
Un episodio térmico inusual mantiene bajo advertencia a casi 142 millones de personas en el centro y este de Estados Unidos, según el último informe del Servicio Meteorológico Nacional (NWS), citado por NBC News.
Los pronósticos anticipan valores por encima de lo habitual para esta época, con registros que superarán los 38 °C (100 °F) en buena parte del territorio y un índice combinado de temperatura y humedad que podría llegar a 46 °C (114 °F). Las advertencias incluyen ciudades como Chicago, Kansas City, St. Louis, Nashville, Savannah, Filadelfia y Boston.
The Washington Post documentó que el fenómeno abarca 36 estados y podría establecer marcas inéditas en los próximos días.
El NWS advirtió la posibilidad de superar los máximos históricos de temperatura el jueves y el viernes en la franja oriental del país.
Noches cálidas y riesgos sanitarios
Las afectaciones no se concentran solo en las horas de mayor insolación. Filadelfia y Washington D.C. podrían experimentar sensaciones térmicas superiores a 44 °C (112 °F), mientras que la oficina meteorológica de Nueva York emitió una advertencia por calor elevado hasta el miércoles, con proyecciones de sensación térmica de hasta 42 °C (108 °F).
Según AccuWeather, la persistencia de valores elevados durante las noches —con mínimas en torno a 27 °C (80 °F)— agrava los riesgos, especialmente para quienes carecen de refrigeración.
The New York Times reveló que las mínimas nocturnas podrían igualar o superar registros previos en ciudades de la costa este, dificultando el descanso y aumentando las posibilidades de incidentes vinculados al calor.
El NWS recomendó no dejar a menores ni animales dentro de automóviles, ya que la temperatura interna puede alcanzar niveles letales en pocos minutos.
La coincidencia de este evento con celebraciones en la capital federal, incluidas exhibiciones pirotécnicas, añade un potencial impacto en la calidad del aire.
The Washington Post señaló que la acumulación de aire caliente con escaso viento puede atrapar el humo, agravando la situación ambiental.
Dinámica atmosférica y propagación de incendios
El fenómeno está impulsado por una zona persistente de alta presión —identificada como heat dome—, la cual actúa como barrera que bloquea el paso de sistemas lluviosos y potencia el ascenso de la temperatura en superficie.
La falta de precipitaciones y la sequedad de los suelos, especialmente en el Atlántico Medio y el sudeste, aceleran el calentamiento del entorno, según NBC News y AccuWeather.
En el oeste del país, la combinación de altas temperaturas, aire seco y viento favoreció la proliferación de incendios forestales. El Cottonwood Fire en Utah arrasó más de 37.800 hectáreas (93.600 acres) y permanece sin control, de acuerdo con cifras difundidas por NBC News.
Tres bomberos murieron mientras combatían siniestros en la región limítrofe entre Utah y Colorado, según autoridades federales.
El NWS mantiene advertencias para extensas áreas de Arizona, Colorado, Nuevo México y sectores del sur de Wyoming debido a las condiciones propicias para incendios, alimentadas por ráfagas que pueden alcanzar 48 km/h (30 mph).
El patrón cálido y seco podría extenderse hasta el fin de semana, mientras la llegada de frentes fríos desde el norte podría originar tormentas en el valle del Misisipi.
Ola global y contexto climático
El episodio estadounidense forma parte de una tendencia internacional de eventos extremos. NBC News informó que una ola similar en Europa provocó cerca de 1.000 fallecimientos en Francia durante el último periodo de altas temperaturas.
Un estudio internacional divulgado en 2025 señala que el cambio climático contribuye al aumento y la intensidad de estos episodios.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) reportó que el 70% del planeta experimentó valores superiores al promedio en lo que va del año.
Se prevé un debilitamiento progresivo de la zona de alta presión la próxima semana, a medida que aumentan las precipitaciones en el núcleo del sistema.
La posibilidad de un El Niño particularmente fuerte a finales de año podría convertir a 2027 en el año más cálido registrado globalmente.
