
El café con cafeína puede formar parte del consumo cotidiano sin elevar el riesgo cardiovascular. El cardiólogo Gregory Marcus sostuvo que una ingesta moderada resulta segura para la mayoría de los adultos, aunque sus efectos varían entre las personas.
Cuánto café con cafeína es seguro tomar al día según la American Heart Association
La conclusión surge de una declaración científica de la American Heart Association, publicada el 20 de julio en la revista especializada Circulation. Marcus presidió el grupo voluntario que revisó las investigaciones recientes sobre la relación entre la cafeína y las enfermedades cardiovasculares.
El especialista es profesor de Medicina en la Universidad de California en San Francisco y jefe asociado de Cardiología para Investigación de UCSF Health. A partir de la evidencia analizada, sostuvo que una ingesta de hasta 400 mg diarios “es segura y no aumenta el riesgo cardiovascular” para la mayoría de los adultos.
Esa cantidad equivale a entre tres y cinco tazas de café negro regular de ocho onzas (unos 237 mililitros cada una). Una preparación común aporta entre 9,4 y 20,6 mg de cafeína por cada 30 mililitros, aunque la concentración cambia según el producto.
Café con cafeína: qué beneficios cardiovasculares detectaron los estudios
El consumo de café negro con cafeína se vinculó con un menor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca y algunas alteraciones del ritmo del corazón.
La relación más favorable apareció entre quienes tomaban de dos a cuatro tazas diarias. Sin embargo, superar las cuatro se asoció con un posible incremento del riesgo de insuficiencia cardíaca.
Los autores indicaron que los resultados podrían relacionarse con otros compuestos bioactivos de la bebida. Estudios experimentales atribuyeron a esas sustancias propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, por lo que los efectos observados no necesariamente provienen de la cafeína.
La incorporación de azúcar, edulcorantes, jarabes saborizados, leche o crema podría reducir los potenciales beneficios. Además, gran parte de la evidencia procede de estudios observacionales, incapaces de demostrar una relación de causa y efecto.
Qué efectos tiene la cafeína sobre la presión arterial, el corazón y el sueño
El hígado metaboliza la cafeína, cuya concentración suele alcanzar su punto máximo durante la primera hora. La velocidad del proceso depende de la genética, la edad, el metabolismo y la frecuencia de consumo.
En el corto plazo, puede provocar aumentos temporales de la presión arterial, la frecuencia cardíaca, la glucosa en sangre y el nivel de alerta. Algunas personas también experimentan palpitaciones o alteraciones del sueño.
Los resultados sobre la presión arterial variaron según la cantidad ingerida. Entre quienes presentaban valores óptimos, beber de una a tres tazas se relacionó con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión, mientras que superar las tres mostró una asociación inversa. Las dosis elevadas pueden aumentar la presión de forma significativa, especialmente en personas que ya tienen hipertensión.
Café filtrado, espresso y prensa francesa: cómo afectan el colesterol y el ritmo cardíaco
El cafestol, presente tanto en el café con cafeína como en el descafeinado, se asoció con niveles más altos de lipoproteínas de baja densidad, conocidas como colesterol malo.
Este compuesto aparece en preparaciones sin filtrar, como el espresso y los cafés de prensa francesa, turco o hervido. En cambio, no está presente en aquellos elaborados con filtros de papel ni en los instantáneos.
Los análisis más recientes determinaron que beber entre una y tres tazas diarias no aumentaba el riesgo de fibrilación auricular. Los ensayos aleatorios incluso mostraron una menor probabilidad de esa arritmia, aunque también detectaron una mayor frecuencia de contracciones ventriculares prematuras.
Bebidas energéticas y cafeína: por qué pueden aumentar el riesgo cardiovascular
Las bebidas energéticas y los shots pueden concentrar entre 40 y 69 mg de cafeína por cada 30 mililitros, una proporción entre tres y cuatro veces superior a la del café regular. Esas dosis se asociaron con aumentos de la presión arterial y alteraciones del ritmo cardíaco, incluso en personas sanas menores de 30 años.
Marcus advirtió que las cantidades presentes en esos productos “pueden tener efectos perjudiciales sobre el corazón y deben evitarse”. Las barras, los geles y los suplementos también pueden incluir ingredientes que aceleran la absorción y potencian sus efectos.
Cafeína: qué factores determinan cuánto puede tolerar cada persona
La edad, los medicamentos, las enfermedades preexistentes, la genética y la capacidad de metabolización modifican la tolerancia individual. Una cantidad razonable para una persona puede provocar ansiedad, palpitaciones o dificultades para dormir en otra.
Marcus remarcó que “no existe una estrategia única” para establecer un consumo seguro. Por ese motivo, consideró importante prestar atención a la reacción del organismo y consultar con el equipo de salud sobre la cantidad adecuada para cada caso.
