
La concejal oficialista brindó detalles sobre el proceso de recuperación del histórico edificio de Rafaela, confirmó que se detectaron trabajos que no cumplían con las especificaciones técnicas y aseguró que esas tareas no fueron certificadas para su pago. Además, cuestionó al justicialismo por el deterioro del inmueble y al concejal Fabricio Dellasanta por sus planteos sobre la intervención.
La recuperación de la histórica Recova Ripamonti continúa generando debates en el Concejo Municipal de Rafaela. En medio de los cuestionamientos sobre la ejecución de los trabajos, las características de la restauración y el destino de los recursos públicos, la concejal Carla Boidi brindó precisiones sobre el estado de la obra, las observaciones realizadas a la empresa constructora y el papel de los distintos sectores políticos en el seguimiento del proyecto.
En diálogo con Minuto Rafaela, la edil oficialista explicó que existen diferencias entre la recuperación de la Recova, considerada patrimonio municipal, y la situación de los antiguos almacenes Ripamonti, cuyo deterioro estructural obligó a modificar los alcances de la intervención originalmente proyectada.
También reconoció que se detectaron incumplimientos respecto de las especificaciones técnicas establecidas para determinados trabajos, aunque aseguró que existen mecanismos de control y que las tareas observadas no fueron certificadas para su correspondiente pago.
Una inversión municipal de 400 millones de pesos y una obra centrada en la seguridad
Boidi recordó que el Concejo Municipal aprobó durante 2025 una modificación presupuestaria que permitió destinar 400 millones de pesos de recursos municipales a la intervención del histórico inmueble.
Según explicó, la decisión estuvo vinculada principalmente con la necesidad de garantizar la seguridad estructural, recuperar la accesibilidad peatonal y avanzar en la preservación del patrimonio arquitectónico.
La concejal remarcó que es necesario distinguir dos sectores del complejo: por un lado, la Recova, correspondiente a la galería y el espacio de circulación sobre la vereda; por otro, los antiguos almacenes Ripamonti, ubicados hacia el interior del inmueble.
Mientras que la galería constituye patrimonio municipal y está siendo recuperada, el sector interior sufrió un proceso de deterioro mucho más profundo, que incluyó nuevos derrumbes durante 2024.
La edil señaló que uno de los aspectos prioritarios fue resolver las condiciones de seguridad de la estructura, especialmente por la existencia de tres sótanos.
Además, recordó que durante años la presencia de vallados y las restricciones de circulación afectaron el tránsito peatonal en una zona céntrica de Rafaela.
De acuerdo con su explicación, la intervención busca recuperar un espacio de valor histórico para la ciudad, pero también garantizar condiciones seguras para quienes circulan por el sector.
Observaciones a la constructora: trabajos que no cumplían con el pliego técnico
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con los cuestionamientos sobre la calidad y las características de algunos trabajos realizados.
Boidi confirmó que se formularon observaciones técnicas sobre determinadas intervenciones, particularmente en aspectos vinculados con el cielorraso, la cubierta y otros componentes constructivos.
Según detalló, esas observaciones surgieron tanto desde el Departamento Ejecutivo Municipal como desde la comisión vinculada con la conservación del patrimonio.
La concejal explicó que toda obra pública cuenta con un pliego de condiciones que establece las características técnicas que debe respetar la empresa contratista.
En ese documento se especifican los materiales, procedimientos y condiciones que deben cumplirse durante la ejecución.
A medida que se completan las distintas etapas, la empresa solicita la certificación de los trabajos, procedimiento que habilita posteriormente los pagos correspondientes.
Sin embargo, cuando las tareas no se ajustan a las condiciones establecidas, deben formularse las observaciones pertinentes.
Boidi aseguró que, frente a los incumplimientos detectados, los trabajos observados no fueron certificados para su pago.
En ese sentido, explicó que actualmente se busca determinar de qué manera deben corregirse esas intervenciones para garantizar el cumplimiento de las especificaciones técnicas.
También mencionó que continúan las reuniones para resolver aspectos de terminación arquitectónica y conservación patrimonial, entre ellos las características de la cenefa.
La edil sostuvo que este tipo de definiciones requiere la participación de profesionales especializados y acuerdos entre las distintas partes involucradas.
La Comisión de Patrimonio y el seguimiento de los trabajos
Durante la entrevista, Boidi destacó el papel de la Comisión de Conservación del Patrimonio, integrada por profesionales y personas con conocimientos sobre la historia y las características arquitectónicas del conjunto Ripamonti.
Según explicó, ese ámbito participa del análisis de las intervenciones y formula observaciones relacionadas con la preservación de los elementos históricos.
La concejal también diferenció las responsabilidades de los profesionales que intervienen en el seguimiento del proyecto de aquellas que corresponden a la empresa encargada de ejecutar los trabajos.
En ese marco, señaló que los autores del proyecto original, ganadores del concurso realizado en 2021 y provenientes de Santa Fe, continúan vinculados con las definiciones arquitectónicas de la intervención.
De acuerdo con Boidi, fue necesario consensuar modificaciones respecto de aquella propuesta inicial debido al deterioro que sufrió el inmueble durante los últimos años.
La situación actual, afirmó, es diferente de la que existía cuando se desarrolló el concurso, ya que parte de los elementos que originalmente podían recuperarse dejaron de estar disponibles tras los derrumbes.
Qué se recupera sobre 9 de Julio y qué se reconstruye sobre Belgrano
Otro de los aspectos abordados fue la diferencia entre los trabajos que se realizan sobre las calles 9 de Julio y Belgrano.
Boidi explicó que sobre 9 de Julio se trabaja principalmente en la recuperación de la estructura histórica, procurando conservar los elementos originales que todavía pueden ser utilizados.
Entre ellos mencionó las columnas de hierro y otros componentes arquitectónicos que forman parte de la identidad del edificio.
En cambio, sobre calle Belgrano la intervención presenta características diferentes, debido a que el deterioro obligó a demoler sectores completos.
En ese frente, según precisó, se avanza con una reconstrucción que busca reproducir las características de la edificación original.
La concejal distinguió así entre la restauración de elementos existentes y la ejecución de réplicas en los sectores donde ya no fue posible conservar las estructuras históricas.
Respecto del interior de los antiguos almacenes, reconoció que el daño acumulado fue considerable y que actualmente quedan pocos elementos susceptibles de recuperación.
En consecuencia, sostuvo que el proyecto debió adaptarse para conservar la identidad arquitectónica de la fachada y avanzar con una propuesta viable para el conjunto.
Fuertes cuestionamientos al justicialismo por el deterioro del edificio
Además de las explicaciones técnicas, Boidi se refirió al debate político generado alrededor de la intervención.
La concejal cuestionó duramente al justicialismo y le atribuyó responsabilidades políticas por la falta de soluciones durante los años en los que se profundizó el deterioro del inmueble.
En su análisis, las administraciones anteriores no lograron evitar que la estructura llegara a un estado crítico, con pérdidas patrimoniales que actualmente resultan imposibles de revertir.
Boidi sostuvo que el deterioro acumulado condicionó las posibilidades de recuperación y que la intervención actual debe afrontar las consecuencias de esa situación.
Estas afirmaciones fueron planteadas por la edil en el marco de su posicionamiento político sobre la obra y las responsabilidades de las distintas gestiones municipales.
Boidi apuntó contra Fabricio Dellasanta por sus críticas y su participación en las reuniones
La concejal también dirigió cuestionamientos hacia Fabricio Dellasanta, de La Libertad Avanza, quien había realizado observaciones públicas sobre distintos aspectos constructivos de la Recova.
Según Boidi, Dellasanta integra la Comisión de Conservación del Patrimonio, pero no habría participado de las reuniones en las que se analizan técnicamente las situaciones vinculadas con la intervención.
La edil consideró que los cuestionamientos sobre los trabajos deben canalizarse mediante los espacios institucionales disponibles, donde participan los profesionales encargados del seguimiento.
En particular, cuestionó que se formulen críticas a partir de intercambios informales sin participar de las instancias de discusión técnica.
Boidi sostuvo que las reuniones de la comisión permiten analizar las observaciones con mayor profundidad, conocer los fundamentos de cada decisión y buscar soluciones concretas.
Sus declaraciones se produjeron en un contexto de diferencias políticas sobre la ejecución de la obra y el control de los recursos municipales.
La polémica por el ingreso a la obra: «No podemos entrar sin autorización»
Otro de los momentos destacados de la entrevista estuvo relacionado con el ingreso de concejales al sector donde se desarrollan los trabajos.
Boidi cuestionó una situación que, según relató, fue mencionada por Dellasanta durante el debate legislativo, vinculada con su intención de ingresar a la obra para verificar las condiciones de ejecución.
La edil sostuvo que el cargo de concejal no habilita por sí solo el acceso irrestricto a un espacio de construcción en actividad.
«No podemos entrar sin autorización a una obra», afirmó.
En ese sentido, explicó que deben respetarse los procedimientos administrativos y las condiciones de seguridad establecidas por la empresa responsable de los trabajos.
Incluso señaló que ella misma había solicitado autorización para ingresar y que todavía aguardaba una respuesta al momento de la entrevista.
Boidi consideró que los controles institucionales deben desarrollarse dentro de los mecanismos correspondientes y remarcó la importancia de actuar con responsabilidad en una intervención de estas características.
Sus cuestionamientos hacia Dellasanta incluyeron una crítica a la actitud que, según su interpretación, habría mantenido respecto del acceso al lugar.
Una intervención patrimonial que continúa bajo análisis
La recuperación de la Recova Ripamonti representa uno de los proyectos de intervención patrimonial más relevantes del centro de Rafaela, tanto por su valor histórico como por la inversión de recursos públicos comprometida.
Las explicaciones de Boidi permiten conocer la posición del oficialismo frente a los cuestionamientos surgidos durante la ejecución, especialmente en relación con los controles técnicos, las certificaciones de obra y las decisiones de conservación arquitectónica.
Sin embargo, también dejan en evidencia que todavía existen aspectos constructivos pendientes de resolución y diferencias políticas respecto de cómo se está desarrollando el proyecto.
La solicitud de información sobre el proceso de intervención, debatida en el Concejo Municipal, apunta precisamente a profundizar el conocimiento de las condiciones técnicas y administrativas de los trabajos.
Mientras continúan las tareas y las reuniones entre los sectores involucrados, el desafío será garantizar que la recuperación respete las características patrimoniales del edificio, cumpla con las condiciones contractuales y permita restituir plenamente a la ciudad un espacio histórico de su área central.
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