
Un concepto que se desarrolló en los últimos años y una propuesta que cada vez se vuelve más habitual para el público. Salado y dulce, desde medialunas caseras hasta burritos súper rellenos, sin restricciones horarias. ¿Qué dicen los responsables de algunos de estos lugares para visitar y cuáles son sus especialidades?
“Desayunar, almorzar y merendar de 8 a 20”
“Abrimos Piccolina como un café de especialidad y luego decidimos extender la oferta. No somos un restaurante pero queremos que de 8 a 20 hs puedas desayunar, almorzar y merendar”, dice Julia Delco, creadora de esta coordenada palermitana.
Con una estética que fusiona lo retro y lo moderno, el local es 70% cocina y 30% salón. “Estás en un centro de producción con atención al cliente”. Las medialunas de manteca son su producto estrella: “crocante, húmeda y dulce pero en su justa medida”. También el chipa rebozado con harina y copos de maíz; la danesa con pastelera casera y dulce de leche; y el fosforito relleno de jamón, queso y pickles.
“Tener un all-day nos desafía a renovar la propuesta, a jugar con la estacionalidad y a mostrar cuán versátiles podemos ser”, expresa Julia. Esta diversidad se nota en sus huevos revueltos con palta, otro hit del menú, donde puede elegirse el tipo de pan y sumarle ítems como queso, mermelada, panceta, hongos y más. Sus sándwiches son otro fuerte durante todo el día; por ejemplo, el César con pan de molde tostado, pollo asado, lechuga, bacon, queso y aderezo casero.
“En la gente se ve mucho el apuro por comer algo rápido y seguir trabajando o la búsqueda de una comida ligera y rica para continuar con su actividad con energía”.
¿Dónde? Fray Justo María de Oro 2148, Palermo.
“Fue mutando con el tiempo”
“En los primeros años de Malvón, teníamos momentos bien marcados entre la mañana y el atardecer. La gente todavía no estaba familiarizada con el concepto de all-day. Esto fue mutando con el tiempo”, dice Darío Muhafara, creador de este ícono de Villa Crespo que ya suma 17 años en el barrio.
Hoy Malvón cuenta con un gran mostrador cargado de laminados, budines, cookies y tortas artesanales, además de platos que salen todo el día. “Es una buena propuesta para cuando querés comer algo fuera de la hora del desayuno, almuerzo o merienda”.
Algunos productos se piden a toda hora, como los huevos benedictinos (english muffins de la casa con huevos poché, lomito y salsa holandesa casera) y los tostones de pan artesanal de masa madre con palta o trucha curada. También son favoritos los fosforitos de brie con tomates confitados y las french toast de brioche con fruta fresca, miel y salsa inglesa.
Opciones siempre frescas, preparadas en una cocina parcialmente expuesta, para disfrutar en los espacios de una casona antigua que conserva su espíritu hogareño.
¿Dónde? Serrano 789, Villa Crespo.
“Encontrar todo lo que puedas querer, en cualquier momento”
Al principio, Evelyn Strohl imaginó Docena como un pequeño local donde ofrecer su panadería y pastelería artesanal. Poco a poco esta idea fue creciendo, sumando cada vez más productos frescos. “Así llegamos al concepto del all-day, combinando el mostrador, que es el alma de Docena, con platos que salen directo de la cocina”.
Su proyecto se materializó en un salón amplio y luminoso de Chacarita, con una carta que reúne laminados, facturas, tortas y cookies junto a granola casera con yogur natural, huevos turcos, grilled cheese, mbeju con trucha ahumada y sandwiches de pastrón. Todo hecho en el lugar.
“El all-day te permite encontrar todo lo que puedas querer, en cualquier momento”. Muchos eligen tomarse un café con unos huevos turcos a la mañana, otros desayunan con unas medialunas de manteca y luego esperan para almorzar un sándwich de pollo frito con una copa de vino o vermú.
“Acá se borran las barreras horarias e incluso da para probar un poco de todo a la vez”. Es así que el brunch ya es un clásico del fin de semana, con comensales que combinan y comparten platos de las distintas secciones del menú.
¿Dónde? Guevara 356, Chacarita.
“No todos los cafés de especialidad tienen una propuesta fuerte de comidas”
Barragán nació como un café de especialidad y all-day con clásicos cocina callejera mexicana, platos típicos del brunch y pastelería artesanal. “No todos los cafés de especialidad tienen una propuesta fuerte de comidas y es ahí donde tenemos nuestro mayor diferencial”, dicen desde el local.
Los favoritos de su “menú brunchero” son la torta de jamón (un tostado en pan casero con jamón, queso y mayonesa de cilantro), el burrito de pollo, los tacos de alambre de res al estilo tradicional, los huevos revueltos en forma de flor (con queso llanero, palta, tomates confitados y pan casero) y la torta vasca con ananá.
“A medida que el cliente más nos conoce, más se anima a pedir cualquier producto en cualquier momento del día”, como unos huevos chilaquiles (con crema de porotos, quesos, nachos y salsas picantitas) a media mañana.
Para acompañar hay cafés clásicos y otros originales como un Iced Huacatay Latte, bebidas frías como una infusión de hibiscus o un matcha con almíbar de maracuyá, y cocktails de impronta mexicana.
¿Dónde? En Nicasio Oroño 1195 (Caballito), Cabrera 3697 (Palermo) y Superí 4301 (Saavedra).
“Desayunar a las 12 o almorzar a las 16″
“En La Ventana de Anafe queremos que puedas desayunar a las 12 hs o almorzar a las 16 hs. Siempre servimos platos abundantes con alguna proteína y un buen café”, dice Micaela Najmanovich, fundadora, junto a Nicolás Arcucci, de lo que describen como un café porteño con alma de diner norteamericano y sabores de Medio Oriente.
Al diseñar la carta tomaron al huevo como base de sus platos -los sirven revueltos y poché- y a partir de allí fueron otras opciones: sándwiches en pan casero, burritos bien rellenos, platos con productos para combinar a gusto y bowls nutritivos.
“El breakfast burrito es nuestro preferido y sale a las 9, a las 14 y a las 17 hs. Es una tortilla de trigo rellena de omelette de espinaca, gouda, palta, sriracha y cilantro con un dip de queso feta”. Lo mismo pasa con el pan con palta (tostada de pan de semillas o arepa con palta, hummus, rúcula y huevo opcional) y la arepa gravlax (arepa con gravlax de trucha, huevos poché, rúcula y holandesa de curry).
Las medialunas que hornean a diario son otra marca registrada, hechas con 100% manteca, y un almíbar de naranja y canela. “Las más pedidas son las rellenas de pastelera que preparamos con yemas de huevos orgánicos, vainilla natural y un extra de manteca que la hace perfecta y aterciopelada”, cuentan.
¿Dónde? En Arévalo 1379, Palermo.
