La construcción de viviendas unifamiliares en Estados Unidos disminuyó nuevamente en julio

La construcción de viviendas unifamiliares en Estados Unidos disminuyó nuevamente en julio
La construcción de viviendas unifamiliares en Estados Unidos disminuyó nuevamente en julio

El mercado de la vivienda en Estados Unidos volvió a mostrar señales de debilidad durante julio, con una caída de la construcción de casas unifamiliares a su nivel más bajo desde noviembre de 2022, mientras la actividad fabril avanzó por el impulso de la inteligencia artificial.

La baja afectó tanto a la oferta nueva como a la demanda de inmuebles ya existentes. Según un informe de Reuters, el inicio de obras de viviendas unifamiliares, que concentra la mayor parte de la construcción residencial en Estados Unidos, retrocedió 9,9% frente a junio y quedó en una tasa anual ajustada de 808.000 unidades, el registro más bajo en más de tres años y medio.

Con este contexto, el sector inmobiliario estadounidense sigue bajo presión por las tasas hipotecarias elevadas, los altos precios y la incertidumbre económica. Esa combinación redujo la firma de contratos de compraventa, frenó nuevos proyectos y mantuvo el acceso a la vivienda en niveles restrictivos para buena parte de los compradores.

El mercado de la vivienda en Estados Unidos siguió bajo presión por las tasas hipotecarias elevadas, los altos precios y la incertidumbre económica (REUTERS/Mike Blake)

La construcción de viviendas sigue frenada

El Departamento de Comercio de Estados Unidos, a través de la Oficina del Censo, reportó que la construcción de viviendas unifamiliares cayó 15,7% interanual en julio.

El retroceso contrastó con el leve avance de los permisos para futuras obras, que subieron 2,5% en el mes, hasta una tasa de 894.000 unidades. Aun así, ese nivel quedó cerca de los registros más bajos de los últimos tres años.

El dato de permisos aportó una señal menos negativa para los próximos meses, aunque no alteró el cuadro general. Según los reportes, se trató apenas de la segunda suba interanual en dos años para ese indicador, con un alza de 1,1% frente a julio de 2025. La mejora sugiere cierta disposición a planificar nuevas obras, pero todavía sin un cambio firme en el ritmo del sector.

Ben Ayers, economista senior de Nationwide, sostuvo que los constructores mantendrían la cautela mientras no bajen los costos de financiamiento. “Hasta que las tasas hipotecarias bajen y permitan a los constructores vender las viviendas ya terminadas o en construcción, esperamos que los constructores sigan siendo reacios a realizar inversiones significativas en nuevos proyectos”, afirmó.

El Departamento de Comercio informó que la construcción de casas unifamiliares retrocedió 15,7% interanual en julio (REUTERS/Mike Blake/File Photo)

Presión de las hipotecas también golpea las ventas

La debilidad no se limitó a las casas nuevas. La National Association of Realtors (NAR) informó que las firmas de contratos para la compra de viviendas usadas, que suelen transformarse en ventas cerradas uno o dos meses después, descendieron 2,3% en julio y tocaron su nivel más bajo desde enero.

La principal explicación volvió a aparecer en el costo del crédito. La tasa de los préstamos hipotecarios a 30 años, el instrumento más extendido del mercado estadounidense, se ubicó en 6,77% en la semana cerrada el 7 de agosto, de acuerdo con la Mortgage Bankers Association. Dicho nivel representó la primera baja desde mediados de junio, aunque siguió cerca del máximo de más de un año.

Por su parte, el economista jefe de la NAR, Lawrence Yun señaló que las tasas más altas del año coincidieron con el tramo central del verano boreal y restaron impulso a las operaciones.

También indicó que los precios de las viviendas se mantienen en niveles récord, lo que prolonga la permanencia de las propiedades en el mercado y reduce la cantidad de compradores dispuestos a ofrecer por encima del valor pedido.

Otras cifras reforzaron ese escenario, debido a que el total de inicios de obra, que incluye complejos multifamiliares como departamentos, cayó 12,4% en julio, hasta 1,2 millones de unidades en tasa anualizada.

Ese último resultado quedó por debajo de la previsión de economistas especializados, que esperaban 1,35 millones. Al mismo tiempo, los permisos residenciales totales crecieron 5,0% hasta 1,4 millones, por encima de la expectativa de 1,37 millones.

Los permisos para nuevas viviendas unifamiliares subieron 2,5% en julio, aunque se mantuvieron cerca de los niveles más bajos de los últimos tres años (REUTERS/Mike Blake)

La industria manufacturera avanza por la demanda de tecnología

Mientras la vivienda siguió en una fase débil, la producción industrial ofreció una imagen distinta. La Reserva Federal informó que su índice de producción manufacturera subió 0,2% en julio, tras un aumento revisado de 0,3% en junio. Con ese movimiento, el indicador alcanzó su nivel más alto desde abril de 2022.

El empuje provino sobre todo de las ramas ligadas a la expansión de la inteligencia artificial y a la infraestructura tecnológica necesaria para sostener centros de datos. Según Reuters, la producción de bienes de equipo avanzó 0,8%, con una suba de 1,5% en equipos de procesamiento de información y de 1,4% en suministros industriales.

Además, con estas tecnologías, la producción de semiconductores creció 2,4% y la de computadoras y equipos periféricos aumentó 1,8%.

Bernard Yaros, economista principal para Estados Unidos en Oxford Economics, afirmó que las industrias vinculadas con la IA siguieron al frente del alza industrial, en especial en la manufactura de bienes durables. También estimó que ese impulso podría extenderse a otros segmentos de inversión más allá del equipamiento informático.

La Reserva Federal informó que la producción manufacturera de Estados Unidos subió 0,2% en julio y alcanzó su nivel más alto desde abril de 2022 (REUTERS/Elizabeth Frantz)

Contraste entre vivienda e industria: el reflejo de una economía desigual

La divergencia entre ambos sectores dejó una imagen fragmentada de la economía estadounidense. El mercado residencial siguió afectado por el costo del financiamiento, la oferta limitada y la incertidumbre derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, un factor que también elevó costos de construcción y debilitó la confianza de los desarrolladores.

Al mismo tiempo, parte de la producción fabril recibió apoyo de ese contexto geopolítico. La fabricación para defensa aumentó 1,8% por el gasto sostenido asociado al conflicto.

En sentido contrario, la producción automotriz perdió fuerza: el ensamblaje de vehículos bajó a 10,4 millones en tasa anual ajustada, desde 10,6 millones en junio, mientras la fabricación de camiones medianos y pesados cayó a su nivel más bajo desde marzo.