
El exabogado Alex Murdaugh compareció este viernes ante un tribunal de Carolina del Sur en una audiencia destinada a resolver una serie de cuestiones clave de cara a su nuevo juicio por el doble homicidio de su esposa y su hijo, programado para el 5 de abril de 2027.
La magistrada Debra McCaslin debía atender diferentes mociones de la defensa y la fiscalía. Entre ellas, el pedido de sacar el caso del condado de Colleton; la discusión sobre qué partes de la declaración que Murdaugh dio en 2023 podrían volver a escucharse ante un jurado; la solicitud de la defensa de realizar un análisis independiente del ADN; y un planteo para desestimar las acusaciones de homicidio.
El nuevo tramo del caso se abrió después de que se anulara la condena impuesta a Murdaugh en 2023. El tribunal concluyó que el primer juicio había quedado afectado por la actuación de la entonces secretaria judicial Rebecca Hill sobre el jurado.
La jueza ordenó sacar el nuevo juicio de Colleton
Uno de las decisiones centrales de la audiencia fue el cambio de sede. McCaslin concluyó que Alex Murdaugh no puede recibir un juicio justo e imparcial en el condado de Colleton y resolvió que el nuevo proceso se celebre fuera del 14.º Circuito Judicial, la jurisdicción a la que pertenece ese distrito, de acuerdo con NBC News.
Durante la audiencia, el abogado defensor Dick Harpootlian sostuvo que Colleton se convirtió en “veneno” para la causa y definió al tribunal local como “la escena del crimen”, en alusión a las irregularidades denunciadas en el primer proceso.
Del lado de la acusación, el fiscal Creighton Waters respondió que el eje de la discusión no pasaba por la exposición mediática previa, sino por la capacidad de los futuros jurados de respetar su juramento de actuar con imparcialidad.
La jueza todavía no eligió el nuevo destino del juicio. La defensa pidió que el debate oral se hiciera en Charleston, al sostener que allí habría mayores posibilidades de conformar un jurado imparcial, detalló MyNBC5.
Sin embargo, la fiscalía rechazó esa alternativa por su costo y por las dificultades logísticas que implicaría para la ciudad.
Dados los cuestionamientos de la defensa sobre cuándo inició la influencia de la exsecretaria judicial sobre los jurados, McCaslin dispuso que supervisará de forma directa la confección de la lista de potenciales jurados y el proceso de selección, mientras que la defensa y la fiscalía trabajarán en conjunto en el cuestionario.
La fiscalía podrá usar parte de la declaración que Murdaugh dio en 2023
McCaslin también autorizó que los fiscales recurran a segmentos del testimonio que Murdaugh prestó durante el juicio de 2023. “Cuando uno testifica en un caso, hay consecuencias”, aseveró la jueza.
Sin embargo, aclaró que solo permitirá los pasajes del testimonio que resulten pertinentes para el nuevo juicio, en especial los vinculados con las muertes de Maggie y Paul Murdaugh, y siempre bajo las reglas de evidencia.
La defensa había intentado bloquear ese material con el argumento de que, en el primer juicio, la acusación dedicó un espacio excesivo a los delitos financieros del exabogado.
Al mismo tiempo, se excluyó una eventual prueba de polígrafo que la defensa buscara introducir y advirtió que cualquier referencia a ese examen podría derivar en sanciones o incluso en la nulidad del juicio, reportó ABC News.
Por otro lado, si la defensa decide apoyarse en datos del teléfono de Murdaugh, primero deberá notificar a la fiscalía y darle acceso a ese material.
La defensa obtuvo acceso a pruebas de ADN
Otro punto favorable para la defensa fue la autorización para analizar de forma independiente la evidencia genética hallada debajo de las uñas de Maggie Murdaugh.
Las autoridades habían señalado que ese ADN pertenecía a un hombre no identificado y sin vínculo conocido con el acusado, informó MyNBC5.
La jueza ordenó que las fuerzas de seguridad entreguen una muestra a los peritos de la defensa y que cualquier remanente todavía apto para análisis vuelva luego a la fiscalía.
No obstante, no se resolvió uno de los planteos más importantes de la defensa: la moción para desestimar las acusaciones de homicidio de 2022 por presunta mala conducta de un investigador clave.
