El Pentágono autoriza probar una poderosa arma no letal en la frontera con México

El Pentágono autoriza probar una poderosa arma no letal en la frontera con México
El Pentágono autoriza probar una poderosa arma no letal en la frontera con México

El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) a probar un arma militar no letal que dispara un haz invisible de ondas electromagnéticas capaz de provocar una sensación de ardor intenso en la piel. Según un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, obtenido por CNN, el sistema será prestado durante siete meses para que la agencia desarrolle tácticas de posible despliegue en la frontera sur de Estados Unidos.

El dispositivo, conocido como Sistema de Denegación Activa (ADS, por sus siglas en inglés), fue diseñado por el ejército estadounidense para el control de multitudes y puede alcanzar blancos a más de 800 metros (media milla). Sería la primera vez que esa tecnología se emplea contra migrantes.

Su posible uso fronterizo reaviva interrogantes sobre los límites legales de la fuerza, la eficacia real del sistema y los riesgos para la integridad física de las personas, en particular en zonas cercanas a ríos donde una huida repentina podría resultar fatal.

Qué es el Sistema de Denegación Activa y qué efecto tiene en el cuerpo

El ADS lanza un haz de energía electromagnética de 95 GHz que, al entrar en contacto con la piel humana, genera un efecto de hormigueo y ardor que dura entre diez y quince minutos, según autoridades militares citadas por CNN. El haz penetra aproximadamente 1/64 de pulgada en la superficie de la piel y la calienta de forma casi instantánea, de acuerdo con documentación del Departamento de Defensa citada por Axios.

El Sistema de Denegación Activa emite un haz electromagnético de 95 GHz que calienta la superficie de la piel y provoca un impulso inmediato de huida a más de 800 metros. (Departamento de Defensa vía CNN)

Funcionarios del Pentágono han comparado la sensación con la ráfaga de calor que se percibe al abrir un horno. El efecto, según documentación militar, produce “un impulso instintivo e irresistible de huir”. El arma no dispara proyectiles ni deja marcas visibles, pero su diseño busca que el cuerpo humano no tolere la exposición.

Incidentes previos con el arma no letal del Pentágono

Aunque se clasifica como no letal, el sistema ha causado quemaduras de segundo grado en al menos dos incidentes documentados:

  • Un accidente de laboratorio en 1999 que dejó una ampolla.
  • Un ejercicio de entrenamiento en 2007 en la base aérea Moody, en Georgia, donde un aviador resultó herido por errores de procedimiento, según reportó Military.com. El militar se recuperó por completo.

El ejército de Estados Unidos desplegó el ADS brevemente en Afganistán, pero decidió no utilizarlo en operaciones de combate y lo retiró en 2010. También evaluó su empleo para el control de detenidos en instalaciones antiterroristas en el exterior, sin concretarlo.

El memorando de Hegseth habilita un préstamo sin precedentes

El documento autoriza el “préstamo temporal” de una unidad del ADS a partir de septiembre de 2026. Establece que el sistema “no será operado por personal del Departamento de Guerra”, una cláusula que busca deslindar al Pentágono de cualquier responsabilidad sobre el uso final del arma.

El acuerdo estipula que el personal militar no operará el dispositivo para trasladar toda la responsabilidad operativa al Departamento de Seguridad Nacional. (REUTERS/Nathan Howard)

La responsabilidad recae en forma exclusiva sobre el DHS, que deberá definir tácticas, técnicas y procedimientos de empleo. Al término de los siete meses, la agencia podrá solicitar una extensión, indicó un funcionario de Defensa a CNN. Un vocero de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) señaló que la agencia “evalúa de forma continua nuevas tecnologías, en especial aquellas que fortalecen la efectividad operativa”.

Exfuncionarios de la Patrulla Fronteriza advirtieron sobre el peligro de que los migrantes sufran ahogamientos si huyen hacia el río bajo el efecto del haz térmico. (Kenny Holston/The New York Times)

Patrick Weaver, jefe adjunto de gabinete de Hegseth, celebró la decisión en la red social X: “La frontera es ahora una instalación militar y un laboratorio de combate para probar nuevos sistemas, incluidas armas de energía dirigida”. La afirmación contrasta con la lectura de especialistas. Jared Keller, autor del boletín de tecnología de defensa Laser Wars, dijo a Axios que el arma plantea cuestionamientos éticos y legales desde su desarrollo. “Personalmente, yo simplemente no lo haría”, afirmó.

Años de debates sobre legalidad y riesgos del arma en la frontera

La idea de desplegar el ADS en la frontera no es nueva. Funcionarios de la CBP han debatido su empleo como herramienta de dispersión en zonas con alta concentración de cruces irregulares, pero nunca lo llevaron a la práctica. El sector El Centro, que cubre unos 113 kilómetros (70 millas) de frontera entre Estados Unidos y México, evaluó el sistema hace varios años bajo la dirección de Rodney Scott, actual comisionado de la CBP.

La preocupación central era si el arma podría incapacitar a quienes estuvieran en el río y multiplicar los rescates de emergencia. “Aunque estés persiguiendo a la gente de vuelta hacia el río, no querés que se metan y se ahoguen”, advirtió un exfuncionario de la CBP a CNN.

La exsecretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen descartó el empleo del sistema en la frontera en 2018 para evitar el trato de migrantes como combatientes enemigos. (TWITTER)

En 2018, funcionarios de la CBP sopesaron el uso del ADS contra migrantes, pero la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, rechazó la propuesta. “El problema era tratar a inmigrantes y ciudadanos como combatientes enemigos”, explicó un exfuncionario del DHS. En 2020, el principal oficial de policía militar del Pentágono consultó a la Guardia Nacional del Distrito de Columbia si disponía de un ADS antes de que fuerzas federales despejaran a manifestantes cerca de Lafayette Square, según NPR.

La Guardia respondió que no contaba con uno.

Qué falta definir sobre el posible despliegue del ADS en la frontera

El memorando no especifica dónde se realizarán las pruebas, qué protocolos de uso de la fuerza se aplicarán ni cómo se abordarían las implicancias de soberanía si el haz alcanza a personas del lado mexicano que aún no hayan cruzado a territorio estadounidense.

La legislación federal autoriza al secretario de Defensa a ceder equipamiento militar a fuerzas civiles, pero el lenguaje del préstamo no garantiza bajo qué marco legal podría utilizarse el arma contra personas, precisó Military.com. Las regulaciones del DHS exigen que sus agentes apliquen “el nivel de fuerza objetivamente razonable según la totalidad de las circunstancias”, un estándar cuya interpretación será central si el sistema llega a desplegarse.

El memorando oficial omite precisiones sobre los protocolos de uso de la fuerza y las implicancias legales si el haz alcanza a personas en territorio mexicano. (AP Photo/Christian Chavez)

En julio de 2025, la Oficina de Capacidades de Fuerza Intermedia del Pentágono publicó un artículo que abogó por el uso de armas de energía dirigida para reforzar la seguridad fronteriza, según Axios. Algunos agentes de la Patrulla Fronteriza, sin embargo, han puesto en duda que el arma sea necesaria: los cruces irregulares se encuentran en niveles bajos y la dotación de personal ha aumentado.

Si el DHS decide avanzar con el despliegue, deberá resolver las cuestiones legales y operativas que frenaron cada intento anterior.