A tener en cuenta: dónde no tenés que poner la cama en tu habitación, según el Feng Shui

A tener en cuenta: dónde no tenés que poner la cama en tu habitación, según el Feng Shui
A tener en cuenta: dónde no tenés que poner la cama en tu habitación, según el Feng Shui

En el Feng Shui, el dormitorio es uno de los ambientes más importantes de la casa porque está asociado con el descanso, la intimidad y la recuperación de energía. Por eso, la ubicación de la cama ocupa un lugar central dentro de esta práctica.

Una de las posiciones que se recomienda evitar es colocar la cama justo frente a la puerta, especialmente cuando los pies quedan apuntando directamente hacia la entrada del cuarto. En el Feng Shui tradicional, esta ubicación suele conocerse como posición de ataúd, porque recuerda la forma en que simbólicamente se retiraba un cuerpo de una habitación: con los pies hacia la salida.

Más allá de esa imagen fuerte, la explicación dentro del Feng Shui tiene que ver con el flujo del chi, la energía vital. La puerta es vista como el punto por donde entra y circula la energía del ambiente. Si la cama queda justo en esa línea, se interpreta que la persona recibe una corriente demasiado directa mientras duerme, lo que podría alterar el descanso o generar sensación de vulnerabilidad.

La recomendación ideal es ubicar la cama en la llamada posición de mando: desde la cama se debe poder ver la puerta, pero sin quedar exactamente alineado con ella. Es decir, lo mejor sería colocarla en diagonal respecto de la entrada, con una pared sólida detrás del respaldo y espacio libre a ambos lados.

Si no se puede mover la cama por falta de espacio, el Feng Shui propone soluciones simples para suavizar esa alineación, como colocar un pie de cama, una banqueta baja, una alfombra o algún elemento que funcione como transición visual entre la cama y la puerta.

Qué hacer si la cama queda frente a la puerta

  • Evitar que los pies apunten directamente hacia la entrada.
  • Mover la cama en diagonal si el espacio lo permite.
  • Mantener una pared firme detrás del respaldo.
  • Usar una banqueta, pie de cama o alfombra para cortar la línea directa.
  • Evitar espejos que reflejen la cama de frente.
  • Dejar los laterales de la cama despejados.
  • Mantener la puerta sin obstáculos para que pueda abrirse bien.
  • Reducir el desorden alrededor del dormitorio.

Tener la cama frente a la puerta no significa que haya que alarmarse ni cambiar todo el cuarto de inmediato. Según el Feng Shui, se trata de buscar una distribución que dé mayor sensación de calma, protección y control visual del espacio. A veces, un pequeño ajuste alcanza para que el dormitorio se sienta más equilibrado.

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