Aumenta la preocupación por la rabia tras un récord de murciélagos infectados en un estado de EEUU

Aumenta la preocupación por la rabia tras un récord de murciélagos infectados en un estado de EEUU
Aumenta la preocupación por la rabia tras un récord de murciélagos infectados en un estado de EEUU

El Condado de Los Ángeles registró un récord de casos de rabia en murciélagos durante 2026, en un contexto de vigilancia sanitaria que abarca distintas zonas urbanas y suburbanas. Las detecciones superaron el máximo anual anterior y llevaron a las autoridades a insistir en las medidas para prevenir el contacto con animales silvestres.

Los hallazgos incluyen casos en viviendas, patios y espacios públicos, aunque su distribución no significa que todos los murciélagos de esas áreas estén infectados. La cantidad de animales identificados también depende de las notificaciones de los residentes y de las pruebas de laboratorio realizadas por las autoridades.

El seguimiento de este año también comprende un caso excepcional en otra especie de fauna silvestre, que llevó a las autoridades a evaluar una posible exposición de personas y mascotas. La vigilancia, la vacunación de los animales domésticos y la atención médica oportuna ante un contacto de riesgo forman parte de las medidas de prevención.

Cómo se distribuyeron las detecciones durante 2026

El mapa de vigilancia del Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, actualizado el 19 de octubre, contabilizó 77 murciélagos positivos para rabia. El primer caso del año fue identificado en enero en La Cañada Flintridge, donde un animal vivo apareció en el suelo de un jardín cercano a un perro. En febrero se sumó otro hallazgo en Burbank.

A partir de marzo, los hallazgos aumentaron, con numerosos casos en distintas comunidades del valle de Santa Clarita y otras zonas del condado. Los animales fueron encontrados en entornos diversos, como patios, piscinas, entradas de viviendas, garajes, balcones, veredas, estacionamientos y espacios cercanos a edificios residenciales.

El mapa reúne animales reportados por residentes, recuperados por personal de control animal y sometidos a pruebas de laboratorio. Por ello, sus registros no representan una medición de la proporción de murciélagos infectados en toda la población silvestre.

La autoridad sanitaria también advierte que la rabia puede estar presente en áreas donde no se hayan notificado casos. La ausencia de detecciones, por tanto, no garantiza que los animales de una zona estén libres del virus.

Agosto acumuló veinticuatro casos positivos de rabia en murciélagos, la cifra mensual más elevada del año en la jurisdicción. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Agosto fue el mes con más positivos

En agosto, el condado confirmó 24 murciélagos con rabia, según un comunicado emitido el 28 de septiembre por el Departamento de Salud Pública. La dependencia precisó que el 32 % de los murciélagos enviados por residentes para análisis durante ese mes dio positivo.

Ese porcentaje corresponde a los animales que llegaron a ser examinados, no a la totalidad de los murciélagos que viven en el condado. Entre los ejemplares reportados había animales encontrados dentro de viviendas, en el suelo, muertos, activos durante el día o incapaces de volar. Estas circunstancias motivaron su evaluación, pero no permiten calcular la prevalencia general de la enfermedad entre los murciélagos.

El organismo indicó que la temporada de mayor detección suele producirse hacia el final del verano. También señaló que el condado había registrado un incremento gradual de casos durante más de una década, aunque las cifras pueden variar de un año a otro.

El aumento de los hallazgos llevó a las autoridades a reforzar los mensajes de prevención. La cantidad de animales positivos refleja los resultados de las pruebas realizadas, mientras que el número de ejemplares identificados también depende de que los residentes informen sobre animales sospechosos y de que estos puedan ser examinados.

Por qué Santa Clarita concentró tantos casos

En su informe de septiembre, el Departamento de Salud Pública informó que el 68 % de los primeros 69 murciélagos positivos de 2026 había sido encontrado en el valle de Santa Clarita. La institución señaló que gran parte de esos ejemplares pertenecía a la especie conocida como murciélago de cañón.

La dependencia consideró que esa concentración podría estar relacionada con una circulación más intensa del virus dentro de esa población local de murciélagos. Sin embargo, también planteó que la difusión de información y las acciones de contacto comunitario en zonas con detecciones anteriores pueden favorecer la notificación de animales sospechosos y su posterior análisis.

Un mayor número de resultados positivos puede reflejar actividad viral en una zona, pero también una mayor capacidad para identificar animales con comportamiento inusual, recuperarlos y enviarlos al laboratorio.

Las autoridades no atribuyeron el récord de 2026 a una única causa. Además de Santa Clarita, el mapa registra detecciones en otras áreas del condado, entre ellas Burbank, Glendale, Calabasas, Tarzana, Reseda, Woodland Hills y distintos sectores de la ciudad de Los Ángeles.

Agosto acumuló veinticuatro casos positivos de rabia en murciélagos, la cifra mensual más elevada del año en la jurisdicción. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mapache de Westlake Village fue el primero desde 1973

El 5 de octubre, el Departamento de Salud Pública informó sobre un mapache positivo para rabia en Westlake Village. El animal fue encontrado en el patio de una vivienda y parecía enfermo, aunque, según el comunicado, no había mostrado agresividad hacia las personas.

Un perro pudo haber estado expuesto al mapache. El animal doméstico tenía al día su vacunación antirrábica, quedó bajo cuarentena y se encontraba en buen estado. Además, cuatro personas que trabajaban en el lugar pudieron haber tenido contacto de riesgo y quedaron bajo seguimiento para determinar las medidas preventivas correspondientes.

El hallazgo fue el primero de un mapache con rabia confirmado en el Condado de Los Ángeles desde 1973. El antecedente más reciente de otro animal distinto de un murciélago con la enfermedad en esa jurisdicción fue un zorrillo detectado en Long Beach en 2014. En ese caso, el virus correspondía a una variante asociada a murciélagos.

La autoridad sanitaria indicó que la tipificación de la variante viral del mapache seguía pendiente. Según la evaluación inicial, era probable que el animal se hubiera infectado a partir de un murciélago, ya que estos son una fuente habitual de exposición a la rabia en el condado. Sin embargo, esa hipótesis todavía debía distinguirse de una confirmación del origen mediante el análisis de laboratorio.

Cómo actuar ante un posible contacto con rabia

La rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso de los animales y las personas. De acuerdo con el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, puede transmitirse mediante una mordedura o un arañazo, así como cuando la saliva de un animal infectado entra en contacto con una herida abierta o con mucosas, como los ojos, la nariz o la boca.

Las mordeduras de murciélago pueden ser pequeñas y pasar inadvertidas. Por eso, las autoridades recomiendan consultar de inmediato con un médico o profesional de salud o con Salud Pública si se encuentra un murciélago en una habitación donde dormía una persona, un niño o una mascota. La evaluación profesional permite determinar si pudo existir exposición y qué medidas corresponden.

Si se encuentra un murciélago dentro de una vivienda o un animal silvestre que parece enfermo, está en el suelo, permanece activo durante el día o no puede volar, se debe contactar a las autoridades de control animal. No se debe tocar ni manipular al ejemplar. Si es posible mantenerlo aislado sin entrar en contacto con él, conviene seguir las instrucciones de las autoridades, ya que una prueba de laboratorio puede ayudar a establecer si existió riesgo de infección.

La vacunación antirrábica de perros y gatos también es una medida preventiva fundamental. Ante un posible contacto entre una mascota y un animal silvestre, los propietarios deben comunicarse con un veterinario y seguir las indicaciones de Salud Pública o de control animal.

Las autoridades recomiendan evitar el contacto directo con murciélagos y otros animales silvestres, incluso cuando parezcan muertos o inofensivos. La notificación oportuna de estos hallazgos permite evaluar posibles exposiciones y adoptar medidas para reducir el riesgo de transmisión.