
Durante una semana, los muralistas intervinieron las calles del vecindario con obras que rinden homenaje al capitán de la Selección Argentina y a la identidad del lugar.
Tras finalizar su intervención —ubicada a tan solo metros de la vivienda del “10”—, Griffa compartió sus sensaciones en redes sociales, destacando la carga emotiva de la experiencia:
“Un privilegio enorme. Pintar el mural del mejor de todos, en la misma cuadra donde dio sus primeros pasos, fue algo difícil de explicar con palabras. Conocer su lugar, su gente, su barrio… caminar esas calles y compartir con los vecinos que vieron crecer a Leo hizo que esta experiencia fuera mucho más que pintar un mural”, expresó el artista.
En su mensaje, el casildense agradeció a la organización por la convocatoria, al trabajo colectivo de los vecinos que lo hicieron “sentir como en casa desde el primer día” y al intercambio vivido con colegas de distintas partes del país. Asimismo, dedicó palabras de reconocimiento a su familia por el apoyo incondicional y a los sponsors que hacen posible su recorrido artístico.
“Fue una semana inolvidable. Esta vez tocó una muy especial: la del 10, en su barrio, a metros de su casa”, concluyó Griffa, sumando una marca imborrable a su trayectoria y dejando la huella de Casilda en el corazón de Rosario.
