Creyó hablar con Jon Bon Jovi durante meses: un estafador desde Nigeria usó videos de IA para sacarle más de USD 10.000

Creyó hablar con Jon Bon Jovi durante meses: un estafador desde Nigeria usó videos de IA para sacarle más de USD 10.000
Creyó hablar con Jon Bon Jovi durante meses: un estafador desde Nigeria usó videos de IA para sacarle más de USD 10.000

Las estafas románticas son el tipo de fraude financiero que más crece en Estados Unidos. Solo en 2025, los responsables de estos esquemas robaron más de USD 1.000 millones a víctimas estadounidenses, tal como consignó Fox News Digital.

El caso de Leslie Pickett ilustra hasta dónde puede llegar la sofisticación de estos engaños: un suplantador que operaba desde Lagos, Nigeria, la convenció durante meses de que era el rockstar Jon Bon Jovi con la ayuda de videos generados por inteligencia artificial tan realistas que ni ella ni su familia pudieron distinguirlos de los reales.

La historia de Pickett forma parte del documental Super Scam Me, producido por National Geographic y disponible en Disney+ y Hulu.

En la investigación, la periodista ganadora del Emmy Mariana van Zeller se infiltra en redes de estafadores y viaja hasta África para confrontar a uno de ellos cara a cara.

El cantante de Nueva Jersey lleva décadas como una de las figuras más reconocidas del rock mundial0 (REUTERS/Mike Blake)

Cómo empezó el contacto con el falso Bon Jovi

Pickett, que se definió como fanática de Bon Jovi desde los 14 años, se sumó a Instagram por recomendación de su hija a fines de 2024. Tras dejar un comentario en la cuenta verificada del músico, recibió una respuesta cinco minutos después desde otro perfil, esta vez sin verificación.

“Daba respuestas muy reflexivas a mis preguntas, así que genuinamente creí que era él”, relató Pickett al medio. “No sabía mucho sobre las marcas de verificación. Tuve dudas, pero una puede soñar”, admitió.

El responsable del engaño le explicó que Bon Jovi quería conectar de forma más personal con sus seguidores y le advirtió que, si su equipo de representación descubría esa cuenta secreta, la cerrarían. Con esa coartada, iniciaron un intercambio de mensajes que se prolongó durante meses.

A) La red social fue el punto de partida de un contacto que derivó en meses de mensajes, videollamadas y transferencias de dinero (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

La estrategia para ganar su confianza

A lo largo de ese período, el estafador y Pickett se escribieron varias veces al día y a la noche. El hombre recordaba detalles de las primeras conversaciones, le dijo “te amo” y hasta le envió un ramo de flores a su domicilio. También le aseguró que él y su esposa habían tramitado un divorcio en secreto para proteger su imagen pública.

La comunicación incluyó videollamadas y grabaciones en las que el falso cantante aparecía con un realismo notable. “En los videos decía mi nombre. Una vez le pedí que se tirara de la oreja derecha, se bizqueara y sacara la lengua. Me mandó eso en cinco minutos. Así de buena es la inteligencia artificial”, contó Pickett.

Le mostró las imágenes a su primo, quien al principio dudaba de que una estrella de rock entablara una relación secreta con una seguidora. Sin embargo, tras ver los videos, su reacción fue contundente: “¡Es él! No hay ninguna duda”.

Flores a domicilio, declaraciones de amor y recuerdos de conversaciones previas formaron parte de un guion diseñado para eliminar toda sospecha (National Geographic)

“Era como hablar con mi mejor amigo”, describió. “Dijo que quería conocer a alguien normal, que no buscara fama ni dinero. Así que hablábamos de la vida cotidiana”.

Van Zeller explicó que la estrategia del estafador fue una “quema lenta”. “Mucha gente piensa que se acercó y le dijo: ‘Hola, soy Jon Bon Jovi, estoy perdidamente enamorado de vos, mandame plata’. No fue así. Para cuando pidió dinero, ya no era un desconocido para ella. Con muchas víctimas, los estafadores hablan durante meses, incluso años”, detalló la periodista.

La periodista argentino-portuguesa ganó un Emmy por su trabajo en investigaciones encubiertas sobre redes criminales internacionales (National Geographic)

El primer pedido de dinero

La solicitud llegó disfrazada de oportunidad. El impostor le habló de un show exclusivo en Nashville con solo 1.000 entradas disponibles. El concierto existía: Pickett intentó comprar tickets, pero se agotaron en cuatro minutos.

Cuando se lo comentó, el falso Bon Jovi le propuso un meet and greet privado y la conectó con supuestos correos de su representación.

“Me dijo: ‘Para meterte en el meet and greet, tenés que pasar por la gerencia porque ya no quedan entradas’. Me dio los correos de su equipo y me guió paso a paso. Yo ni siquiera había escuchado la palabra cripto en mi vida”, recordó Pickett.

Los envíos empezaron con montos de USD 100 o USD 150, pero la mecánica se repetía: el estafador afirmaba que los pagos no se habían acreditado y le indicaba que probara con otro método. Así, Pickett pasó por Venmo, PayPal, Cash App y criptomonedas. Cuando una vía supuestamente fallaba, intentaba con la siguiente, a veces durante la madrugada.

“Las criptomonedas fueron lo único que me hizo pensar ‘¿por qué no estoy entrando a un sitio normal?’. Él me respondió: ‘Esos sitios se hackean todo el tiempo. Esta es la forma más segura’. Me tranquilizó”, señaló.

El esquema de cobro pasó por al menos cuatro plataformas distintas y escaló desde montos mínimos hasta solicitudes cada vez más altas (REUTERS/Dado Ruvic/File Photo)

La promesa de un encuentro presencial

En julio de 2025, el estafador le dijo a Pickett que volaría a Louisiana para un encuentro presencial. Le envió fotos en las que aparecía sentado en una mesa de un hotel que ella reconocía: las lámparas, los muebles, la alfombra y hasta los servilleteros coincidían con el lugar real.

Antes de verse, el suplantador le pidió que completara una verificación de seguridad a través de Google Chat. Cuando Pickett intentó conectarse a la videollamada, él cortó de forma abrupta. Después le escribió que había habido una “brecha de seguridad” porque su equipo creía que ella intentaba grabar la conversación.

Acto seguido, le propuso pagar una suma mucho mayor en Bitcoin para que su supuesta gerencia organizara una nueva verificación. “En ese momento pensé: ‘Dios mío, esto no es real’. Ahí se me hundió el corazón, porque supe que me habían engañado. Fue entonces cuando decidí contactar a Mariana para pedir ayuda”, relató Pickett.

La ilusión de verse cara a cara fue el último recurso del estafador para sostener el engaño (Magnific)

El rastro digital llevó hasta Nigeria

Van Zeller y Pickett trabajaron junto a Arman Sadri, un hacker reformado reconvertido en experto en ciberseguridad. El especialista tendió una trampa diseñada para que el responsable del fraude reclamara más criptomonedas y, a través de ella, rastreó su dirección IP.

La señal apuntó a la capital económica de Nigeria. Con ayuda de Google Earth, el equipo identificó lo que consideraron la vivienda desde la cual el estafador le había escrito a Pickett durante meses.

“Para ese momento ya sospechaba que era falso, pero cuando Mariana obtuvo la confirmación, sentí que todo se terminaba. Podría haber sido honesto conmigo, pero solo se aprovechó de mi amabilidad. Eso fue lo que me destrozó”, afirmó la mujer de Louisiana.

Un exhacker reconvertido en especialista en ciberseguridad fue la pieza clave para localizar al responsable del fraude (National Geographic)

Un fenómeno que afecta a millones de estadounidenses

Según las cifras recopiladas por la cadena, uno de cada siete ciudadanos del país declaró haber perdido dinero por este tipo de engaño.

“Estamos en la era de las estafas. Las sentimentales, en particular, son la forma de delito financiero que más crece y, creo, la más devastadora”, sostuvo la periodista.

Durante la producción del documental, Van Zeller se hizo pasar por una usuaria común bajo el seudónimo Mary Zelle y fue cortejada simultáneamente por tres falsos George Clooney, varios Brad Pitt y algunos Keanu Reeves.

“Algunos videos eran muy malos, pero otros eran muy buenos. Ya no son los viejos deepfakes llenos de distorsiones; estos lucen profesionales, creíbles”, advirtió.

Los fraudes sentimentales por internet se convirtieron en la modalidad de delito financiero con mayor crecimiento en el país (Reuters TV via REUTERS/File Photo)

Hoy, Pickett trabaja a tiempo completo para reconstruir sus finanzas tras haber estado al borde de perder su casa por ejecución hipotecaria.

En paralelo, se convirtió en activista contra este tipo de delitos y usa sus redes sociales para alertar sobre los riesgos de interactuar con cuentas no verificadas.

“Arruinó a mi familia. A mí me destruyó. Me puso en una situación financiera desesperante y me afectó emocionalmente. Quería esconderme bajo una piedra. Nadie debería sentirse así jamás. No querría que nadie pase por lo que yo pasé”, concluyó.