Dos niñas de uno y dos años murieron de hambre en Carolina del Sur: su madre no recordaba cuándo las había alimentado por última vez

Dos niñas de uno y dos años murieron de hambre en Carolina del Sur: su madre no recordaba cuándo las había alimentado por última vez
Dos niñas de uno y dos años murieron de hambre en Carolina del Sur: su madre no recordaba cuándo las había alimentado por última vez

Emory Deacon tenía 15 meses. Su hermana Harlow, 33. Ambas fueron halladas sin vida el 29 de septiembre en su hogar de Ladson, Carolina del Sur, después de semanas sin recibir alimento ni agua.

La médica forense del condado determinó que murieron por inanición y deshidratación. Su madre estaba en la casa.

Justine Marie May, de 31 años, fue arrestada ese mismo día y enfrenta dos cargos de homicidio por abuso infantil.

Al ser interrogada, declaró ante los detectives que las semanas previas habían sido un “borrón” y que no era capaz de recordar cuándo les había dado comida o líquidos a sus hijas por última vez, tal como consta en las declaraciones juradas revisadas por Fox News Digital.

Emory tenía 33 meses. Harlow, 15. Ambas fueron halladas sin vida en su hogar de Ladson el 29 de septiembre de 2026 (The Post and Courier/Obituary)

Lo que declaró la madre ante los investigadores

La propia imputada reconoció que privar de alimento a sus hijas constituyó una negligencia.

Agregó que, durante ese período, había sido la única persona presente en el hogar y la única responsable del cuidado de las menores.

Los investigadores concluyeron que May actuó con “extrema indiferencia por la vida humana” al privar a las niñas de sustento básico, conducta que calificaron como “el principal factor que contribuyó a su muerte”.

Ante los detectives, la imputada reconoció que era la única cuidadora de las niñas y que su conducta había sido negligente (@ABC News 4)

El dictamen oficial y el rol del padre en el caso

El 1 de octubre, Bobbi Jo O’Neal, forense del condado de Charleston, clasificó oficialmente ambos decesos como homicidios.

Hasta esa fecha, las autoridades no habían divulgado públicamente los nombres, las edades ni las causas de muerte de las menores. Fue la intervención de O’Neal la que permitió conocer esos datos por primera vez.

O'Neal clasificó oficialmente ambos decesos como homicidios y determinó la causa de muerte tras el análisis forense (Charleston County Government)

El padre de las niñas, Zachary Deacon, y su familia habían intentado en múltiples oportunidades ver a las menores y verificar su bienestar, pero May se lo impidió, tal como relató el hombre al diario The Post and Courier.

El 12 de septiembre, los agentes arrestaron a Deacon por acoso, luego de que condujera reiteradamente frente a la vivienda y enviara mensajes a May solicitando ver a sus hijas y pidiéndole que buscara ayuda. Un juez le prohibió todo contacto con May y con las niñas.

El padre de las niñas intentó en múltiples oportunidades verificar el bienestar de sus hijas, pero May se lo impidió sistemáticamente (@ABC News 4)

La actuación policial previa al hallazgo

Desde el 10 de agosto, la Oficina del Sheriff del Condado de Charleston (CCSO) recibió 21 llamadas vinculadas a la vivienda de Pinewood Drive y sus agentes respondieron en 13 ocasiones.

Los motivos incluyeron controles de bienestar, revisiones de seguimiento, supervisión institucional y coordinación con otras agencias.

En cinco de esas intervenciones, los agentes tuvieron contacto directo con May y con las niñas: el 25 y 26 de agosto, y el 8, 11 y 12 de septiembre.

En ninguna de esas visitas documentaron señales de riesgo inmediato para las menores.

La última vez que los efectivos vieron con vida a Emory y Harlow fue el 20 de septiembre, nueve días antes del hallazgo de los cuerpos.

El CCSO respondió al domicilio de Pinewood Drive en 13 ocasiones entre agosto y septiembre, y en ninguna de ellas documentó indicios de riesgo para las niñas (@ABC News 4)

La situación escaló públicamente cuando se difundió un audio de la radio policial en el que, ante una nueva llamada de alerta el 29 de septiembre, un agente respondió que el departamento ya “no realizaría más controles de bienestar en esa dirección”.

Poco después, otros dos efectivos y una trabajadora del Departamento de Servicios Sociales (DSS) del estado se presentaron en el domicilio y encontraron a las niñas sin vida.

La transmisión policial se convirtió en el centro del debate público: en ella, un agente le indica al despachador que ya no atenderían llamados en ese domicilio (@ABC News 4)

La respuesta institucional ante las críticas

Ante las críticas, el CCSO emitió un comunicado el 3 de octubre en el que respaldó la conducta del agente cuestionado.

La agencia sostuvo que el audio difundido confirmaba que el efectivo siguió las directivas de sus superiores y los procedimientos institucionales vigentes.

“Durante las respuestas anteriores, los agentes y el personal de otras agencias no reportaron observaciones que indicaran una preocupación inmediata por el bienestar de los niños”, sostuvo el CCSO en el comunicado.

El sheriff Carl Ritchie respaldó al agente cuestionado y expresó sus condolencias a los afectados.

Ritchie extendió sus condolencias a los afectados y sostuvo que el historial de respuestas de su agencia refleja una intervención sostenida, no una ausencia de acción (@ABC News 4)

La revisión interna del CCSO continúa en curso. La Unidad de Víctimas Especiales de la División de Investigaciones Criminales de Carolina del Sur (SLED) y el Departamento de Muertes Infantiles del estado colaboran en la investigación.

May renunció a una audiencia de fianza el 30 de septiembre y permanece detenida en la cárcel del condado de Charleston.

De acuerdo con los registros judiciales públicos citados por The Post and Courier, tiene una primera comparecencia prevista para el 20 de noviembre y una audiencia secundaria para el 19 de marzo de 2027.