
Mientras los jóvenes sin título universitario atraviesan uno de sus mejores momentos en el mercado laboral de Estados Unidos en dos décadas, los graduados de entre 22 y 34 años enfrentan uno de sus peores períodos desde la pandemia de COVID-19 y la crisis financiera de 2008.
Así lo reveló un análisis del Burning Glass Institute —un centro de investigación especializado en mercado laboral— citado por The Wall Street Journal: el desempleo entre trabajadores jóvenes sin diploma universitario se encuentra en uno de sus niveles más bajos de los últimos 20 años, una tendencia que los datos del informe de empleo de agosto de 2026 confirman con claridad.
El mercado laboral de Estados Unidos favorece a jóvenes sin título universitario
Históricamente, ambos grupos —con título y sin título— se movieron al mismo ritmo. Cuando el empleo crecía, todos se beneficiaban; cuando caía, todos lo sufrían. Esa sincronía ya no existe.
Según el análisis del Burning Glass Institute, el desempleo entre los trabajadores de 22 a 34 años sin diploma universitario rara vez estuvo tan bajo en dos décadas. Al mismo tiempo, sus pares con título —en especial quienes obtuvieron posgrados o se formaron en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés)— atraviesan uno de sus peores períodos desde que existen registros comparables.
“Hay una oferta que crece con rapidez entre quienes tienen un título de licenciatura, y una caída igualmente acelerada entre quienes no lo tienen”, dijo Gad Levanon, economista jefe del Burning Glass Institute, a The Wall Street Journal, que fue el primer medio en publicar el estudio. “No creo que sea algo temporal”, agregó.
La divergencia cobra especial relevancia cuando se compara a cada grupo con su propia historia de las últimas dos décadas. En esa medición relativa, los trabajos de oficios y servicios presenciales registran niveles de oportunidad históricamente altos.
Los jóvenes universitarios, en cambio, solo habían visto cifras similares de desempleo durante la pandemia y tras el colapso financiero de 2008.
Por qué los empleos sin título universitario tienen más demanda
Detrás de este fenómeno operan dos fuerzas que los especialistas identifican con claridad. La primera: los trabajadores calificados de oficios —electricistas, plomeros, operarios de manufactura, enfermeros con formación técnica— se retiran a un ritmo mayor del que el mercado puede reemplazar. La segunda: la desaceleración de la inmigración redujo el flujo de mano de obra que históricamente cubría muchos de esos puestos.
Hay una brecha estructural en construcción, manufactura, seguridad privada, enfermería, gastronomía y comercio minorista, sectores que requieren presencia física, no pueden automatizarse de inmediato y dependían de una oferta constante de trabajadores, hoy escasa, según el instituto.
El informe de empleo de agosto de 2026 ilustra la tendencia con un dato concreto: los restaurantes y bares sumaron 59.000 puestos durante ese mes, una cifra que representó más de un tercio de los 162.000 empleos creados en todo el país. Esos números reflejan una dinámica sectorial sostenida, aunque no constituyen una garantía de estabilidad para todos los trabajadores del rubro.
La inteligencia artificial y la crisis de los empleos de entrada para graduados
En el otro extremo del espectro, los jóvenes con título universitario enfrentan un mercado más estrecho. Una de las hipótesis que los especialistas ponen sobre la mesa —sin afirmarla como causa única ni definitiva— es el avance de la inteligencia artificial sobre las tareas de nivel inicial que, durante décadas, sirvieron como puerta de entrada al mundo profesional.
Análisis de datos, redacción de informes, clasificación de documentos, atención al cliente básica: muchas de esas funciones, que antes se asignaban a recién graduados, están siendo cubiertas total o parcialmente por sistemas automatizados. Si esa hipótesis se confirma, las consecuencias para los jóvenes profesionales podrían extenderse más allá del corto plazo.
A esa presión tecnológica se suma un factor demográfico: nunca hubo tantos graduados universitarios en el mercado laboral de Estados Unidos como ahora. La oferta de profesionales con diploma creció de forma sostenida durante años, mientras que la cantidad de puestos calificados disponibles no siguió el mismo ritmo. El desequilibrio resultante eleva la competencia por cada vacante y extiende los plazos de búsqueda para los recién egresados.
¿Sigue siendo rentable estudiar una carrera universitaria en Estados Unidos?
Un título universitario sigue dando ventajas en el mercado laboral. Para adultos de 25 a 54 años, la tasa de desempleo anual fue 2,7% para quienes tenían título universitario, 3,6% para quienes cursaron parte de la universidad sin graduarse y 4,7% para quienes solo tenían diploma de secundaria, según el Burning Glass Institute.
La diferencia sigue siendo real, pero lo que cambió es la brecha entre los grupos. Entre los adultos jóvenes, esa distancia se redujo de forma notable, y en términos relativos —comparando a cada grupo con su propio historial de dos décadas— los graduados jóvenes están en una posición claramente más débil que la que tenían años atrás.
El desempleo no refleja a millones de estadounidenses que dejaron de buscar trabajo por problemas de salud, estudios o agotamiento. El abandono varía con el nivel educativo: casi uno de cada cuatro jóvenes con solo diploma secundario está fuera de la fuerza laboral, frente a uno de cada siete entre graduados universitarios, según la Brookings Institution.
Los sectores que más empleo crearon para trabajadores sin universidad
En agosto de 2026, la gastronomía lideró el empleo con 59.000 nuevos puestos en restaurantes y bares. También crecieron construcción, manufactura, seguridad privada, enfermería técnica y comercio minorista, según el Burning Glass Institute.
Levanon observó que oficios y servicios presenciales tienen oportunidades históricamente altas, no porque sean nuevos ni hayan mejorado mucho, sino porque hay menos trabajadores disponibles y eso favorece a quienes buscan empleo en esos sectores.
Qué opciones tienen los jóvenes ante el nuevo escenario laboral
El Burning Glass Institute no da una recomendación general; elegir entre universidad, formación técnica o trabajo inmediato depende del sector, los costos y cada empleo. Antes, obtener un título aseguraba resultados, pero ya no es así.
Gad Levanon fue directo al responder qué les aconsejaría a los nuevos graduados, incluso a su propio hijo, en declaraciones a The Wall Street Journal: “Puede ser muy difícil encontrar trabajo en las principales empresas, pero es más fácil si estás dispuesto a ceder.” La flexibilidad, según el economista, es el factor que más puede inclinar la balanza en un mercado que ya no responde a las reglas anteriores:
- En el tipo de empleador (no solo grandes corporaciones).
- En la ubicación geográfica.
- En el rol inicial aceptado.
Queda abierta la pregunta de si este reordenamiento se consolida o si la inteligencia artificial y la robotización terminarán por alcanzar también los trabajos de oficios y servicios. Por ahora, los datos apuntan a una transformación en curso.
