
La cabaña Los Ramones, propiedad del exfutbolista y director técnico Ramón Díaz, consiguió por primera vez el premio Gran Campeón Macho Angus con un toro producido en el propio establecimiento. El reconocimiento fue obtenido en la exposición de la Sociedad Rural de Gualeguaychú, Entre Ríos, donde el RP 93 también fue elegido Mejor Toro a Corral y Campeón Dos Años Mayor dentro de la categoría Pedigree.
Acostumbrado a los títulos desde su trayectoria en el fútbol, Díaz construyó buena parte de su historia deportiva en River Plate, donde tuvo tres ciclos como director técnico y consiguió nueve títulos. Entre sus principales logros se destacan la Copa Libertadores de 1996, la Supercopa Sudamericana de 1997 y varios campeonatos locales, entre ellos el Torneo Final 2014, en su última etapa al frente del club.
Para el establecimiento de Emimai SA, este resultado significó el reconocimiento más importante conseguido desde que comenzó a desarrollar su proyecto ganadero. La clasificación estuvo a cargo del jurado Martín Sieber.
“Es una satisfacción muy linda y es un reconocimiento al esfuerzo y al trabajo de varios años. Para nosotros y todos los chicos que están detrás para que esto suceda es una coronación hermosa”, señaló Michael Díaz, de Los Ramones a LA NACION.
La historia de Los Ramones se desarrolla en La Oración, el establecimiento que la familia Díaz posee a unos 13 kilómetros de Urdinarrain, Entre Ríos, desde hace más de una década. Allí combinan agricultura —con maíz, soja y trigo— y ganadería. El proyecto ganadero fue evolucionando con los años: comenzaron con un feedlot, luego se enfocaron en la cría y finalmente dieron el salto hacia la genética Angus. Así nació la cabaña Los Ramones, un proyecto en el que Michael Díaz, hijo de Ramón, quedó al frente de la administración del campo y de buena parte de la actividad ganadera.
La definición, explicaron, se vivió con especial expectativa porque era la primera vez que la cabaña llegaba a semejante resultado. “Al principio fue un momento de mucha expectativa cuando al jurado le tocó tomar la decisión final y nos eligió. Fue un momento de felicidad y alegría inmensa que se terminó festejando con familia, amigos y todo el equipo”, relató.
El RP 93 nació en Los Ramones y es producto de un apareamiento planificado por el equipo de la cabaña. Su madre es la 55, considerada por el establecimiento como una de sus vacas más importantes y que todavía utilizan como donante. Según explicaron, es hija de Napoleón. El padre del toro ganador es Tapón, un reproductor producido por la propia cabaña que posteriormente fue adquirido por Genpro.
“[La combinación ] fue producto de un servicio planificado”, indicó. Al momento de definir ese apareamiento, el objetivo no estaba limitado a obtener un animal para competir en las exposiciones. “Más allá de producir un toro para competir en las exposiciones, buscamos siempre que sea muy funcional a cualquier ambiente productivo. El RP93 tiene muy buenos datos”, explicó. Dentro de esos indicadores, destacaron que el reproductor presenta como atributos para la descendencia una facilidad de parto en hembras y muy buen peso al destete, además de otros datos productivos que fueron considerados a lo largo de su desarrollo.
El potencial del animal comenzó a observarse cuando todavía era muy joven. Según indicaron, en ese trabajo interviene Javier Ezcurra, asesor genético de Los Ramones, encargado junto con el equipo de la selección de los ejemplares. “La verdad es que hace un trabajo muy bueno en la elección de los animales. El 93 ya desde muy chico se destacaba de los otros animales”, agregó.
A la hora de describir las características que, según la cabaña, permitieron que se impusiera en la pista de Gualeguaychú, remarcaron tanto su conformación como su información productiva. “Es un toro muy armonioso en sí mismo, muy correcto. Y tiene unos datos impresionantes que a cualquier productor le gustaría usar”, afirmó.
Detrás de la llegada del reproductor a la exposición hubo, además, un proceso de alrededor de tres años. Ese plazo comprende desde la elección y planificación del servicio de la hembra hasta el nacimiento, desarrollo, selección y preparación del toro para competir. “El tiempo es de tres años, entre que se planifica servir la hembra hasta que el toro llegó a la exposición”, resumió.
Más allá del reconocimiento conseguido en la pista, en Los Ramones señalaron que el objetivo del establecimiento está puesto en que la genética desarrollada pueda trasladarse a los rodeos comerciales. Por eso, remarcaron, la producción de reproductores y vientres continúa siendo el eje central del proyecto.
“Siempre buscamos más allá de la competencia. Nos enfocamos mucho en la reproducción y producción, ya que tenemos las puertas abiertas para que puedan venir a ver nuestros puros de pedigree y puros controlados”, explicó.
En ese sentido, consideraron que el premio puede contribuir al posicionamiento de la cabaña, aunque destacaron que todavía es demasiado reciente para determinar si generará nuevas consultas comerciales. “Este premio te lleva a seguir mejorando y que la gente que adquiera un animal de Los Ramones le sirva como negocio. Eso es siempre la mejor propaganda que podemos tener”, relató.
En septiembre de 2024, la cabaña dio otro paso con su primer remate de reproductores Angus, realizado junto con Managers Agropecuarios SRL, de la familia Ezcurra, con quienes los Díaz desarrollaron una sociedad para trabajar la genética de pedigree. En aquella subasta salieron a la venta 35 toros Puro de Pedigree y Puro Controlado, negros y colorados, y 250 vientres. Ya entonces el objetivo era reducir el peso de la hacienda general para poner cada vez más el foco en la genética Angus, un proceso que ahora suma el primer Gran Campeón Macho conseguido por la cabaña.
De cara a la continuidad del proyecto, la intención no es ampliar abruptamente esa escala, sino consolidar el trabajo realizado. “Queremos seguir en la misma escala. Yo creo que hoy estamos más consolidados y con más productores que confían en nosotros”, señaló.
