronista

La flamante vocera del Gobierno de Santa Fe, Virginia Coudannes, tuvo una presentación pública que no pasó inadvertida. Lejos de limitarse a comunicar acciones de gestión, la funcionaria decidió asumir un perfil político combativo, con ironías, chicanas y un formato que muchos periodistas compararon rápidamente con el estilo que durante años utilizó Manuel Adorni como vocero presidencial.

La estrategia quedó expuesta durante una conferencia de prensa en la que volvió a mostrar estadísticas favorables sobre la evolución de la seguridad durante la gestión de Maximiliano Pullaro y puso el foco en la comparación con el último tramo del gobierno de Omar Perotti.

«Datos matan relato», fue una de las consignas utilizadas para defender la gestión provincial y remarcar la reducción de homicidios registrada en los últimos años.

Sin embargo, la respuesta no tardó en llegar.

Dirigentes vinculados al peronismo santafesino y al ex gobernador Omar Perotti salieron a cuestionar duramente a la vocera y pusieron sobre la mesa una discusión que el oficialismo provincial intenta evitar desde hace tiempo: quiénes gobernaron Santa Fe durante las últimas dos décadas.

Los números que exhibe el Gobierno

Durante su intervención, Coudannes destacó que entre enero y mayo de 2023 la provincia había registrado 193 homicidios, mientras que en el mismo período de 2026 la cifra descendió a 60.

Para el gobierno provincial, esos números reflejan el éxito del plan integral de seguridad impulsado por Pullaro y justifican la decisión de profundizar las políticas aplicadas desde diciembre de 2023.

La funcionaria también resaltó las acciones vinculadas a la prevención de las violencias de género, el trabajo coordinado con distintas áreas del Estado y la puesta en marcha de programas específicos en todo el territorio santafesino.

La lectura oficial es clara: los indicadores mejoraron y eso demuestra que existe una estrategia efectiva para recuperar la tranquilidad en la provincia.

La respuesta peronista: «¿Y los otros 14 años?»

Pero la difusión de esos números vino acompañada de un fuerte contenido político.

Y fue precisamente allí donde aparecieron las respuestas.

Uno de los primeros en reaccionar fue el dirigente peronista Ignacio Martínez Kerz, quien cuestionó la comparación permanente con la gestión de Omar Perotti y recordó que gran parte de los actuales funcionarios provinciales también formaron parte de los gobiernos del Frente Progresista.

«¿Quiénes gobernaron 14 de los últimos 18 años la provincia? ¿Quiénes gobiernan desde hace 18 años la ciudad de Santa Fe y Rosario?», planteó.

La crítica apunta a una cuestión que cada vez aparece con mayor frecuencia en el debate político santafesino.

Mientras el oficialismo provincial suele contrastar sus resultados exclusivamente con los cuatro años de gestión peronista, la oposición recuerda que la mayoría de los integrantes del actual gabinete también tuvieron responsabilidades institucionales durante los doce años de administraciones socialistas y radicales que precedieron a Perotti.

Y justamente fue durante esos años cuando comenzaron a consolidarse muchos de los fenómenos criminales que luego explotaron en Rosario y otras ciudades de la provincia.

 


 

El pasado que vuelve a la discusión

La dirigente peronista Mariela Blangini fue todavía más directa.

A través de sus redes sociales recordó que Coudannes ocupó distintos cargos durante los gobiernos anteriores y cuestionó que hoy se pretenda presentar la problemática de la violencia como si hubiese comenzado exclusivamente durante la gestión de Perotti.

«¿Qué era de tu vida cuando los narcos convirtieron a Rosario en un baño de sangre?», escribió.

La referencia apunta a una discusión histórica que atraviesa la política santafesina.

Nadie discute que durante el gobierno de Perotti la situación de seguridad alcanzó niveles extremadamente graves, especialmente durante los años 2022 y 2023.

Pero tampoco puede ignorarse que las organizaciones criminales, los mercados ilegales y las redes de violencia que luego estallaron no surgieron de un día para otro.

Se desarrollaron durante años bajo distintos gobiernos y administraciones.

El riesgo de comparar sólo una parte de la película

La estrategia comunicacional del gobierno provincial parece buscar un contraste permanente entre la gestión actual y la última administración peronista.

Desde el punto de vista político, la lógica es comprensible.

Los números actuales permiten exhibir una mejora evidente respecto de uno de los períodos más críticos que atravesó la provincia en materia de violencia.

Sin embargo, la comparación también tiene límites.

Porque cuando el análisis se reduce exclusivamente a los años de Perotti, queda fuera de escena buena parte del contexto político e institucional que precedió a esa gestión.

Y es precisamente allí donde la oposición encuentra terreno para cuestionar el discurso oficial.

La mayoría de los funcionarios que hoy ocupan cargos estratégicos en la administración Pullaro no llegaron desde afuera del sistema político santafesino.

Muchos formaron parte de gobiernos anteriores, participaron de decisiones institucionales y compartieron responsabilidades durante buena parte de las últimas dos décadas.

Una vocería que eligió la confrontación

Más allá de la discusión sobre los números, la presentación de Coudannes dejó otra señal política.

La nueva vocera parece haber elegido un modelo de comunicación más confrontativo que el habitual en Santa Fe.

La utilización de consignas como «dato mata relato», las referencias permanentes a la oposición y el tono utilizado durante las conferencias muestran una búsqueda deliberada de instalar agenda política además de comunicar gestión.

Sin embargo, esa estrategia también comenzó a generar cuestionamientos.

No sólo desde la oposición.

Periodistas que habitualmente cubren las actividades oficiales vienen señalando en privado su malestar por el clima que se genera en algunos intercambios con funcionarios y por una lógica comunicacional que privilegia la confrontación antes que la información.

La disputa que recién empieza

La discusión está lejos de terminar.

El gobierno seguirá mostrando estadísticas favorables sobre seguridad porque constituyen uno de sus principales activos políticos.

La oposición continuará recordando que la historia de la violencia en Santa Fe no comenzó en 2019 ni terminó en 2023.

Y en el medio quedará una realidad difícil de negar para unos y otros.

Los indicadores mejoraron respecto de los peores años de la crisis de seguridad, pero la discusión sobre las responsabilidades políticas acumuladas durante las últimas dos décadas sigue abierta.

Y cada vez que el oficialismo decida comparar únicamente contra la gestión de Perotti, habrá quienes recuerden que muchos de los protagonistas actuales también fueron parte importante de los gobiernos anteriores.