
Estados Unidos impuso nueve rondas de sanciones a Cuba desde mayo, con un total de 31 personas y 49 empresas incluidas en listas de restricciones, en aplicación de la Orden Ejecutiva 14404 que Donald Trump firmó el 1 de ese mes. El objetivo declarado de Washington es aislar al régimen cubano de los circuitos financieros y comerciales internacionales.
La orden ejecutiva impide que empresas extranjeras mantengan vínculos con entidades o personas ligadas a la dictadura en sectores como energía, defensa, finanzas, minería y seguridad.
Gaesa, el primer blanco
El conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Gaesa, fue el primer objetivo en mayo, junto a su presidenta, Ania Guillermina Lastres. Según expertos, controla más del 40% del producto interno bruto (PIB) cubano a través de un portafolio que abarca hoteles, telecomunicaciones, distribución minorista en dólares, venta de combustible, aduanas, sector inmobiliario, logística y transporte de pasajeros. En esa misma ronda quedaron incluidas dos entidades financieras vinculadas al conglomerado: Rafin y el Banco Financiero Internacional (BFI).
Defensa e inteligencia
Las restricciones también alcanzaron al aparato militar y de inteligencia. Entre las entidades sancionadas figuran la Unión de Industria Militar (UIM), la Empresa Militar Industrial Yuri Gagarin y la importadora Tecnotex, todas vinculadas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). La lista también incluye al Ministerio de las Fuerzas Armadas, las Milicias de Tropas Territoriales (MTT) y las Brigadas de Respuesta Rápida, además de la Dirección General de Inteligencia (DGI), dependiente del Ministerio del Interior (Minint).
Energía: petróleo y refinación
La presión sobre el sector energético comenzó en enero, cuando Washington detuvo los envíos de crudo venezolano a Cuba tras el arresto del narcodictador Nicolás Maduro. Las rondas posteriores añadieron a la petrolera estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet) y al Centro de Investigaciones del Petróleo; el ministro de Energía, Vicente de la O Levy, fue sancionado a título personal.
Minería, metales y comercio exterior
Para cortar el flujo de divisas proveniente de recursos naturales, el listado incorporó a Moa Nickel S.A. y Geominera S.A., junto a la Empresa Siderúrgica José Martí, conocida como Antillana de Acero. Las últimas rondas ampliaron el alcance hacia el intercambio con terceros países: fueron agregados el Ministerio de la Construcción, la central de importación Tecnoimport, el Ministerio de Turismo, el Grupo Empresarial del Comercio Exterior y la Terminal de Contenedores de Mariel S.A.
La cúpula política y el entorno Castro
El Departamento del Tesoro sancionó al dictador Miguel Díaz-Canel, a su esposa Lis Cuesta Peraza y a Manuel Anido Cuesta, hijastro del líder cubano residente en Madrid, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Las medidas también alcanzaron a Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, junto a su esposa y uno de sus hijos. Distintos ministros y altos dirigentes completaron la nómina de personas físicas sancionadas.
Proyección exterior
Washington apuntó además a los mecanismos de influencia internacional del régimen. El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y varios de sus representantes quedaron comprendidos en las sanciones, entre ellos su director, Fernando González Llort, uno de los cinco integrantes de la Red Avispa que fue condenado en Estados Unidos y luego devuelto a Cuba. Las autoridades estadounidenses los acusan de encabezar redes de propaganda política y captación de recursos en beneficio del Gobierno.
Las rondas han llegado con una periodicidad de 15 días, siempre los jueves. El secretario de Estado Marco Rubio advirtió que continuarán y que la isla no tendrá “válvula de escape” a la presión de Washington mientras no se produzcan cambios.
(Con información de EFE)
