
La medida se fundamenta principalmente en dos factores: el mal estado de la mayoría de los campos de juego y los pronósticos meteorológicos que anuncian lluvias durante el resto de la jornada.
Además, al tratarse de la jornada de cierre de la fase regular, desde la Liga remarcaron la necesidad de disputar todos los encuentros en simultáneo. La suspensión parcial de algún partido podría alterar la equidad deportiva y beneficiar a ciertos equipos en la definición.
Con el objetivo de resguardar el estado de las canchas y garantizar la igualdad de condiciones para todos los participantes, se postergó la jornada completa, la cual se disputará el próximo fin de semana.
