
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos informó este martes que dos sistemas atmosféricos presentan potencial de desarrollo ciclónico en el Atlántico, en un contexto marcado por el fortalecimiento del fenómeno El Niño y condiciones ambientales variables. Las áreas identificadas son una onda tropical al sur-sureste de las islas de Cabo Verde, denominada Invest 96L, y una baja presión al este-noreste de Bermuda, conocida como Invest 95L.
Según detalló el organismo, Invest 96L cuenta con un 70% de probabilidades de evolucionar a depresión o tormenta tropical en las próximas 48 horas. Este sistema se desplaza hacia el oeste-noroeste y mantiene desorganización en sus núcleos de lluvias, pero las condiciones ambientales se consideran favorables para su desarrollo gradual durante los próximos días. Por su parte, Invest 95L posee un 40% de probabilidades de formación en el mismo plazo, aunque su ventana para fortalecerse se reduce debido a la entrada de vientos hostiles.
El monitoreo de estos sistemas ocurre en una fase inicial de la temporada de huracanes con poca actividad en el Atlántico, en parte por el impacto de El Niño y la presencia de polvo sahariano, según explican los reportes oficiales y medios estadounidenses como The Weather Channel y Naples Daily News. De acuerdo con la NOAA, el fenómeno El Niño podría alcanzar una intensidad histórica en los próximos meses, lo que suele limitar la formación de ciclones en la cuenca atlántica por la intensificación del viento en altura.
¿Qué es Invest 96L y por qué genera atención en la temporada de huracanes?
De acuerdo con el último parte del Centro Nacional de Huracanes (NHC), Invest 96L se encuentra a pocos cientos de kilómetros al sur-sureste de las islas de Cabo Verde. El sistema mantiene áreas de lluvias y tormentas eléctricas desorganizadas, pero los pronósticos muestran un ambiente con humedad y baja cizalladura de viento, condiciones que suelen favorecer la intensificación de ciclones tropicales. Los modelos de predicción coinciden en que la perturbación continuará su desplazamiento hacia el oeste-noroeste durante los próximos días y podría aproximarse al norte de las islas de Barlovento dentro de una semana. El NHC advierte que “las condiciones podrían volverse menos favorables para el desarrollo a partir del fin de semana”.
¿Cuál es la situación de Invest 95L en el Atlántico y su posible evolución?
Invest 95L se localiza a varios cientos de kilómetros al este-noreste de Bermuda, desplazándose en dirección norte a una velocidad estimada de entre 24 y 32 kilómetros por hora (15 a 20 millas por hora). Los análisis satelitales del Centro Nacional de Huracanes indican que el sistema presenta una circulación amplia y alargada, con actividad de lluvias poco organizada. El organismo federal estima que existe un 40% de probabilidades de que se convierta en una depresión o tormenta tropical durante las próximas 48 horas. De consolidarse, el sistema recibiría el nombre de “Dolly”. Los pronósticos destacan que este fenómeno se mantendrá sobre aguas abiertas y que su posibilidad de desarrollo disminuirá rápidamente por la intensificación del viento en altura.
¿Qué impacto pueden tener Invest 96L e Invest 95L en América y el Caribe?
Según las fuentes oficiales y el análisis de Orlando Sentinel y Palm Beach Post, Invest 96L es el sistema que genera mayor atención entre los expertos, debido a su localización y al pronóstico de condiciones favorables en el corto plazo. Si mantiene su organización, podría convertirse en la próxima tormenta tropical del Atlántico. Los especialistas subrayan que aún es temprano para anticipar con precisión si este sistema afectará áreas pobladas, aunque las proyecciones lo sitúan cerca del arco de las Antillas Menores hacia la próxima semana. Por el momento, ninguno de los dos sistemas representa amenaza directa para el continente americano, aunque el NHC recomienda a la población de la costa este de Estados Unidos y la región del Caribe seguir sus actualizaciones y estar atentos a posibles cambios en las trayectorias.
El caso de Invest 95L resulta diferente. Los pronósticos coinciden en que el sistema podría generar lluvias sobre Newfoundland, Canadá, antes de verse absorbido por un frente frío y disiparse en el Atlántico Norte. El NHC señala que la baja presión podría alcanzar brevemente la categoría de depresión o tormenta tropical, pero las condiciones ambientales adversas limitarán su desarrollo y duración.
¿Cómo influyen El Niño y el polvo sahariano en la temporada actual de huracanes?
El patrón climático conocido como El Niño influye de manera significativa sobre la temporada de huracanes en el Atlántico. Según la NOAA, existe una probabilidad del 69% de que El Niño alcance una intensidad histórica en lo que resta del año. Este fenómeno suele fortalecer los vientos en altura sobre el Atlántico y el Caribe, lo que dificulta el desarrollo de ciclones tropicales al impedir la organización de los sistemas atmosféricos. Además, la presencia de polvo del Sahara sobre el Atlántico central contribuyó a reducir la actividad ciclónica en las primeras semanas de la temporada, de acuerdo con la información publicada por The Weather Channel.
¿Cuáles son los próximos pasos en el monitoreo de ciclones en el Atlántico?
El Centro Nacional de Huracanes mantiene la vigilancia sobre ambos sistemas y actualiza sus reportes cada seis horas. Los expertos indican que la situación puede variar rápidamente si las condiciones ambientales cambian. “Es demasiado pronto para saber si 96L persistirá durante la próxima semana, pero es un sistema a seguir”, explicó el meteorólogo Brian McNoldy en declaraciones recogidas por Orlando Sentinel. El NHC recomienda a los residentes de la costa atlántica y las islas caribeñas consultar regularmente sus avisos y prepararse ante cualquier eventualidad.
Si alguno de los sistemas alcanza la categoría de tormenta tropical, recibirá el nombre de “Dolly”, mientras que el siguiente en la lista sería “Edouard”. Hasta el momento, la temporada de huracanes en el Atlántico ha presentado niveles bajos de actividad, aunque los meteorólogos advierten que todavía queda un periodo crítico en los próximos meses.
