
La familia de Rhoam Summer, el niño de 5 años que murió en el tiroteo del jueves 15 de octubre en la escuela primaria Silver Rail, en Bend, Oregón, contrató a tres bufetes de abogados para investigar posibles fallas sistémicas que permitieron la masacre.
Los estudios Dwyer Williams & Cherkoss, Simon Greenstone & Panatier y Worthington & Caron anunciaron el sábado que examinarán los protocolos de seguridad del establecimiento, el acceso del tirador adolescente al arma y la cadena de compra de la escopeta utilizada en el ataque.
Rhoam fue uno de tres menores asesinados —los otros tenían 8 y 11 años— junto con la maestra Megan Lambert, de 25 años, cuando el agresor de 16 años, identificado como Griffin J. John II, saltó la cerca perimetral del colegio, arrojó su arma al otro lado y disparó contra las puertas de ingreso antes de irrumpir en un aula de educación especial.
La familia del menor busca determinar si la escuela del distrito Bend-La Pine tenía un protocolo activo contra tiradores, si contaba con vigilancia adecuada y si el oficial de recursos escolares —que ese día no se encontraba en Silver Rail porque cubría varios establecimientos— debía haber estado presente.
“Estamos conmocionados de que un asalto tan atroz haya ocurrido en nuestra comunidad pacífica”, declaró Tim Williams, abogado de lesiones personales de Bend y co-líder del equipo legal, según informó Associated Press.
“Insensato, bárbaro y depravado, sí. Pero, ¿fue previsible y, por tanto, prevenible? Eso es lo que vamos a averiguar”, añadió el jurista.
Por el momento, según precisó Williams, no se presentaron demandas ni notificaciones legales formales; los bufetes están en fase de investigación independiente, paralela a la pesquisa criminal que llevan adelante la policía de Bend y el FBI.
La escopeta fue un regalo de cumpleaños de la madre del tirador
Fuentes policiales revelaron a CBS News que la madre del agresor, Shauntai Nickerson, compró legalmente en agosto la escopeta Maverick 88 de calibre 12 con mecanismo de bombeo que su hijo usó en el ataque, y se la obsequió como regalo de cumpleaños.
Bajo la legislación de Oregón, un menor puede poseer una escopeta si se la proporciona un padre o alguien con el consentimiento paterno, aunque la compra legal está reservada a mayores de 18 años.
Williams señaló que el equipo legal busca esclarecer si Nickerson estaba habilitada para poseer un arma de fuego y si el comerciante que vendió la escopeta sabía que el destino final era un menor de edad. “Hay varias cuestiones ahí que estamos tratando de dilucidar”, indicó el abogado.
Nickerson declaró brevemente ante periodistas frente a su apartamento, cerca de la escuela, que de haber podido hacer algo para evitar el tiroteo, lo habría hecho.
En la escena se encontraron 44 cartuchos adicionales de calibre 12 —entre postas, perdigones y proyectiles sólidos— que el tirador llevaba encima o en su mochila, según detalló la policía. También se hallaron otras armas de fuego en su domicilio, aunque las autoridades no precisaron cómo accedió a ellas.
El FBI investiga vínculos del tirador con grupos extremistas
Mientras la familia Summer impulsa su investigación civil, las autoridades federales y estatales rastrean las conexiones del adolescente con grupos extremistas violentos en internet, según reveló OPB a partir de cuatro fuentes con conocimiento del caso.
Los investigadores enviaron órdenes de registro a plataformas como Discord para determinar si John II tuvo cómplices o fue incitado por terceros.
Múltiples fuentes indicaron que la pesquisa se centra en los llamados “extremistas violentos nihilistas”, una categoría del FBI que agrupa a redes sin ideología definida cuyo objetivo es sembrar el caos.
Un ejemplo destacado es “764”, una red descentralizada que, según la agencia federal, busca “sembrar el caos y facilitar la destrucción de la sociedad” mientras glorifica la violencia, los asesinos en masa y la autolesión. Fuentes confirmaron a OPB que “764” es uno de los grupos bajo escrutinio en relación con el tiroteo de Bend.
Es la segunda vez en un mes que las fuerzas de seguridad vinculan a “764” con un incidente en una escuela de Oregón: en el condado de Multnomah, la policía conectó al grupo con la investigación de un estudiante de la preparatoria Benson que liberó sustancias químicas tóxicas en la cafetería.
A principios de octubre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos obtuvo declaraciones de culpabilidad de dos presuntos líderes de la red.
James Densley, profesor de criminología en la Universidad Estatal Metropolitana de Minnesota y cofundador del Centro de Investigación del Proyecto de Prevención de la Violencia en la Universidad Hamline, advirtió que los lazos entre jóvenes perpetradores y visiones nihilistas son cada vez más frecuentes.
“Hay gradaciones de participación. Hay personas que consumen contenido, pero hay otras que contribuyen activamente. Participan de verdad en esa cultura”, explicó Densley a OPB. El investigador también alertó sobre comunidades coercitivas donde adultos manipulan a menores: “Hay comunidades en línea coercitivas donde adultos literalmente explotan a jóvenes”.
Un padre y una maestra frenaron al tirador antes de que la policía llegara
El ataque se desencadenó poco antes de la 13 del jueves 15 de octubre. John II saltó la cerca de Silver Rail por la avenida Brentwood, disparó contra una camioneta Toyota roja que pasaba por el lugar —cuyo conductor huyó y llamó al 911— y luego atravesó unas puertas exteriores dobles a balazos, según reconstruyó la policía. Ya dentro, giró a la izquierda y abrió fuego en el aula de educación especial, donde disparó hasta 15 veces.
Kaylub Giamanco, padre de dos alumnos del colegio, circulaba por Brentwood cuando presenció el primer disparo. Estacionó, tomó su pistola calibre 40 de su vehículo y persiguió al agresor.
Dentro del aula, una maestra que no resultó herida le arrojó su teléfono celular al tirador y lo derribó de un placaje para intentar arrebatarle el arma. Giamanco disparó y mató al adolescente. La policía de Bend llegó al lugar a la 13:02, cuatro minutos después del inicio del ataque.
La familia pidió que dibujen en memoria de Rhoam
Los padres de Rhoam, Kelik y Lillian Summer, publicaron un comunicado en el que describieron a su hijo como un niño cariñoso y enérgico que “se acurrucaba en cada oportunidad y se cantaba a sí mismo cuando estaba molesto”.
Contaron que amaba bailar, compartir, los arcoíris y los unicornios, y que quería disfrazarse de conejo para Halloween, aprender a montar a caballo e ir al huerto de calabazas.
“Si la gente quiere recordar a nuestro pequeño Rhoam, les pedimos que dibujen. Tiburones, dinosaurios, monstruos… Rhoam amaba contar historias de criaturas con dientes grandes que necesitaban comprensión y amistad”, escribieron los padres.
“Por favor, hagan arte para él. Dibujen o pinten. Usen las manos si pueden. Ensúciense”, concluyeron. Las clases y actividades del distrito Bend-La Pine fueron suspendidas el lunes y martes; no se anunció una fecha de reapertura para Silver Rail.
