LA PLATA.- La visita de León XIV a la Basílica de Luján, el miércoles 11 de noviembre, supone una movilización de un millón a dos millones de personas, 10.000 agentes de seguridad y acampes desde los días previos en las inmediaciones del principal santuario del país.
“Descontamos que habrá feriado nacional para que se pueda movilizar gente de todo el país”, anticipó el intendente de Luján, Leonardo Boto, quien trabaja en forma coordinada con autoridades nacionales, de la provincia de Buenos Aires y de la Iglesia para cerrar detalles logísticos del operativo de seguridad.
En la misma línea, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se reunió con el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco. En tanto una avanzada del Vaticano llegó a Luján la semana que termina para recorrer las instalaciones junto a autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina.
Tras las reuniones y recorridas por los sitios que visitaría el pontífice, el intendente de Luján dijo a LA NACION que la seguridad y la circulación son los mayores desafíos: “Luján es un embudo, un nudo entre autopistas y rutas. Hay que tomar muchas precauciones para que la circulación no colapse”, adelantó el alcalde.
El escenario principal donde se levantará el alyat para que León XIV celebre la misa se instalará frente a la Basílica de Luján, que estará cerrada a los visitantes desde el día anterior.
Desde allí se proyectará un corredor de dos kilómetros sobre la avenida Belgrano hasta la autopista, donde se congregará la multitud.
Se espera que los jóvenes acampen al aire libre desde la jornada anterior, por lo que las autoridades prevén una vigilia al aire libre, al menos, desde 24 horas antes.
“Está llamando gente desde Bariloche, Mendoza, Entre Ríos, Neuquén. Descontamos que el gobierno nacional decretará feriado, para poder facilitar el movimiento de personas que buscan acercarse”, dijo Boto, un alcalde aliado a Máximo Kirchner.
“Será una de las convocatorias más importantes de la historia de Luján. Empezamos a trabajar sobre el territorio, sobre la logística”, dijo Boto. Y precisó que en el operativo de Seguridad trabajan la Guardia Suiza del Vaticano, la Policía Federal, la Gendarmería, la Policía bonaerense y Defensa Civil, para coordinar los anillos de seguridad y la circulación.
La última visita de un Papa a Luján tuvo lugar hace 44 años. Juan Pablo II celebró misa en este santuario en junio de 1982, durante los últimos días de la Guerra de Malvinas.
El arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheining viajó recientemente al Vaticano y se reunió con León XIV para coordinar detalles de la celebración y llevar el saludo de la arquidiócesis.
El gobernador Axel Kicillof recibirá al Papa, según marca el protocolo, afirmó Boto. En la gobernación se confirmó que el mandatario provincial estará en Luján, pero no se informó sobre un encuentro privado a solas con León XIV.
El gobernador convocó esta semana a una reunión de trabajo, junto a la jefa de asesores, Cristina Álvarez Rodríguez; el ministro de Seguridad, Javier Alonso, intendentes, ministros y representantes de la iglesia; para coordinar las tareas de apoyo.
Tras ese encuentro comenzó a tomar volumen el pedido para que el gobierno nacional decrete un feriado, por razones operativas. “Lo ideal es que sea feriado, pero es una decisión del gobierno nacional”, dijo el ministro de Seguridad al término del encuentro.
“Asumimos esta tarea con un compromiso y una responsabilidad gigantesca, poniendo a disposición para la organización todas las áreas del Gobierno bonaerense”, sostuvo Kicillof.
Los organizadores prevén que se corte la circulación vehicular en Luján desde 24 horas antes, para evitar colapsos en el tránsito.
