
Fue interceptada por la Fuerza Aérea y terminó en una escuela técnica de Villa Luzuriaga, donde los alumnos realizan prácticas profesionalizantes. La iniciativa forma parte de un proyecto para reutilizar aviones decomisados al narcotráfico. Un helicóptero que iba a ser utilizado para la fuga de Esteban Alvarado también tuvo un destino educativo
