
Tras el partido despedida ante Benín, el rosarino tomó el micrófono y le habló a las 80 mil personas presentes en el Monumental, pero también al pueblo futbolero argentino. Pensó en su padre, fallecido hace poco en Rosario. Y anticipó que apoyará a la camada de jugadores que viene. “Les juro que volvería toda la vida porque no hay nada más lindo que jugar en la Selección”, dijo
