
El autor del femicidio en Villa Devoto dejó una carta, dirigida a sus hijos, en la que explicó por qué mató a su esposa, Romina Calvo. Según fuentes de la investigación, en la misiva el agresor describió las razones que motivaron su decisión de apuñalar a la madre de sus hijos y después intentar quitarse la vida. Resaltó una frase: “No la aguanto más”.
El ataque ocurrió minutos después de las 6.40 de este jueves en la habitación matrimonial, en la planta alta del PH situado en Pedro Morán al 5200; la menor de la pareja, de 8 años, fue testigo del femicidio.
“Quiero decir lo que siento. Estoy muy cansado de esta injusticia que estoy pasando. Trabajé tanto por ella y mis hijos. No la aguanto más”, escribió el femicida en las primeras líneas de la carta, según pudo reconstruir LA NACION de fuentes de la investigación.
Después de matar a su mujer, el autor del ataque, identificado como Walter Verón, de 56 años, intentó quitarse la vida con el mismo cuchillo con el que mató a su esposa.
Según pudo saber LA NACION de fuentes policiales, ayer a las 6.50 ingresó un llamado al 911 en el que un joven de 21 años afirmó que su padre había matado a su madre y que luego se había ido del PH. Agregó que dormía cuando su hermana de ocho años lo despertó y le contó lo sucedido. Un móvil del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) constató la muerte de la víctima al llegar al lugar.
Según confirmó el titular del SAME, el doctor Alberto Crescenti, la mujer -de 40 años- tenía heridas de arma blanca en el cuello y en el abdomen y murió en el acto por una “importante hemorragia”.
El femicida fue arrestado por la Policía de la Ciudad a unos 200 metros de la escena del crimen. Tenía, a simple vista, una importante herida cortante en su cuello. Fue trasladado al Hospital Vélez Sarsfield, donde quedó internado en gravísimo estado. “Tenía heridas de arma blanca autoinfligidas en el cuello, el fémur y el abdomen”, agregó Crescenti en diálogo con TN.
La reconstrucción
La investigación del caso está a cargo del juez nacional en lo Criminal y Correccional Darío Bonanno. El magistrado intenta reconstruir la relación entre víctima y victimario a partir de las declaraciones de testigos y de la información que pueda surgir de los teléfonos celulares secuestrados por el personal policial en la escena del crimen.
Según explicaron fuentes del caso, parte de la misiva que dejó el femicida está escrita en letra cursiva y varios párrafos en letra de imprenta.
Además de aquellas primeras frases, en una parte de la carta el homicida escribió, en referencia a la víctima: “Siempre me recagó con todo”.
El agresor también sostuvo: “Me quiere fuera de la casa. La gente no sabe lo que yo trabajé por todos”.
Verón, según los voceros consultados, también hizo referencia a una serie de deudas “que ella generó y se están pagando un poco”.
También hizo referencia a un dinero que se había obtenido con la venta de una propiedad. “Y ahora quiere vivir la vida sin mí”, agregó, antes de insultar a la víctima: “Es una hija de puta”.
Por último, se despidió de sus hijos. “Los amo hasta siempre. Papá”, escribió.
