
Tras un primer tiempo muy disputado, con pocas situaciones de gol y mucha fricción. En el segundo tiempo fue Inglaterra la que golpeó primero con el gol de Anthony Gordon a los 9 minutos. Tras esto la estrategia del equipo inglés fue tirarse atrás para impedir el empate argentino. Lejos de desordenarse, el equipo de Lionel Scaloni reaccionó con autoridad y comenzó a inclinar definitivamente la cancha.
Alexis Mac Allister estrelló un remate en el palo y Jordan Pickford sostuvo durante varios minutos a los ingleses con intervenciones decisivas ante Nicolás González, Messi y el propio Mac Allister, mientras la Albiceleste acumulaba situaciones y arrinconaba a su rival.
La presión tuvo su recompensa en el tramo final. A los 39 minutos, tras un córner generado por otra gran atajada de Pickford, Enzo Fernández apareció para convertir el empate luego de una asistencia de Lionel Messi. Apenas siete minutos más tarde, ya en tiempo agregado, el capitán volvió a ser determinante con un centro preciso para Lautaro Martínez, que ganó de cabeza en el área y marcó el 2-1 definitivo. Un gol que selló la remontada argentina y desató el festejo por el pase a una nueva final del Mundial.
El premio llegó con una jugada que quedará grabada en la historia grande del fútbol argentino. Lautaro Martínez conectó de cabeza un centro preciso y venció al arquero inglés para marcar el único gol del encuentro, desatando el festejo de miles de hinchas presentes en Atlanta y de millones de argentinos alrededor del mundo.
Con este triunfo, Argentina disputará por segunda edición consecutiva la final de una Copa del Mundo. El domingo enfrentará a España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, en busca de su cuarta estrella y de cerrar un torneo en el que volvió a demostrar personalidad, jerarquía y capacidad para imponerse en los momentos decisivos.
