
El primer episodio tuvo lugar en Bv. Tomat y Remedios de Escalada, luego de que la Central de Emergencias 911 recibiera una alerta por la activación de la alarma en un salón de eventos ubicado al 2300. Al dirigirse al lugar, los efectivos observaron a un joven de 19 años que caminaba a pocos metros llevando sobre sus hombros una conservadora anaranjada con varios trozos de caño de cobre en su interior.
Al ser interrogado, el sospechoso intentó retirarse con evasivas y se mostró nervioso. Tras trasladarlo hasta el predio afectado, la propietaria constató la rotura de los vidrios de las puertas, el corte de cables de videovigilancia y el faltante de caños de bronce de un aire acondicionado. Al momento de formalizar la aprehensión, el sujeto opuso gran resistencia, forcejeó con los agentes e incluso profirió insultos y amenazas tras ser trasladado a la sede de la Jefatura de la U.R. IV. El caso quedó a disposición de la Comisaría 1ª.
ATRAPADO CON CABLES ROBADOS Y DOS CUCHILLOS
El segundo hecho se desencadenó tras un llamado al 911 que denunció un “robo en proceso” por parte de dos hombres que cortaban cables en Chacabuco al 2700. Los uniformados montaron un patrullaje en la zona y localizaron en Montevideo y Diagonal Charlone a un sospechoso caminando por la vía pública.
Al percatarse de la llegada del móvil policial, el hombre arrojó hacia un costado un rollo de cables envainados de color negro y un cuchillo tipo serrucho. Durante el procedimiento de identificación, el demorado manifestó espontáneamente que llevaba un segundo cuchillo entre sus prendas y lo entregó voluntariamente a los efectivos.
Ante la presencia de un testigo ocasional, la policía procedió al secuestro de las armas blancas y del cableado, trasladando al aprehendido a la sede policial correspondiente junto con las actuaciones y croquis de rigor bajo la órbita de la autoridad judicial competente.
