Alerta en la Región Núcleo: el 70% de los suelos ya tiene escasez de agua

Alerta en la Región Núcleo: el 70% de los suelos ya tiene escasez de agua
Alerta en la Región Núcleo: el 70% de los suelos ya tiene escasez de agua
La campaña gruesa comenzó a un ritmo inusualmente rápido en la Región Núcleo, pero en pocos días apareció un nuevo condicionante: empieza a faltar agua en buena parte de los suelos. El último informe de GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario, publicado este jueves 10 de septiembre, señala que el 70% de la Región Núcleo se encuentra actualmente entre condiciones de escasez hídrica y sequía, mientras que solamente el 30% conserva reservas regulares a adecuadas.

El dato adquiere especial importancia para Casilda y el sur santafesino porque aparece cuando los productores están avanzando con la implantación del maíz temprano y el trigo comienza a transitar etapas decisivas para la definición de su rendimiento.

Más de medio millón de hectáreas de maíz ya están sembradas

Pese a la falta de humedad, la siembra de maíz continúa mostrando un adelanto excepcional.

En la Región Núcleo ya se implantó el 25% del maíz temprano previsto, más de 500.000 hectáreas, lo que constituye el mayor avance registrado para esta fecha en las últimas cinco campañas.

Santa Fe está teniendo un papel central en ese proceso.

El centro-sur santafesino ya sembró aproximadamente el 70% del área prevista, mientras que en el sur provincial el avance alcanza el 12%. El sudeste cordobés registra un 15%, el noreste bonaerense un 8% y el noroeste de Buenos Aires apenas un 2%.

La diferencia entre zonas empieza a estar determinada justamente por la disponibilidad de agua.

En sectores como Carlos Pellegrini y Marcos Juárez quedan pocos lotes con humedad suficiente para continuar sembrando, mientras que en San Gregorio algunos cuadros implantados recientemente ya muestran limitaciones.

Los técnicos estiman que en el oeste de la región se necesitan al menos 20 milímetros de lluvia para poder retomar las labores con mejores condiciones.

El contraste con septiembre del año pasado

La fotografía hídrica cambió notablemente en doce meses.

En septiembre de 2025 prácticamente toda la Región Núcleo presentaba reservas entre adecuadas y óptimas. Aquel invierno había sido excepcionalmente húmedo, favorecido por temperaturas superiores a las normales del Atlántico frente a las costas argentinas.

Este año, en cambio, julio y agosto terminaron con precipitaciones mucho más cercanas a los valores históricos.

Durante agosto se acumularon entre 1 y 20 milímetros en el oeste de la región y entre 30 y 62 milímetros en el este. Esos registros fueron suficientes para sostener las reservas en algunos sectores, pero no para mantener el nivel de humedad que había caracterizado al ciclo anterior.

Las heladas sumaron otro factor de riesgo

La falta de agua no es el único problema que enfrentan los lotes sembrados de manera anticipada.

Durante los últimos seis días se registraron temperaturas bajo cero en diferentes puntos de la Región Núcleo. Las mínimas extremas llegaron a -5,3 °C en Idiazábal, -4,9 °C en Junín, -4,5 °C en Rojas y -4 °C en Chacabuco.

En María Susana, los técnicos siguen especialmente la posibilidad de que el frío provoque emergencias desparejas en el maíz.

En Marcos Juárez, en cambio, las heladas no generaron daños visibles porque las plántulas todavía no habían emergido, aunque las bajas temperaturas podrían retrasar ese proceso.

La recomendación agronómica general es realizar la implantación cuando la temperatura del suelo supera los 12 °C, condición que favorece una germinación y emergencia más uniforme.

El trigo también empieza a pedir agua

La preocupación se extiende al trigo.

Aunque el estado general continúa siendo bueno, el 75% de los lotes de la Región Núcleo está calificado entre excelente y muy bueno, una proporción que se ubica 15 puntos porcentuales por debajo de la registrada a esta altura de 2025.

Además, ya apareció un 5% de los cuadros en condición regular, producto de la combinación entre bajas temperaturas, menor disponibilidad de humedad y problemas sanitarios.

La mancha amarilla también comenzó a ganar protagonismo. Técnicos de la región evalúan adelantar aplicaciones de fungicidas que originalmente estaban previstas para etapas posteriores del cultivo.

El diagnóstico que surge del relevamiento es claro: los trigales todavía conservan un buen potencial productivo, pero necesitan nuevas precipitaciones durante septiembre para sostenerlo.

Desde el centro-sur santafesino, los especialistas consultados por GEA consideran particularmente importante contar con una lluvia generalizada antes del 20 de septiembre.

La situación genera una paradoja en el inicio de la campaña: los productores adelantaron la siembra del maíz buscando reducir la exposición del cultivo a posibles excesos de lluvias y altas temperaturas asociados a El Niño durante el verano, pero en septiembre el problema inmediato pasó a ser exactamente el contrario: la falta de humedad para terminar de sembrar.