El Niño en el sur de Florida se encamina a su nivel más extremo en 75 años y cambia la temporada de huracanes

El Niño en el sur de Florida se encamina a su nivel más extremo en 75 años y cambia la temporada de huracanes
El Niño en el sur de Florida se encamina a su nivel más extremo en 75 años y cambia la temporada de huracanes

El fenómeno de El Niño ya está consolidado en el Pacífico y se intensificará en los próximos meses hasta niveles que podrían situarlo entre los más extremos en 75 años de registros, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).

Para South Florida, eso se traduce en dos realidades concretas: una temporada de huracanes que apunta a ser la más tranquila en una década y un invierno más frío, lluvioso y con mayor riesgo de tormentas severas de lo habitual. No hay emergencias inmediatas, pero el patrón climático ya cambió y sus efectos se extenderán hasta la primavera de 2027.

Qué es El Niño y por qué importa ahora

El Niño es un patrón climático natural que ocurre cuando las aguas del Pacífico tropical central y oriental se calientan por encima de sus niveles normales. Ese calentamiento altera los vientos y las lluvias en gran parte del planeta. No es un fenómeno nuevo, pero su intensidad varía: cuando alcanza niveles extremos se le llama “super El Niño”.

Un mapa de Estados Unidos, Canadá y Centroamérica y parte de Sudamérica que muestra los efectos de El Niño durante el invierno en el hemisferio norte (NOAA)

El 9 de julio de 2026, el Centro de Predicción Climática de la NOAA emitió una alerta oficial y confirmó que el fenómeno se fortaleció de forma notable durante el último mes. Las temperaturas del mar en el extremo oriental del Pacífico ecuatorial registran hasta 2.7 ℃ por encima de lo normal, una anomalía que acelera los pronósticos de intensificación.

Qué tan fuerte puede volverse

Los modelos apuntan a un evento de escala histórica. Según la NOAA, hay un 81% de probabilidad de que El Niño alcance la categoría “muy fuerte” entre octubre y diciembre de 2026, lo que lo ubicaría entre los más intensos desde que existen registros en 1950. Solo 7 eventos en los últimos 75 años han alcanzado esa clasificación.

La NOAA confirmó el 9 de julio de 2026 que El Niño se fortaleció y que las temperaturas del Pacífico oriental ecuatorial llegan a 2.7 ℃ por encima de lo normal (NOAA)

La probabilidad de que el fenómeno persista hasta la primavera de 2027 es del 97%. Algunos modelos del Centro Europeo de Predicción Meteorológica sugieren que las temperaturas del Pacífico podrían superar los 3 ℃ por encima del promedio ya en septiembre.

Por qué la temporada de huracanes podría ser la más tranquila en una década

El vínculo entre El Niño y los huracanes del Atlántico se explica por un mecanismo concreto: el fenómeno genera lo que los meteorólogos llaman “cizalladura de viento”, es decir, vientos en distintas alturas que soplan en direcciones opuestas y desintegran los sistemas tropicales antes de que puedan organizarse. Ese efecto actúa como un freno natural sobre el Atlántico.

Un diagrama muestra la distribución de temperaturas superficiales, patrones de viento y la circulación atmosférica del Pacífico Ecuatorial bajo condiciones climáticas normales (NOAA)

La Universidad Estatal de Colorado (CSU) redujo su pronóstico el 8 de julio a solo 9 tormentas con nombre para toda la temporada, frente al promedio histórico de 14. Se esperan apenas 4 huracanes y 1 de categoría 3 o superior. La probabilidad de que un huracán mayor toque tierra en Estados Unidos cayó al 17%, muy por debajo del promedio histórico del 43%.

Para tener una referencia: en 2020 y 2021 se formaron 30 y 21 tormentas con nombre, respectivamente. El especialista en huracanes Michael Lowry, de WPLG-TV, señaló que la cizalladura de viento sobre el mar Caribe es la segunda más alta registrada para un inicio de julio.

Un diagrama ilustra las condiciones oceánicas y atmosféricas que caracterizan el fenómeno El Niño en el Pacífico ecuatorial, con el desplazamiento de la termoclina, las corrientes marinas y la circulación atmosférica (NOAA)

Una temporada tranquila no elimina el riesgo. Siempre puede formarse algún sistema que afecte la región, y la guardia no debe bajarse.

El invierno que se viene para South Florida

El Niño tiene su mayor influencia durante los meses fríos, y con el fenómeno activo hasta abril de 2027, el invierno en South Florida —que normalmente es seco— podría ser muy diferente al del año pasado.

El antecedente más reciente comparable es el invierno de 2015-2016, el último con un El Niño robusto. En esa temporada, el Servicio Meteorológico Nacional en Miami declaró que enero de 2016 fue el mes más lluvioso en muchos puntos de South Florida desde que existen registros.

El Distrito de Gestión del Agua de South Florida determinó que fue el invierno más húmedo de toda la región desde 1932. En los primeros tres meses de ese año se confirmaron nueve tornados.

Qué esperar en los próximos meses

Las tendencias previstas para South Florida incluyen:

  • Invierno más frío y lluvioso de lo habitual entre diciembre y marzo.
  • Mayor actividad de tormentas severas durante los meses fríos.
  • Riesgo elevado de inundaciones en zonas bajas.
  • Posible aumento de tornados cuando frentes fríos crucen la región.
  • Lluvias por encima del promedio ya identificadas en modelos de largo plazo.

Los pronósticos estacionales señalan tendencias, no certezas. La intensidad exacta del impacto dependerá de cuánto se fortalezca El Niño en los próximos meses.

La NOAA publicará su próxima actualización del diagnóstico ENSO el 13 de agosto de 2026. Tanto el equipo meteorológico de NBC 6 First Alert Weather como las autoridades federales monitorean la evolución del fenómeno. Estar atento a los pronósticos locales, a medida que avance la temporada, es la mejor forma de prepararse.