
El Departamento de Estado de Estados Unidos intenta determinar el paradero de cerca de 100 estadounidenses desaparecidos tras la catástrofe que golpeó la frontera entre Nepal y el Tíbet, en un desastre que ya dejó cientos de muertos y miles de personas sin localizar.
La cifra convirtió a la emergencia en un asunto de alto interés para Washington por la cantidad de ciudadanos de EE.UU. afectados en una zona remota y de difícil acceso.
El episodio comenzó después de un colapso glaciar en la región del Himalaya. A partir de ese punto, una masa de agua, rocas y sedimentos bajó por los valles y arrasó pueblos, puentes, rutas y campos en ambos lados de la frontera, tal y como reconstruyeron NBC News y The Associated Press.
Mientras las autoridades intentan establecer cuántos extranjeros siguen desaparecidos y dónde se concentra cada caso, el riesgo no cede.
Las autoridades nepalíes advirtieron este domingo sobre posibles nuevas crecidas tras nuevas lluvias y por el aumento del caudal en ríos de la zona, informó AP.
El foco de Washington está en los desaparecidos
NBC News reportó que la cifra de estadounidenses sin localizar incluye casos a ambos lados de la frontera, en una región de alta montaña a la que habían llegado turistas, trabajadores y peregrinos extranjeros antes del desastre.
Hasta ahora, el gobierno estadounidense no difundió una lista pública de los ciudadanos afectados ni precisó en qué puntos se concentra la mayoría de los casos.
La magnitud del desastre complica la identificación de víctimas. NBC News detalló que en Nepal las morgues quedaron desbordadas y que las autoridades comenzaron a recolectar muestras de ADN para intentar notificar a los familiares.
Un agente policial del distrito nepalí de Chitwan describió una escena extrema. “Más de la mitad de los cuerpos recuperados no pueden ser reconocidos”, afirmó Anil Thapa a Reuters, en declaraciones citadas por NBC News.
El oficial añadió que en varios casos “no se distinguen los rostros” y que a veces solo quedan partes del cuerpo.
Qué se sabe del desastre en la frontera del Himalaya
En el lado nepalí, la agencia nacional de desastres informó 752 muertos y 2.502 desaparecidos. Las autoridades chinas reportaron 16 muertos y 546 desaparecidos en el Tíbet. The Associated Press indicó que, si se toma la cuenta combinada de ambos lados, el saldo supera los 760 fallecidos y los 3.000 desaparecidos.
Entre quienes no fueron ubicados hay cientos de extranjeros de más de una docena de países. AP señaló que medios estatales chinos hablaron de 261 extranjeros desaparecidos en territorio tibetano, incluidos más de un centenar de nepalíes y ciudadanos de otras nacionalidades.
La superposición entre los registros de China y Nepal todavía no está clara. NBC News remarcó que no se sabe cuánto coinciden las listas de personas buscadas en ambos países.
Rescates lentos y nuevas alertas
La autopista Prithivi, una vía central para el abastecimiento de Katmandú, sufrió daños en varios tramos. The Associated Press afirmó que los equipos de rescate trabajaban para despejar esa carretera, clave para mover alimentos, combustible y personal de emergencia hacia las áreas devastadas.
El aislamiento también alcanzó a varias comunidades por la destrucción de puentes de hormigón y pasarelas colgantes. En zonas como Dhading y Galchhi, vecinos volvieron a casas cubiertas de lodo para recuperar lo poco que quedó en pie, aseguró AP.
Las nuevas alertas llegaron después de que las autoridades chinas informaran a sus pares nepalíes sobre un aumento del caudal aguas arriba, de acuerdo con The Associated Press.
El contexto climático y la presión internacional
Medios estatales chinos atribuyeron el episodio a la inestabilidad de un glaciar asociada al calentamiento sostenido en la región.
NBC News consignó que expertos todavía no pueden establecer una relación directa y absoluta con el cambio climático, aunque sí consideran probable que el aumento de temperatura haya agravado las condiciones que llevaron al colapso.
El ministro de Relaciones Exteriores de Nepal, Shisir Khanal, reclamó una respuesta internacional más amplia. “A pesar de aportar solo el 0,1% de las emisiones globales, Nepal se convirtió en una de las principales víctimas del cambio climático”, sostuvo el funcionario, tal y como reprodujo AP.
En paralelo, Malasia anunció el envío de un equipo especializado de búsqueda y rescate y una ayuda financiera de USD 1 millón para apoyar las tareas de socorro, informó The Associated Press.
Para Estados Unidos, la prioridad inmediata sigue puesta en determinar el paradero de sus ciudadanos desaparecidos en la zona del desastre.
