
La firma Pandanés comunicó durante la madrugada del viernes el cese de sus actividades la ciudad de Buenos Aires. Los 150 trabajadores recibieron el aviso por WhatsApp y encontraron las puertas cerradas, con las cerraduras cambiadas. La empresa atravesaba un concurso preventivo y acumulaba cheques rechazados. “No encontramos una solución que nos permita seguir adelante”, dice el comunicado de la empresa
