
Ryder Williams tiene 16 años y apenas unas semanas de carrera como guardavidas, pero el sábado pasado demostró en Seabright Beach, Santa Cruz, California, de qué está hecho: se lanzó al Pacífico para sacar a un niño de 10 años que las olas arrastraban mar adentro y no lo soltó. Ni cuando las olas los hundía a los dos, ni cuando los bañistas que intentaron ayudar tuvieron que retroceder.
El rescate quedó grabado en video, recorrió el mundo y llegó hasta la Casa Blanca.
Un rescate contra las olas
El niño perdió el equilibrio cerca de la orilla, una ola lo derribó y el mar lo arrastró unos 14 metros hacia el interior. Ryder lo vio desde su puesto y corrió al agua sin dudar.
El fotógrafo Scott Vander Dussen grabó la escena y la publicó en Instagram bajo la cuenta @santacruznow. Las imágenes muestran al adolescente sumergiéndose una y otra vez bajo las olas sin soltar al menor. “Por desgracia, ese joven fue arrastrado en un instante”, dijo Vander Dussen al describir el momento en que el niño fue engullido por el mar.
Varios bañistas intentaron entrar al agua para ayudar, pero las olas los rechazaron uno a uno. Ryder se mantuvo. Cada vez que una ola los hundía a ambos, volvía a emerger con el niño entre sus brazos. Un segundo guardavidas logró llegar hasta ellos y juntos llevaron al menor a la orilla, donde fue reunido con su familia y evaluado por paramédicos.
El rescate no fue un hecho aislado. El Servicio Meteorológico Nacional había advertido ese fin de semana sobre olas peligrosas y corrientes de resaca generadas por ciclones tropicales distantes, y el distrito de guardavidas registró 34 rescates en total durante esos dos días.
“No iba a dejar que eso pasara”
Ryder lleva toda su vida en el agua. Aprendió a nadar solo a los 6 años. Después vinieron el surf, el bodyboard y el polo acuático, donde jugaba de pivot, una posición que exige resistir la presión física constante de los rivales en el agua.
Con los años se incorporó al programa de guardavidas junior del condado de Santa Cruz y luego completó la academia de guardavidas del estado de California, a la que llegó con cuatro días de fiebre y de la que salió certificado para comenzar su primera temporada.
Su padre, Shane Williams, bombero retirado, contó a The Guardian que su hijo le explicó con pocas palabras por qué no soltó al niño. “Me dijo: ‘Simplemente no iba a dejar que eso pasara’”, relató Shane. “Casi me puse a llorar por la determinación que tuvo para salvar la vida de ese chico”.
El sábado fue el primer rescate de la carrera de Ryder. Horas después, ya fuera de turno, participó en un segundo: dos personas en apuros en el agua, en condiciones que su padre describió como más difíciles que las del video. Nadie grabó ese segundo rescate. A Ryder no le importó. “Lo ve como su trabajo, su deber”, dijo Shane.
La humildad del héroe
Mientras el video se multiplicaba en redes y miles de personas buscaban el perfil de Ryder para felicitarlo, él era ajeno a todo. No tiene redes sociales.
Cuando su padre le explicó el revuelo, la reacción del joven fue de genuina incomprensión. “Me dijo que no entendía por qué todos le daban tanta importancia”, contó Shane a The Guardian. “Sus palabras fueron algo así como: ‘Cualquier otro guardavidas de turno habría hecho lo mismo que yo’”.
Su madre rechazó las propuestas de abrir una campaña de donaciones en su nombre. “Honestamente, solo estaba haciendo el trabajo que absolutamente ama”, escribió en redes sociales. En su lugar, pidió a quienes quisieran apoyar a Ryder que donaran al programa Junior Guards del Departamento de Parques del condado de Santa Cruz, donde él y muchos de sus colegas se formaron.
Trump lo invita a la Casa Blanca
El martes, el presidente Donald Trump anunció en Truth Social que invitará a Ryder y su familia a la Casa Blanca para entregarle un honor civil. “Vamos a traer a este heroico joven y a su familia a la Casa Blanca, quizás junto al niño que salvó, para darle un Alto Honor Civil. Muy valiente, se lo merece”, escribió el mandatario.
Eric Trump también difundió el video con elogios al adolescente.
