Estados Unidos lanzó este lunes una nueva ronda de ataques contra Irán, horas después de que el presidente Donald Trump advirtiera que Teherán enfrentará represalias mucho mayores por la muerte de tres militares estadounidenses en incidentes ocurridos en Jordania e Irak. La escalada se produjo mientras Washington y la república islámica intercambian ataques en distintos puntos de la región.
“Cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagará por ello muchas veces más”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. El mandatario afirmó que la orden de responder ante nuevas bajas ya fue comunicada al secretario de Defensa, Pete Hegseth; al jefe del Estado Mayor Conjunto, Daniel Caine; y a los principales responsables de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
La advertencia de Trump llegó después de que el Ejército estadounidense confirmara la muerte de tres efectivos. Dos de ellos fallecieron durante un ataque con misiles y drones contra una base militar en Jordania, mientras que un tercero murió en el norte de Irak durante una operación para neutralizar un artefacto explosivo iraní que había quedado sin detonar tras ser derribado.
Con estas nuevas víctimas, el número de militares estadounidenses fallecidos desde el inicio del conflicto ascendió a 17. Además, el Pentágono informó que cerca de un centenar de soldados estadounidenses resultaron heridos desde el 7 de julio, principalmente por lesiones asociadas a explosiones.
Tras las declaraciones del presidente estadounidense, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que sus fuerzas ejecutaron nuevos ataques contra objetivos iraníes. Según el organismo militar, las operaciones estuvieron dirigidas a debilitar las capacidades utilizadas por Irán para atacar embarcaciones comerciales y afectar la navegación en el estrecho de Ormuz.
En otra publicación difundida el mismo lunes, Trump volvió a expresar su respaldo al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y aseguró que no será arrestado mientras permanezca en territorio estadounidense.
“Benjamin Netanyahu no será arrestado de ninguna manera mientras esté en los Estados Unidos de América”, escribió el presidente. Añadió que el jefe del Gobierno israelí “está luchando contra la República Islámica de Irán” y sostuvo que quienes deberían ser detenidos son “las personas que llevaron a Irán a esta espiral sin precedentes de muerte y destrucción”.
Los mensajes del mandatario estadounidense coincidieron con un nuevo aumento de la tensión militar en Medio Oriente, donde Washington e Israel mantienen operaciones contra objetivos iraníes y Teherán responde con ataques dirigidos contra intereses estadounidenses y de sus aliados en la región.
Este domingo, el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que las fuerzas armadas atacaron instalaciones militares y posiciones pertenecientes al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, organización a la que responsabiliza por los ataques contra tropas estadounidenses desplegadas en Jordania.
Según el Pentágono, los bombardeos también alcanzaron otros objetivos militares en distintas zonas de Irán durante la novena noche consecutiva de operaciones. Entre ellos figuró una central nuclear en construcción en Darkhovin, en el suroeste del país, de acuerdo con información difundida posteriormente por las autoridades iraníes.
Tras esos ataques, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) hizo un llamado a la moderación para evitar una mayor escalada del conflicto. No obstante, el organismo indicó que no se detectaron riesgos radiológicos derivados de los bombardeos contra instalaciones nucleares.
La guerra también continúa extendiéndose por otros puntos de Medio Oriente. Kuwait informó que una central eléctrica y una planta desalinizadora fueron alcanzadas por ataques iraníes, mientras que Bahréin aseguró haber interceptado varios proyectiles dirigidos contra su territorio, donde se encuentra la Quinta Flota de Estados Unidos.
En Jordania, las fuerzas armadas anunciaron que derribaron varios misiles iraníes que atravesaban su espacio aéreo. Al mismo tiempo, el Ejército israelí informó que interceptó un misil lanzado hacia la zona de Áqaba, cercana a la ciudad israelí de Eilat, en el mar Rojo.
Por su parte, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió que su país responderá “con todas sus fuerzas” si vuelve a ser blanco de ataques iraníes. Desde Teherán, el viceministro de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, afirmó que Irán “tomará las medidas apropiadas para defender sus intereses nacionales y su seguridad”.
La tensión también se mantiene en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo. Irán informó que detuvo cuatro embarcaciones que intentaban cruzar la vía sin autorización, mientras los Guardianes de la Revolución aseguraron que continuarán sus operaciones militares en la zona.
