
El magnate puso en duda que el Reino Unido movilice sus fuerzas armadas hasta el Atlántico Sur por los problemas internos y prometió revisar la posición de Washington. La administracion libertaria mantiene silencio público, pero puertas adentro creen que la presión sobre Londres ayuda al giro que anunció el presidente Javier Milei hace una semana. Se militariza el debate sobre el reclamo de soberanía en vísperas del envío al Congreso de una reforma de la ley que impone sanciones a la explotación hidrocarburífera en el mar que rodea el archipiélago. Se abre otro escenario. Leer más
