Barracas Central activó la ley del “ex” y le ganó a Huracán con dos goles de Briasco

Barracas Central activó la ley del “ex” y le ganó a Huracán con dos goles de Briasco
Barracas Central activó la ley del “ex” y le ganó a Huracán con dos goles de Briasco

Alguna vez un cruce entre Barracas Central y Huracán (y en el estadio Claudio Chiqui Tapia) terminó en escándalo: fue en noviembre de 2025, cuando el por entonces DT del Globo, Frank Kudelka, se cruzó al final del encuentro que finalizó 1-1 con el árbitro Andrés Gariano con acusaciones de un lado y del otro y errores arbitrales que beneficiaron al equipo del presidente de la AFA. Este sábado, en una jornada gris dominada por las nubes, no hubo polémicas de peso y Barracas se impuso con contundencia y superioridad por 2-0, por los goles de Norberto Briasco, justo un exdelantero del Globo, quien terminó siendo la figura del cotejo. “Tuve un muy buen partido y justo hice dos y ante el club que amo. Pero creo que hicimos un buen partido y ganamos bien”, dijo el autor de los dos goles.

El Guapo volvió a ganar como local luego de cuatro partidos y logró meterse entre los ocho que se clasifican a los playoffs de la Zona B. Y se vio un buen arbitraje de Hernán Mastrángelo.

Barracas dio el golpe rápido, a los 8 minutos, con un ataque directo y una definición cruzada del Beto Briasco luego de recibir una asistencia desde la derecha de Jappert. El delantero que integró la selección de Armenia pidió perdón con sus manos por su pasado en el Globo, había tenido allí buenas actuaciones y por tal motivo se había concretado su pase a Boca, uno de los primeros refuerzos en la gestión de Juan Román Riquelme como dirigente.

Damián Ayude dejó de lado la línea de 3 centrales y salió ante el Globo con un esquema 4-3-3, con Bogarín, Miloc e Iván Tapia en la línea de volantes y en ataque con Briasco, Orsini (el de los goles ante Atlético, en Tucumán) y Enzo Taborda, que también cumplía en el retroceso como volante por izquierda cuando el Guapo no tenía la pelota.

Diego Martínez sin sorpresas, con el 4-2-3-1 habitual, con tres ofensivos (Bisanz, Kalinger y Cortés) delante del doble 5 compuesto por Fernández Cedrés y Waller; y Jordy Caicedo como centrodelantero. El Globo no generó nada en ataque durante los primeros 45 minutos, apenas un remate mordido del 9 ecuatoriano que ni siquiera puede contarse como disparo real.

El primer amonestado del partido fue Rodrigo Bogarín, luego de una fuerte falta sobre Facundo Waller. Bien mostrada la amarilla por Mastrángelo, en un primer tiempo que casi no tuvo situaciones de riesgo (la única para el local fue el gol) y tampoco tuvo polémicas: incluso sancionó correctamente una mano de Paio Peyera en diagonal al área de Huracán. También vio correctamente la amarilla al lateral César Ibáñez en el Globo por una infracción sobre Briasco, que se le escapaba por la banda derecha.

Diego Martínez reclamó un penal a los 40 minutos por falta de Jappert sobre Waller luego de un centro desde la derecha que sobrepasó a Caicedo y cayó sobre el punto penal, pero no hubo infracción del defensor de Barracas. Y de ese tiro libre nació el centro de Bogarín para un cabezazo de Jappert que se fue por encima del travesaño.

Huracán, sin ideas ni juego asociado, terminó la primera etapa tirando centros con laterales al área desde la izquierda, la posición de César Ibáñez.

Damián Ayude, DT de Barracas, da indicaciones medido en el campo de juego

En la segunda etapa, Nicolás Orsini tuvo una chance clara para aumentar las diferencias a los 50 segundos, pero tras ganarle la posición a Palazzo su remate se le fue alto. Y a los 5 minutos el Guapo lo tuvo por duplicado, tras yun pique y remate de Taborda desde la izquierda y otro de Bogarín que se desvió en Ibáñez y por eso no fue el 2-0. Huracán no sólo mantenía los déficits ofensivos de antes sino que además sufría más veces en el arco de Galíndez.

El que se sacó la modorra fue Jordy Caicedo que tras picar por la derecha y meter dos enganches, remató cruzado y desviado. Había sido la acción más clara del Globo pero… estaba en posición adelantada. Nada hubiera valido. Por eso no sorprendieron los dos primeros cambios de Diego Martínez: adentro Ignacio Pussetto y Tahiel Peralta para reemplazar a Kalinger y Bisanz, respectivamente.

Pero Barracas seguía como amo y señor del partido. A los 17 minutos, Norberto Briasco metió un bombazo impresionante de derecha que se metió en el ángulo superior derecho de Galíndez. No es fácil sorprender a un arquero de selección como el 1 del arco de Ecuador, pero Briasco así lo hizo y puso una diferencia (2-0) más acorde por el nivel mostrado por unos y otros.

Tocado en su orgullo, Blondel intentó con una volea de zurda que se fue cerca del travesaño y un cabezazo de Jordy Caicedo se fue al lado del palo derecho luego de un centro de Cortés desde la derecha, pero todo al Globo le costaba demasiado.

A los 25 minutos quien movió el banco fue Ayude: ingresaron Tomás Lavezzi (el hijo del Pocho) y Esteban Rolón en los lugares de Briasco y Bogarín. Pero el partido estaba definido, más allá del empuje final del Globo. En una aceleración del 9, resolvió bien como líbero el arquero Marcelo Miño: el banco del Globo pidió falta pero la infracción fue en ataque.

Ya en el descuento, Caicedo discutió por una mano de Barrios tras un centro de Lescano, pero -tras forcejear la posición con Barticciotto- pareció tenerla en una posición natural por la lucha previa. Barracas ganó bien.