Soja: tecnologías biológicas con resultados alentadores para la producción

Soja: tecnologías biológicas con resultados alentadores para la producción
Soja: tecnologías biológicas con resultados alentadores para la producción
La producción de soja ocupa un lugar estratégico en el sur de Santa Fe donde cada campaña agrícola representa un desafío para los productores. En este contexto, la incorporación de nuevas tecnologías biológicas al tratamiento de semillas comienza a ganar protagonismo como una herramienta para mejorar la implantación, favorecer la nutrición de las plantas y alcanzar mejores resultados productivos.

Una investigación difundida por la empresa Biomagna, basada en 45 ensayos realizados entre 2022 y 2025, presentó resultados alentadores en distintos ambientes agrícolas. Según los datos aportados por la firma, en el 72% de las evaluaciones la soja tratada con su promotor biológico obtuvo rendimientos superiores a los tratamientos químicos utilizados como referencia.

Los resultados adquieren especial interés para el sector agropecuario del sur santafesino, una de las principales zonas productoras de soja del país, donde la búsqueda de eficiencia, rentabilidad y nuevas herramientas de manejo constituye una prioridad.

Mayor desarrollo de las plantas y fijación de nitrógeno

La tecnología evaluada corresponde a Biopack Full, un tratamiento biológico que combina inoculación y promoción del crecimiento de las plantas.

Uno de sus principales objetivos es fortalecer la fijación biológica de nitrógeno, un proceso fundamental para el desarrollo de la soja, mediante el cual determinadas bacterias asociadas a las raíces permiten que el cultivo aproveche el nitrógeno presente en la atmósfera.

El paquete incluye SoyFixPro, elaborado con bacterias Bradyrhizobium japonicum, y Promotor, que combina tres cepas bacterianas destinadas a favorecer el crecimiento y contribuir al manejo sanitario.

Según informó la empresa, los estudios registraron mejoras en el vigor inicial de las plantas y un incremento significativo en la biomasa de los nódulos a los 27 días de la emergencia.

Facundo Ramos, gerente de Desarrollo y Marketing de Biomagna, explicó que el objetivo fue aportar información concreta sobre la efectividad de estas herramientas.

“Frente a la sobreoferta de productos biológicos en el mercado, el agricultor necesita respuestas concretas y datos objetivos”, sostuvo.

Ensayos con participación de instituciones de investigación

Las evaluaciones se desarrollaron durante cuatro campañas agrícolas, entre 2022 y 2025, con participación de equipos e instituciones como INTA Pergamino, INTA Gálvez, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y el instituto INFIVE, vinculado al CONICET, de acuerdo con lo informado por Biomagna.

Los estudios también analizaron el comportamiento de los tratamientos frente a enfermedades que afectan al cultivo.

En pruebas de laboratorio se registraron niveles de control superiores al 90% sobre determinados patógenos asociados a la soja. Sin embargo, estos resultados no necesariamente se trasladan de manera directa a los lotes productivos, donde influyen las condiciones climáticas, el suelo y la presión de enfermedades.

¿Cuánto puede aumentar el rendimiento de la soja?

Uno de los aspectos más relevantes para los productores de la región es la posibilidad de obtener mejores rendimientos por hectárea.

Según los resultados difundidos, las respuestas promedio variaron de acuerdo con el potencial productivo de cada ambiente:

* Ambientes de bajo potencial: 121 kilos adicionales por hectárea, equivalentes a un incremento del 6%.
* Ambientes de potencial medio: 98 kilos adicionales por hectárea, con una mejora del 3%.
* Ambientes de alto potencial: 145 kilos adicionales por hectárea, también equivalentes al 3%.

La firma señaló que en experiencias particulares se alcanzaron diferencias de hasta 376 kilos por hectárea respecto de lotes sin tratamiento.

No obstante, los resultados fueron variables, por lo que la efectividad de estas tecnologías debe analizarse de acuerdo con las características de cada establecimiento y las condiciones de cada campaña.

El impacto económico para los productores

Además de las mejoras agronómicas, el estudio incluyó una evaluación económica de la tecnología.

Con un costo estimado de 5,40 dólares por hectárea y tomando como referencia una respuesta productiva de 121 kilos adicionales, Biomagna calculó una relación beneficio-costo de entre 6:1 y 6,7:1 frente a las alternativas químicas tradicionales.

Estas estimaciones corresponden a las condiciones consideradas por la empresa y pueden variar según el precio de la soja, los costos de aplicación y los rendimientos efectivamente obtenidos.

Una alternativa para el futuro agrícola de la región

En el sur santafesino, donde la soja constituye uno de los cultivos centrales de la actividad agropecuaria, la incorporación de tecnologías que permitan mejorar la productividad sin incrementar significativamente los costos representa una oportunidad para el sector.

Para los establecimientos agrícolas de Casilda y las localidades vecinas, estos desarrollos ofrecen nuevas alternativas de manejo, aunque su adopción requiere evaluar las condiciones particulares de cada lote y contar con asesoramiento técnico.

Los resultados difundidos por Biomagna muestran el potencial de los tratamientos biológicos como complemento de las prácticas agrícolas tradicionales, en un escenario donde la eficiencia productiva y el aprovechamiento de los recursos son cada vez más importantes para la rentabilidad del campo.