
Kimberly Guilfoyle dejó el cargo después de que la Casa Blanca le pidiera dar un paso al costado. Las publicaciones periodísticas la vincularon con el supuesto pago de una deuda personal, beneficios para empresas y viajes de lujo financiados por empresarios griegos. La diplomática negó las acusaciones y aseguró que defenderá su reputación. Leer más
