Gabriel Griffa inauguró un nuevo mural en la Escuela Colonia Candelaria

Gabriel Griffa inauguró un nuevo mural en la Escuela Colonia Candelaria
Gabriel Griffa inauguró un nuevo mural en la Escuela Colonia Candelaria
El arte como una forma de expresión cultural y también como una herramienta para transmitir mensajes que invitan a detenerse, observar y recuperar la capacidad de asombro. “A veces, para volver a encontrarnos, solo hace falta mirar más de cerca”. Con esa frase, el artista casildense Gabriel Griffa presentó su nueva obra, un mural inaugurado en la Escuela Colonia Candelaria que propone reflexionar sobre el vínculo con la naturaleza, la curiosidad y el uso de la tecnología.

A través de sus redes sociales, Griffa explicó el significado de esta nueva creación y destacó el arte como una forma de expresión cultural capaz de transmitir mensajes y generar espacios para la reflexión.

La obra tiene como protagonistas a una niña que observa a través de una lupa un pequeño universo compuesto por una margarita y una vaquita de San Antonio, una escena que representa la curiosidad, la capacidad de asombro y el contacto con la naturaleza.

El artista planteó la necesidad de detenerse por un momento, dejar la tecnología a un lado y volver a conectar con aquello que muchas veces pasa desapercibido. En ese sentido, sostuvo que la tecnología forma parte de la vida cotidiana y puede acercar a las personas a experiencias increíbles, aunque el desafío está en encontrar un equilibrio para no perder la sensibilidad frente a lo verdaderamente importante.

“Porque no estamos por encima de la naturaleza. Somos parte de ella. No somos más importantes que un árbol, una flor o un pequeño insecto”, expresó Griffa.

La obra busca transmitir precisamente esa mirada: recordar que todos forman parte de un mismo entorno que cambia, respira y fluye. “Somos vida. Somos energía. Somos parte de un mismo entorno”, remarcó.

Finalmente, el artista agradeció a Fer, Edgar, Claudia y a todas las personas que forman parte de la Escuela Colonia Candelaria por abrirle las puertas y acompañar el proyecto.

También reconoció a Mario por la pintura y, una vez más, a BK Inmuebles, Bartomioli Seguros y Torresan Inmobiliaria, empresas que acompañan sus trabajos y hacen posible que cada mural pueda transformarse en realidad.